Tarragona Vecinal

La Federació de Llevant, obligada a desaparecer

El motivo es un error administrativo del antiguo equipo de gobierno, que implica una deuda para la entidad de cerca de 2.400 euros. «Imposible de hacerle frente», dice la presidenta

CARLA POMEROL

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Imagen del Centre Cívic de Llevant, ubicado en la urbanización Monnars-Solimar. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen del Centre Cívic de Llevant, ubicado en la urbanización Monnars-Solimar. FOTO: ALBA MARINÉ

La junta de la Federació d’Associacions de Veïns de Llevant se ve obligada a dimitir por una deuda con el Ayuntamiento, fruto de un error administrativo durante el mandato de Ballesteros. El descubierto asciende a 2.400 euros y la entidad vecinal no puede hacerle frente, ya que tampoco cobra la subvención. La presidenta, Gemma Fusté, denuncia que al actual equipo de gobierno no tiene voluntad política para solucionarlo. «No nos queda más remedio que dimitir y que la federación desaparezca», asegura Fusté.

El origen del problema, según la líder vecinal, se remonta en 2015, cuando el Ayuntamiento inauguró el Centre Cívic de Llevant en el local donde se reunía la federación, en la urbanización Monnars-Solimar. Fue entonces cuando el Consistori propuso a la entidad trasladar el local social en unos bajos del mismo edificio. «Esta operación implicó que se generara automáticamente un impuesto de actividades económicas de 900 euros», relata Fusté, quien añade que «al recibir la factura, envié un correo a dos concejales, quienes me confirmaron que se trataba de un error administrativo y que pronto estaría solucionado».

Fusté confío en sus palabras pero, al volver a pedir la subvención anual, el Ayuntamiento le denegó una parte al tener una deuda. El tema no se solucionó y la deuda ha ascendido a 2.400 euros. «Si no los pagamos, el Consistorio no nos dará ninguna subvención más», explica Fusté.

Antes de las últimas elecciones municipales, la Federació d’Associacions de Veïns de Llevant informó a todos los grupos políticos cuál era su situación. ERC, que actualmente está en el gobierno, opinó entonces que todo era cuestión de voluntad política. «Ahora están ellos al poder y no son capaces de solucionarlo», explica la líder vecinal, quien añade que «me da rabia que nos traten de morosos, cuando se trata de un fallo administrativo».

Antes de la llegada de la Covid-19, el gobierno de Ricomà propuso a la entidad celebrar una fideuà para recoger el dinero. Idea que no gustó a la junta de la asociación. Hace unos días, el Ayuntamiento pedía a las federaciones apoyo e ideas para reactivar la economía de la ciudad tras la crisis sanitaria. «Para esto sí que nos piden ayuda, pero en cambio no pueden solucionar lo de la deuda», apunta Fusté.

Reunión de las asociaciones

El pasado jueves, gobierno y el resto de grupos municipales se reunían para aprobar las subvenciones anuales. La Federació d’Associacions de Veïns de Llevant tomó la decisión de no acudir como protesta por el trato recibido. Fusté envió una carta a los concejales justificando su ausencia. «Hasta que no se solucione nuestro tema no volveremos a reunirnos con el Ayuntamiento», dice.

Según un comunicado de Ciutadans, el presidente de la Comissió de Subvención, Hermán Pinedo, aseguró, durante la reunión, que «en caso de disolución de la junta de la Federació d’Associacions de Veïns de Llevant, la deuda recaería en las personas que la integran».

Por su parte, Fusté asegura que «nos están obligando a dimitir». Como medida de solidaridad, la dos federaciones restantes, la FAVT y la Siglo XXI, muestran su apoyo a la de Llevant y aseguran que tampoco se volverán a reunir con el equipo de gobierno «hasta que se solucione el tema».

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