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Tarragona Política

La EMT congela el precio del billete y de sus bonos para el próximo año

El consejo de administración avala la medida con el voto en contra del PSC, que pide una nueva rebaja del 25% 

Octavi Saumell

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Imagen de ayer de la calle Colom, uno de los centros neurálgicos en la actividad de los buses municipales de Tarragona. FOTO: Pere Ferré

Imagen de ayer de la calle Colom, uno de los centros neurálgicos en la actividad de los buses municipales de Tarragona. FOTO: Pere Ferré

El consejo de administración de la Empresa Municipal de Transports (EMT) tiró ayer hacia adelante la congelación del precio del billete sencillo y de los bonos del transporte público de la ciudad para el próximo año. El presidente de la compañía dependiente del Ayuntamiento de Tarragona, Jordi Fortuny (ERC), confirmó la decisión a este periódico y la justificó en el hecho de que la voluntad del nuevo equipo de gobierno es la de potenciar la T-Avança. «Es el título que tiene la fórmula de pago más eficiente, ya que es la más barata», afirma el edil republicano, quien destaca que esta tarjeta «se hizo en el pasado con muy buen criterio pero, en cambio, no se le ha dado la importancia que debe tener». 

Jordi Fortuny: «Nuestro objetivo es potenciar la T-Avança, que es el título que tiene el precio más bajo de los viajes»

La iniciativa del consejo de administración, que deberá ser avalada por el pleno municipal, comportará que, para 2020, se mantengan los precios de 2019. De esta forma, se consolida la rebaja de principios de año impulsada por el anterior ejecutivo, que supuso una disminución del 25% del precio. Así, la T 50/45 se mantiene en los 22,69 euros, cuando hasta 2019 valía 30,25. La T 20/90 seguirá costando 12 (antes 16), mientras que la Tarjeta Tarraco mantendrá los 31,13 y la T-Jove los 14,63, cuando hasta finales de enero comportaban un gasto de 41,50 y los 19,50 euros, respectivamente.  

Begoña Floria (PSC): «Es ilógico no volver a reducir el precio y mantener la división entre los que están censados y los que no»

Se da la circunstancia, sin embargo, de que el pasado mes enero ERC –que ahora gobierna– votó en contra de la medida, al entender que la prioridad municipal debería ser «impulsar una movilidad mucho más coherente» y «mejorar las conexiones y la duración de algunos trayectos». En este sentido, Fortuny enfatizó ayer que los presupuestos municipales del próximo año reservarán una partida de inversión de, aproximadamente, dos millones de euros para continuar con el proceso de renovación de la flota iniciado este año.

«Debemos acabar de definir si los nuevos vehículos serán articulados o microbuses, así como si serán, por ejemplo, eléctricos o híbridos, pero reservaremos la dotación económica», afirmó el presidente de la EMT.    

Un 3,67% más de usuarios
La propuesta para congelar las tarifas para el próximo año contó con la oposición del PSC. Su representante en la dirección de la compañía pública Begoña Floria aseguró que su formación está en contra de la congelación, ya que en su plan de gratuidad se preveía una nueva rebaja del 25% para 2020, con el horizonte de llegar a la total gratuidad para los empadronados en Tarragona para 2022. 

Laia Estrada (CUP): «La prioridad pasa por renovar la flota y hacerla más ecológica»

«Es completamente incoherente frenar la rebaja tarifaria y, en cambio, mantener la discriminación para las personas que no están censadas», afirma Floria, quien destacó que en el informe que se presentó ayer «se avala que la rebaja del precio fue positiva, ya que la disminución de la tarifa se ha compensado con un aumento de los usuarios. En concreto, según indicó la representante de la formación socialista, la pérdida inicial de 340.000 euros prevista en enero «se ha compensado con un incremento del 3,67% en el volumen de pasajeros».

Desde el principal partido del Saló de Plens se lamenta que Esquerra y Comuns no apuesten por volver a bajar el precio, ya que se trata de una decisión que «va en contra de las políticas que se iniciaron para luchar contra el cambio climático». 

Por su parte, Laia Estrada (CUP) aseguró estar de acuerdo en congelar las tarifas «si hay el compromiso para debatir de forma seria sobre cuál debe ser el modelo de transporte urbano», así como «las prioridades para mejorar el servicio y posibilitar que más usuarias lo usen en detrimento del vehículo privado». La CUP también pide «renovar la flota para que sea más ecológica y mejorar las lineas y el número de marquesinas».   

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