La Generalitat aplaza la instalación de los sensores en los polígonos químicos de TGN

El conseller Sàmper argumenta «falta de presupuesto» para llevar a cabo la inversión de 1,5 millones de euros

Octavi Saumell

Whatsapp
Imagen de los equipos de emergencias durante la tarde-noche de la explosión de Iqoxe, el pasado 14 de enero. FOTO: PERE FERRÉ

Imagen de los equipos de emergencias durante la tarde-noche de la explosión de Iqoxe, el pasado 14 de enero. FOTO: PERE FERRÉ

Los esperados sensores automáticos en la industria química deberán esperar. Así lo aseguró ayer el Conseller de l’Interior, Miquel Sàmper (Junts), quien justificó el retraso en la «falta de presupuesto específico» de la Generalitat para afrontar una inversión que ascendería a 1,5 millones de euros, entre los equipos y el personal necesario.

El representante del ejecutivo autonómico reconoció en la comisión del Parlament que estudia las causas y la gestión del accidente en la planta de Iqoxe –que acabó con la vida de tres personas– que, hasta la fecha, el Govern no ha podido poner en marcha el sistema para llevar a cabo la detección automática de la calidad del aire en caso de explosión. «Me comprometo a elevar una queja y abrir el debate en el Govern para ver si existe la posibilidad de reordenar las preferencias presupuestarias», añadió el conseller.

Durante su comparecencia, Sàmper reconoció que, a día de hoy, «no hay dinero para completar el Plaseqta, los recursos son el punto débil del plan», que hasta 2023 prevé una inversión de 8,3 millones de euros. De estos, más de 1,5 corresponden a los sensores. El conseller espera que para 2021 puedan ejecutarse «unos 800.000 euros para perimetrar el polígono sur», mientras que la previsión es la de aportar otros 440.000 para «el polígono norte» entre 2022 y 2023. Asimismo, otro de los déficits es el de los recursos humanos, ya que ahora el Govern no tiene aún disponibilidad para hacer frente a los 315.000 euros anuales que costaría la contratación de seis técnicos de guardia para la sala de control del CECAT en Tarragona.

Paralelamente, la directora general de Protecció Civil, Isabel Ferrer, anunció ayer que el nuevo Pla d’Emergència Exterior del Sector Químic de Tarragona (Plaseqta) activará «todos los recursos» antes de tener información sobre el accidente. Esa tarde-noche, la gran polémica fue el hecho de que no sonaran las sirenas de emergencia. Ayer, la alto cargo de Interior anunció que «la gran diferencia» entre el Plaseqcat –vigente el día de la explosión– y el nuevo Plaseqta será que este último «irá a máximos y se activará antes de tener información por parte de la empresa», un hecho que en el momento del accidente de hace diez meses no se podía hacer. En caso de que haya otro episodio, las sirenas sonarán desde el primer momento y, después, «se irá modulando» la acción de Emergències, en función de la información que vaya llegando.

35 actuaciones de Treball

Por su parte, durante la comisión, el conseller de Treball –Chakir El Homrani (ERC)– anunció que en lo que va de año su Departament «ha recibido 35 órdenes de servicio por parte de Inspecció de Treball», de las cuales «16 son por denuncias, y ocho sobre prevención de riesgos laborales». El conseller recalcó que «hay mucha actividad inspectora sobre esta empresa –Iqoxe–», de la que lamentó «las complicaciones y dificultades» para dar cumplimiento «a todos los requerimientos». El conseller también anunció que la juez que investiga el suceso del 14 de enero «ha pedido un tercer informe pericial».

Temas

Comentarios

Lea También