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La Part Alta tendrá menos terrazas y más pequeñas a partir de 2017

Así lo establecerá una modificación del POUM que se quiere aprobar 'en tres o cuatro meses'. El pleno aprobó ayer la suspensión de nuevas licencias en el barrio mientras se redacta el texto

Francisco Montoya

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El Saló de Plens, ayer durante la sesión, con el retrato del Rey presidiéndolo. FOTO: PERE FERRÉ

El Saló de Plens, ayer durante la sesión, con el retrato del Rey presidiéndolo. FOTO: PERE FERRÉ

El pleno del Ayuntamiento de Tarragona aprobó ayer, tal como estaba previsto, la suspensión de la tramitación de nuevas licencias para bares, restaurantes, bares musicales y demás similares en el ámbito de la Part Alta. La medida, introducida en el orden del día con carácter de urgencia, prosperó por unanimidad y sin debate, y significa que, provisionalmente –mientras se redacta la nueva normativa–, no se permitirán nuevas aperturas de este tipo en el barrio, tal como ha venido reclamando la plataforma de vecinos Farts de Soroll.

La Ley permite que la suspensión dure como máximo un año, pero el concejal de Urbanisme, Josep Maria Milà, tiene intención de que la nueva normativa entre en vigor mucho antes: «El plazo máximo es de un año pero habría que reducirlo a tres o cuatro meses, porque lo que tampoco queremos es paralizar todas las actividades, puesto que las hay que no hacen ruido, no molestan, no tienen terrazas... Tampoco podemos paralizar del todo el centro histórico durante un año», reflexionaba el edil, quien añadía: «Quisiera que a primeros de febrero se pudiera ya aprobar una nueva propuesta de ordenación de la Part Alta con usos más concretos, regulados y respetuosos con el entorno».


Plazas del Fòrum y la Font
Dicha nueva regulación se articulará como una modificación puntual del POUM en la que ya se está trabajando y que, de hecho, está casi terminada. Una regulación que servirá para «concretar las incongruencias o indeterminaciones que hay actualmente en el ámbito del centro histórico», explica Milà, quien no esconde que las novedades se centrarán en poner límites especialmente en dos sentidos: el número de restaurantes y sus terrazas, y la proliferación de pisos turísticos.

Respecto a bares y restaurantes, Milà explicó ayer que una de las primeras medidas será directamente prohibir nuevas aperturas en determinados puntos: «El texto regulará de entrada los sitios en los que no puede haber más, porque es evidente en algunos emplazamientos hay una saturación», argumentó, y aunque no los especificó, si se trata de saturación parece previsible que las plazas de la Font y del Fòrum estén entre ellos.


Poporción local-terraza
En segundo lugar, también se pretende recortar el tamaño de las terrazas, especialmente las de los establecimientos pequeños: «Se regulará también la proporción entre el establecimiento y la terraza, porque a veces hay algún bar que tiene una superficie muy pequeña de local pero una muy grande de terraza. Que un restaurante sirva comida a una terraza que es cuatro veces la superficie del local... son cosas que hay que regular», afirma.

Por otro lado, la modificación del POUM pondrá cerco también a los pisos turísticos, puesto que si bien «todavía no son un problema», el consistorio quiere tenerlos bajo control. «Tampoco es que haya muchos. Aún no tenemos ese problema, pero nos hemos comprometido con la plataforma a adelantarnos para que no pase como otras veces, que cuando surge el problema no lo tienes normativizado».

En este sentido, Milà explicó que en Tarragona hay alrededor de 300 pisos turísticos legalizados, y se está trabajando en inventariar los ilegales. «Se está investigando en las webs que los ofrecen, y se ha pedido también a los vecinos que cuando detecten uno, lo manifiesten», reveló el concejal.

Milà, en todo caso, recordó que la suspensión de licencias o la entrada en vigor de la nueva normativa no servirán por sí solas para solucionar el problema: «No por suspender las licencias se ha acabado el ruido. Eso tiene que ir acompañado de otras actuaciones. Hay varias vertientes. Se está estudiando, por ejemplo, descentralizar las actividades festivas», recordó el edil.

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