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La Illa Corsini no está entre las prioridades del Ayuntamiento de Tarragona

Los partidos políticos discrepan sobre la capacidad del consistorio para fijar de forma inminente una fecha de inicio para las obras de peatonalización del entorno del Mercat Central

DÁNEL ARZAMENDI

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Vehículos y peatones comparten actualmente la zona. FOTO: Pere Ferré

Vehículos y peatones comparten actualmente la zona. FOTO: Pere Ferré

El proyecto Illa Corsini, propuesto en 2015 por el desaparecido Albert Abelló, tiene como objetivo fundamental peatonalizar el entorno del Mercat Central para convertirlo en una gran área comercial en el centro de la ciudad. Todas las fuerzas políticas respaldan la propuesta, aunque no la urgencia con que debe ponerse en marcha.

El presidente de la Via T, Salvador Minguella, comparte la inquietud de algunos comerciantes ante la indefinición del consistorio: «Es un proyecto importante para el comercio de Tarragona que reforzaría la zona centro. La viabilidad solo depende de las prioridades del Ayuntamiento, que en la primera medida que han tomado ya han hecho lo que hacen todos: donde dije digo, digo Diego. Léase el caso Ten Brinke: antes era un proyecto contra el pequeño comercio y ahora hay que hacerlo por responsabilidad».

Efectivamente, el gobierno municipal no quiere atarse las manos con la cuestión de las fechas, tal y como confirma su portavoz, Xavier Puig: «No es momento aún de comprometer plazos. Esto lo haremos un poco más adelante». Aun así, confirma el respaldo municipal al proyecto: «Valoramos positivamente este proyecto en tanto que supondrá una importante recuperación del espacio para los peatones y la reactivación del pequeño comercio. Necesitamos calles en buen estado, accesibles para todos y paseables. No siempre hay que peatonalizar, pero sí que hay que hacer las calles agradables de día, de noche, en verano y en invierno».

Sin embargo, el dirigente republicano evita centrar la cuestión en el caso concreto del Mercat: «Esto, que es cierto para la Illa Corsini, lo es también para la Part Alta y la Part Baixa, para la Rambla y para la zona de Unió y Gasòmetre. De hecho, Tarragona tiene varias centralidades, y los barrios del norte y poniente también tienen espacios que hay que dinamizar y recuperar para las personas. Tenemos una ciudad hecha a medida de los coches y eso debe cambiar. La ciudad es para las personas».

El portavoz municipal de Junts per Tarragona, Dídac Nadal, también cree que los plazos deberían acelerarse: «Tal y como hemos reiterado en muchas ocasiones, a nivel administrativo el proyecto sufre un retraso endémico. Pero confío plenamente en ser capaz de darle el impulso definitivo que necesita para revitalizar la zona. A través de medidas como la peatonalización de las calles, zonas infantiles, sombras, puntos verdes, etc. se debe conseguir que sea un lugar que invite a los ciudadanos y ciudadanas a hacer vida en sus calles y, de forma simultánea, sea una zona muy atractiva a nivel comercial».

«Hay que dinamizarlo»

Por otro lado, Dídac Nadal, recientemente nombrado presidente de Espimsa, pone el acento en el mercado como núcleo dinamizador de la zona: «El Mercat Central es un foco de actividad lúdica a través de sus ferias y de una programación de actividades en sintonía con el calendario festivo y cultural de la ciudad. Desde Espimsa estamos decididos a potenciar los programas de dinamización, pero también necesitamos contar con la complicidad de los comercios de la zona».

Por su parte, el antiguo alcalde Josep Fèlix Ballesteros cree que la inquietud económica que muestra el consistorio tiene una intencionalidad política: «El actual equipo municipal se ha puesto a dudar de si hay capacidad inversora para hacer ver que las finanzas están mal, pero están mucho mejor que cuando llegamos al ayuntamiento. Hay capacidad inversora más que suficiente para hacer todo el proyecto, que serían unos tres millones de euros».

Sobre la urgencia de poner en marcha la primera fase del plan, el exalcalde señala que «tenemos el anteproyecto ya hecho de la zona Unió, Prim y Apodaca. La reforma de esta zona se podría comenzar de forma casi inmediata. Es absolutamente necesario porque el avance de las grandes superficies es un proceso inexorable, y oponerse a ello es una tontería, porque si no lo pones tú, lo pondrá la ciudad de al lado, con lo que pierdes actividad económica y comercial. Hay que jugar simultáneamente con las dos bazas: es fantástico que las grandes firmas apuesten por Tarragona, pero al mismo tiempo debemos reforzar el tejido comercial del centro, que sólo puede hacerse mediante el urbanismo y la seguridad».

Sin embargo, según Ballesteros, el horizonte final debe ser mucho más ambicioso: «El proyecto inicial, que incluía la zona del Mercat Central más el eje comercial que forman Unió, Prim y Apodaca, debía completarse con el eje que incluye la plaza de los Carros y la calle Real, porque la Parte Baja es una de las zonas más depauperadas de la ciudad. Eso se tiene que complementar con el objetivo de que la calle del Mar se pueda comer dos vías sobrantes de Adif para hacer un pequeño paseo o rambla, para que la ciudad acabe bien en ese entorno».

Por último, Ballesteros también comparte la necesidad estratégica de llevar a la práctica el proyecto cuanto antes: «La Illa Corsini es el concepto clave para entender el centro de Tarragona. Debe ser el gran centro comercial al aire libre de la ciudad, mediante la peatonalización de la zona o la implantación de tráfico dulcificado en donde no sea posible la peatonalización total».

El portavoz de Ciutadans, Rubén Viñuales, cree que el comercio no se recuperará si la reforma urbanística no viene acompañada de otro tipo de medidas: «No será posible si no hay ayudas al comercio, una promoción consensuada con las asociaciones de comerciantes, así como la rebaja de las tarifas de los parkings municipales a cuatro euros diarios. De igual modo, debemos empezar de una vez por todas los trámites para hacer de Tarragona municipio turístico, y así tener libertad de horarios para poder revertir la situación del comercio en la ciudad, todo ello en un contexto de música y artes escénicas en la calle que hagan de la Illa Corsini el corazón comercial de Tarragona».

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