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‘Kiss and go’, prueba piloto en TGN para reducir el caos de coches en los colegios

El Ayuntamiento va a poner en marcha el proyecto con plazas dentro y fuera de la muralla, para que los padres dejen a sus hijos con total seguridad

Núria Riu

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Imagen de archivo de un momento de la salida del colegio Lestonnac, en la Part Alta. FOTO: Pere Ferré

Imagen de archivo de un momento de la salida del colegio Lestonnac, en la Part Alta. FOTO: Pere Ferré

La entrada y salida de los colegios es una de las asignaturas pendientes en materia de movilidad. La imagen de vehículos mal estacionados, con los cuatro intermitentes, bloqueando prácticamente el tráfico del centro de la ciudad, es una constante día tras otro. Es un problema que afecta a todas las escuelas. Sin embargo, si hay un caso especialmente notorio éste es el de Lestonnac, ya que los coches tienen que entrar dentro del Casc Antic y el entorno de la Plaça de la Pagesia queda completamente colapsado todas las tardes. 

Resolver el acceso de forma segura para los niños de L’Ensenyança es lo que ha impedido durante mucho tiempo tomar medidas más drásticas de cara a la peatonalización del núcleo histórico. Para ello, ahora que el Ayuntamiento de Tarragona ha decidido empezar a trabajar en la propuesta de crear caminos escolares seguros se ha decidido empezar por este centro de la Part Alta. 

La solución que va a implantarse ya está funcionando en otras grandes ciudades de España, como Madrid. Se conoce como kiss and go y, como su propio nombre indica, lo que pretende es que los padres dispongan de unos espacios de aparcamiento habilitados para que puedan dejar a sus hijos y, tras hacerles un beso, los pequeños se bajen para ir a clase, mientras los mayores ya se marchan.

Asamblea de los padres 
El AMPA Lestonnac ha convocado para este miércoles por la tarde una asamblea extraordianria para hablar sobre medidas de movilidad que afectan al centro. 

Unas veinte plazas
La propuesta se está trabajando de forma conjunta desde las concejalías de Mobilitat y Educació, con la colaboración del área de Seguretat Ciutadana. Además, ya se ha presentado a la dirección del centro ya que «el objetivo que tenemos es que todo el mundo colabore en su implantación», decía el responsable de Mobilitat del Ayuntamiento de Tarragona, Josep Acero. 

Desde la concejalía que dirige Acero ya se ha trabajado en la propuesta, con la ubicación de estas plazas de aparcamiento reservado, que en total serán entre dieciocho y veinte. Éstas se distribuirán en tres áreas distintas. Una se habilitará en el Portal de Sant Antoni, en el tramo más próximo a la parada del autobús, que es el que queda más cerca de la puerta. En este caso, se dejará el espacio para unos nueve vehículos. Además habrá otras dos zonas dentro de la muralla, en las calles Puig d’en Sitges y Sant Pau, cerca del arzobispado. La primera tendrá unas cinco plazas, mientras que la otra de seis a siete. 

«La idea es que a los más mayores los dejen a la zona extramuros, mientras que las otras dos zonas las utilicen los padres de los niños más pequeños», decía Acero. El objetivo final es que tan solo los padres de los niños de la guardería sigan aparcando delante de la puerta para dejar a sus críos.  

Quiere conseguirse que tan solo paren delante de la puerta los padres de la guardería

Desde la administración local se está trabajando para acabar de definir algunos detalles de la propuesta. Uno de los aspectos será acabar de determinar los horarios en los que estos espacios de aparcamiento estarán reservados para las familias. Y es que, cuando se haya completado el proceso de entrada o de salida, estas plazas de aparcamiento seguirán siendo para los vecinos o demás usuarios habituales. 

También en otros centros
El concejal de Mobilitat defiende que no es una medida que reducirá las plazas de aparcamiento en la Part Alta. «Fuera es zona azul, mientras las calles Puig d’en Sitges y Sant Pau forman parte de un circuito perimetral abierto, que está pintado de color verde para los vecinos, pero en el que también puede estacionar cualquier persona pagando una tarifa de zona azul», decía el concejal del Partido Popular.  

El Àrea de Mobilitat ve factible que la medida pueda implantarse antes de Semana Santa. Tras hablarse con la dirección del centro, tendrán que acabarse de definir los detalles y tan solo será necesario pintar las zonas kiss and go. Acero avanza ya que esta solución pueda implantarse también en otros centros de la ciudad, tras probarse de forma pionera en la Part Alta. 

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