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La Part Alta se tiñe de negro

El Via Crucis de La Sang recorre las calles de la Part Alta de Tarragona durante el último tramo del Domingo de Ramos, ante la mirada de devotos y curiosos. El silencio es la nota dominante en una procesión llena de solemnidad

Agnès Llorens

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El recorrido se inició, a las siete de la tarde, desde la Església de Natzaret  FOTO: LUÍS MILIÁN

El recorrido se inició, a las siete de la tarde, desde la Església de Natzaret FOTO: LUÍS MILIÁN

En silencio y de negro riguroso. El compás del ritmo acompasado de los timbales y los cánticos correspondientes a los distintos misterios fueron la nota detonante que marcó el Via Crucis de La Sang, que ayer, Domingo de Ramos, recorrió las calles de la Part Alta de Tarragona.

El punto de partida del recorrido fue, a las siete de la tarde, la Església de Natzaret, que marcó un recorrido circular a través de la calle Granada, el Portal de Sant Antoni, la Muralla y el Passeig Arqueològic, la calle Cavallers, el Pla de la Seu y la Catedral, para finalizar otra vez en la plaça del Rei.

Tarragona se plantea presentar la Semana Santa como candidata a la Creu de Sant Jordi 

El cambio horario y un cielo despejado permitieron celebrar este tradicional recorrido con calma y según el ritmo planeado, en un acto en el que destacó la  calma, el color negro de la mayoría de cofrades y el silencio que reina en este tipo de recorridos. 

El silencio, solo truncado por el altavoz que recitaba los distintos misterios y los cánticos de los participantes, fue uno de los ingredientes principales del Via Crucis, el último de los actos de este Domingo de Ramos. El recorido cruzó algunas de las principales calles y plazas del casco antiguo de Tarragona FOTOs: LUÍS MILIÁN

El Via Crucis de La Sang y el resto de actos religiosos de este domingo marcan el inicio de los actos más multitudinarios de la Setmana Santa 2018, en la que será una cita que, un año más, acogerá a miles de visitantes atraídos por el potencial visual y religiosos de una celebración que, año tras año, gana más adeptos fuera de las fronteras tarraconenses. Así lo confirma el presidente de l’Agrupació d’Associacions de Setmana Santa, Francesc Seritjol, que ayer domingo apuntaba que las visitas durante el año pasado para vivir estas fechas en la ciudad —con la procesión del Sant Enterrament del Viernes Santo como cabeza de cartel, declarada  Festa Tradicional d’Interès Nacional por la Generalitat— suponieron «más de 50.000 personas, lo que es una cifra importante que marca como la Semana Santa de Tarragona es la más importante de Catalunya y una de las más destacables del conjunto del Estado», en palabras de Seritjol. 

Via Crucis solemne. 
El recorrido de los misterios se inició en la Església de Natzaret para iniciar un recorrido circular que finalizó en el mismo punto de partida.  

Por este motivo, l’Agrupació d’Associacions de Setmana Santa, en colaboración con el Ayuntamiento de Tarragona, tiene previsto presentar la candidatura para que la Semana Santa de Tarragona reciba la Creu de Sant Jordi. «Creemos que estas fechas suponen un hecho cultural de grandes dimensiones que, además, agrupan a cerca de 9.000 ciudadanos, por lo que podemos decir que reúne a una parte importante de la ciudad». Los actos del Domingo de Ramos abren una semana de tradición.  

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