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Tarragona Política

La CUP se planta y advierte a Ricomà que no podrá aprobar el presupuesto

La asamblea cupaire decidió este miércoles no avalar las cuentas municipales si no hay más cesiones del gobierno local

Octavi Saumell

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Imagen de archivo de una asamblea de la CUP de la ciudad de Tarragona, celebrada en el Casal de la Sageta de Foc. FOTO: CEDIDA

Imagen de archivo de una asamblea de la CUP de la ciudad de Tarragona, celebrada en el Casal de la Sageta de Foc. FOTO: CEDIDA

La asamblea local de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) decidió este miércoles no avalar, de momento, el presupuesto para 2020 que el equipo de gobierno municipal (ERC-ECP) pone sobre la mesa para que sea votado, con toda probabilidad, el próximo viernes día 20. De hecho, las cuentas del ejecutivo liderado por Pau Ricomà pasarán este viernes por la comisión informativa de Serveis Centrals, y todo parece indicar que –como mínimo en esta ocasión–, solo contarán con el voto a favor de Esquerra Republicana, En Comú Podem y Junts per Tarragona.

La militancia de los cupaires opta por no aprobar las previsiones del gabinete de la Plaça de la Font porque considera que los números para 2020 «no llegan a los mínimos» exigidos, ya que «no han incorporado ni el 40% de las propuestas que hicimos», mientras que «alrededor de un 34% de nuestras peticiones no se incluyen de ninguna manera». En este sentido, las ediles Laia Estrada y Eva Miguel critican que, durante las últimas semanas, «no ha habido una negociación del presupuesto como tal», ya que «únicamente hemos mantenido dos reuniones con el concejal Jordi Fortuny: en una hablamos nosotras, y en la otra él. Nada más. No se ha negociado absolutamente nada», lamentan.

Laia Estrada (CUP): «No han incorporado ni el 40% de nuestras propuestas»

Asimismo, el malestar del socio de Ricomà en la investidura del pasado 15 de junio reside en el hecho de que, a una semana de la votación en el pleno, «aún no conocemos la totalidad de las previsiones», por lo que critican que la situación actual «recuerda demasiado al pasado», ya que las conversaciones «se han reducido a una cuestión de forma, y no de fondo».

Por lo que se refiere al contenido de las cuentas, Estrada y Miguel lamentan la falta de «cuestiones que consideramos esenciales para poder llevar a cabo la transformación que necesita la ciudad», que para las cupaires son lineas rojas sin las cuales «a día de hoy, no podemos votar a favor de este presupuesto». Sobre ello, piden un incremento de partidas destinadas a Educació –un área para la que exigen el 6% del total–, como son «el Projecte Educatiu de Ciutat (300.000 euros) y los Casals d’Estiu (también 300.000)».

Sandra Ramos (PSC): «No conocemos aún la linea estratégica del gobierno»

Asimismo, en materia urbanística exigen «destinar una cantidad realista -de un millón de euros- para la rehabilitación de pisos vacíos que se destinen a alquiler», mientras que en el ámbito social quieren incrementar las ayudas hasta los 600.000 euros y, especialmente, en 100.000 a las becas comedor. Finalmente, las cupaires piden al gobierno local que el Ayuntamiento se persone con 60.000 euros «como acusación en los casos de corrupción que están siendo investigados», citando «la Budellera y el parking Jaume I».

Rubén Viñuales (Cs): «Nos dan cientos de páginas con solo horas de antelación para la comisión de hoy»

Por todo ello, las cupaires exigen a Ricomà «que se mueva» y que haga cesiones ante las propuestas de la CUP para garantizar sus dos votos favorables. En caso contrario, el alcalde republicano corre el riesgo de tener que prorrogar las cuentas de 2019 o verse obligado a presentar una moción de confianza para tirar hacia adelante el presupuesto, lo que retrasaría varios meses la aprobación de los números para 2020.

JxTGN, muy cerca

La distancia con la CUP se repite con el PSC, otra de las formaciones cuya postura final es aún una incógnita. Su portavoz, Sandra Ramos, remarca que «es posible que nos abstengamos en la comisión informativa, ya que no hemos podido estudiar el presupuesto. Justo nos lo han dado este jueves y no conocemos la linea estratégica de ciudad que quieren». Esto no significa, sin embargo, que los socialistas tiendan la mano al equipo de gobierno. «No aceptamos más presión fiscal», advierte la edil, en relación a los incrementos de la plusvalía, el IBI, la basura y el agua previstos. «¿Es necesario que se ejecuten todos en el mismo año?», se pregunta finalmente la representante del PSC.

Dídac Nadal (JxTGN): «Hay continuidad, pero suben las ayudas a entidades y el gasto en espacio público»

De manera crítica se expresa también el líder de Ciutadans, Rubén Viñuales. «Cientos de páginas con solo unas horas de antelación para su voto es, de nuevo, una falta de respeto y una muestra de cómo trabaja este nuevo gobierno», lamentó ayer el portavoz de la formación naranja, que recibió justo ayer la información de cara a la comisión informativa de este viernes, prevista para la una del mediodía.

Finalmente, todo parece que Junts per Tarragona avalará las cuentas. «Lamentamos que sean unas continuistas, pero celebramos el aumento en las subvenciones a entidades vecinales, sociales y deportivas, así como el incremento de la partida para espacio público, y que se solucione la situación de las trabajadoras de las Llars d’Infants», recalca el portavoz de Junts, Dídac Nadal.

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