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Tarragona Seguridad

La Guàrdia Urbana de Tarragona hará horas extra el domingo electoral a golpe de decreto

Los agentes decidieron en asamblea no efectuar servicios extraordinarios al no cobrar los atrasos. El concejal ha obligado a unos treinta a acudir el 10-N a vigilar colegios electorales

ÀNGEL JUANPERE

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La Guàrdia Urbana no hace servicios extraordinarios desde el pasado 29 de octubre. foto: pere ferré/DT

La Guàrdia Urbana no hace servicios extraordinarios desde el pasado 29 de octubre. foto: pere ferré/DT

Mal ambiente en la Guàrdia Urbana de Tarragona desde hace unas semanas. Los agentes decidieron en asamblea no realizar más horas extra hasta que no se les paguen los atrasos. Y ello afecta también a la cobertura que dicho cuerpo policial tiene que hacer el próximo domingo para estar presente, junto con los Mossos d’Esquadra, en todos los colegios electorales. Ante este contratiempo, el concejal de Seguretat Ciutadana ha tirado por el derecho y, mediante decreto, ha obligado a entre 25 y 30 agentes a acudir este domingo a trabajar.

El pasado 29 de octubre, la plantilla de la Guàrdia Urbana de Tarragona estaba convocada a una asamblea. Durante la misma se decidió que no se harían más horas extra mientras no se abonen los retrasos y el resto de demandas, como trienios, complementos de destino e impagos de insolvencias a funcionarios. La negativa de efectuar las horas extra tenía algunas excepciones, como en el caso de prolongación por un servicio, catástrofe o emergencia.

El concejal de Seguretat Ciutadana, Manuel Castaño, se dirigió a los agentes para realizarles una propuesta que, según él, era «razonable» en vistas a cubrir las necesidades de las elecciones. Pedía a los agentes que «reconsideraran» su posición de no hacer horas extras ante este «hecho puntual» y efectuaran voluntariamente el trabajo. Y ya avanzaba que, en caso de no cambiar de posición, «tendremos que garantizar los servicios necesarios mediante un decreto que, de oficio, cubra las horas extraordinarias».

La plantilla siguió con su posicionamiento y el pasado miércoles llegaba el decreto. En el mismo se hacía referencia a la necesidad «del establecimiento de un servicio especial para garantizar el derecho constitucional al voto, de acuerdo con la legislación electoral y garantizar la seguridad ciudadana durante toda la jornada». Este servicio especial, coordinado con los Mossos d’Esquadra, «supone la cobertura de los diferentes colegios electorales con personal extraordinario, que permanecerá sujeto a los requerimientos de la jornada, de acuerdo con la distribución de los diferentes turnos del servicio». Al parecer, la Guàrdia Urbana tiene encomendada la custodia de ocho sedes electorales.

«Garantizar la seguridad»

Y ante la negativa de los trabajadores a realizar servicios extras, el decreto insta a que el «jefe de la Guàrdia Urbana establezca los trabajos extraordinarios que se consideren necesarios para garantizar la seguridad de la ciudad y de los diferentes eventos especiales», dejando así la puerta abierta a hacer lo mismo ante otros acontecimientos.

Al respecto, desde la sección sindical de Administración Local de CSIF-Tarragona declaran que «obligar a trabajar con horas extras por decreto es una herramienta que permite la ley, pero de manera excepcional, y que no se puede utilizar indiscriminadamente para cubrir las carencias de personal debidas a una mala planificación y gestión, de la que los trabajadores no son responsables». CSIF cree que son medidas que afectan a las condiciones laborales del personal y a su conciliación laboral y familiar y, por ello, anuncia que interpondrá recurso contra dicho decreto ante lo que consideran un ataque a los derechos los trabajadores.

Para cubrir este servicio extraordinario se necesitan entre 25 y 30 agentes. El sindicado Asemit recordaba a sus asociados que «cualquier orden recibida por los conductos reglamentarios como es el caso del decreto, son de obligado cumplimiento. Como cuerpo jerarquizado, no podemos contravenir ni incumplir una orden de servicio o un decreto. Por lo tanto si recibe –el agente– la notificación de trabajar el día 10 de noviembre, se debe obedecer», sin que ello afecte a seguir con las reclamaciones.

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