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La Generalitat trabaja para que la EMT pueda llegar al AVE

La administración catalana impulsará una revisión de la ATM después de las municipales, de forma que se cambiará el marco normativo para que el territorio tenga más autonomía

Núria Riu

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Uno de los autobuses que de forma regular cubre el trayecto con la estación del AVE Camp de Tarragona, en el municipio de La Secuita.  FOTO: DT

Uno de los autobuses que de forma regular cubre el trayecto con la estación del AVE Camp de Tarragona, en el municipio de La Secuita. FOTO: DT

Es una vieja reivindicación del territorio que el Govern quiere abordar después de las elecciones municipales. Así lo avanzó el secretario de Infraestructures i Mobilitat de la Generalitat de Catalunya, Isidre Gavín, quien explicó que la administración catalana reformulará la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) del Camp de Tarragona para que este organismo tenga más «fuerza» y «capacidad de gestión».

Lo que puede parecer un cambio puramente administrativo, a nivel organizativo, tiene un importante valor. Esto debe suponer el primer paso para que en un futuro los autobuses de la Empresa Municipal de Transport (EMT) de Tarragona puedan llegar a la estación del AVE o al aeropuerto; o que Reus pueda tener una línea directa con Castellvell, La Plana o incluso Les Gavarres. «Debemos poder eliminar las fronteras administrativas vinculadas a los términos municipales», afirmaba el número dos de la conselleria de Territori i Sostenibilitat, que preside Damià Calvet.

La utilización del autobús ha crecido de forma exponencial en el Camp de Tarragona. Durante el año pasado se alcanzó la cifra récord de 20,9 millones de usuarios, un 2,3% más respecto al año anterior, lo que en valores absolutos se traduce en más de 400.000 usuarios.

Pese a ello, los ayuntamientos han denunciado en reiteradas ocasiones que debe producirse un «cambio de mentalidad» en la planificación del servicio y avanzar hacia la concepción de esta área metropolitana que nadie discute pero que, a efectos prácticos, no se ha dotado de contenido.

Un modelo con limitaciones

Gavín pone en valor el crecimiento experimentado en los usuarios. «Nunca hemos tenido una oferta pública tan ambiciosa como la que tenemos ahora», manifiesta. Pese a ello, el responsable en materia de movilidad considera que cualquier mejora «exponencial» pasa por un cambio desde la base. «Tenemos una parte del marco regulativo que nos viene de épocas anteriores, que no nos permite ofrecer toda la potencialidad». 

La administración catalana habla del «camino hacia la excelencia». Se abordará después del verano, cuando se hayan producido los cambios en los ayuntamientos. «Dado que debemos hacerlo de mutuo acuerdo con el mundo local, esperaremos a que se acabe el proceso de las elecciones», decía.

En un primer momento se trabajará en la definición del nuevo modelo. «Debe ponerse por delante el servicio a la titularidad del mismo. Y esto pasa por ser capaces de ponernos de acuerdo todas las administraciones y entender que lo principal no es quién hace el servicio, si el ayuntamiento o la Generalitat, sino que debemos poner el foco en las necesidades de movilidad del ciudadano y en la demanda», afirmaba el representante del Govern.

¿Hasta 2028?

Se redactará el nuevo modelo y se hará también en base a las concesiones de los servicios existentes. En este sentido, la administración catalana defiende que se respetarán los contratos vigentes con las empresas. «Hacer una buena gestión también es actuar de forma responsable con el dinero público», afirmaba Gavín. Esto implica que hasta que no finalice la explotación de los servicios existentes, la administración catalana estará atada de manos para llevar a cabo la reforma en su totalidad.

El Departament de Territori i Sostenibilitat asegura que las concesiones de las líneas de autobús de Catalunya finaliza en 2028. Esto limitará el margen de maniobra. Pese a ello, la administración catalana defiende que «el área metropolitana de Tarragona necesita una nueva ATM» y que ésta debe «ganar capacidad de gestión y de diseñar sus propias capacidades de decidir en materia de transporte público».

Una reforma que, por otro lado, también se llevará a cabo de forma simultánea en el resto de Catalunya y que está vinculada a la implantación de la T-Mobilitat. Por el momento, Barcelona, que ya funciona con esta visión más metropolitana, será el primer territorio en el que se implementará. 

Gavín avanzaba que la definición de este nuevo modelo de transporte comportará cambios normativos, por lo que calcula que en 2020 podría estar acabada esta remodelación.

Tanto los representantes políticos de Tarragona como de Reus se han pronunciado en más de una ocasión a favor de esta medida. Hace unos meses, el alcalde tarraconense, Josep Fèlix Ballesteros, destacaba el papel que ha ejercido la ATM, aunque afirmaba que «no podemos quedarnos aquí».

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