Más de Tarragona

La Pobla de Mafumet: «Duele ser la mancha negra de Catalunya»

Los vecinos de La Pobla de Mafumet todavía están digiriendo el hecho de ser uno de los dos municipios catalanes donde ganó Vox

NORIÁN MUÑOZ

Whatsapp
En La Pobla la población no ha parado de crecer desde 2007. Las personas jóvenes son mayoría. FOTO: ALBA MARINÉ

En La Pobla la población no ha parado de crecer desde 2007. Las personas jóvenes son mayoría. FOTO: ALBA MARINÉ

El nombre de La Pobla de Mafumet (3.971 habitantes) se coló en las noticias tras convertirse, junto a Vilamalla (Girona), en uno de los dos municipios catalanes donde Vox obtuvo más votos. Ayer era día de resaca electoral en el pueblo.

Eso sí, hay que aclarar que la victoria del partido de Santiago Abascal fue por la diferencia mínima: 249 votos contra 248 del PSC. «Ya se lo he dicho a mi mujer, que mire la que ha liado por no ir a votar», bromea un vecino.

Aunque la señora en cuestión no fue la única que no ejerció su derecho. Por lo que sea, el domingo aquí solo votó el 43% de los que podían hacerlo. Uno de los que tampoco lo hizo fue Jesús, de 21 años, asmático, a quien le dio miedo contagiarse en los comicios. «Vaya nivel tenemos», se lamentaba, aunque enseguida aclaraba: «Esto no tiene que ver con el carácter del pueblo».

En Ca La Tere, un concurrido bar que da a una rotonda con una fuente, encontramos a Gabriel, de 41 años, el primer vecino al que le preguntamos qué le parecen los resultados. «¡Hemos ganado!», dice medio en broma medio en serio, aunque luego aclara: «No me alegra ni me deja de alegrar, lo que creo que ha pasado es que la gente está cansada de tanta independencia y tanto procés». Al final sería lo más cerca que estaríamos de algún votante confeso de Vox.

Con sus más y sus menos, la teoría de Gabriel es la que gana fuerza entre el resto de vecinos y vecinas que vamos encontrando. Alberto, de 31 años, es de los pocos que dice que el resultado no le sorprende. «Así como la gente no se da cuenta de que entre los grupos independentistas hay de derechas y de izquierdas, tampoco ven las diferencias entre los constitucionalistas... Creo que hay gente que se cansó de la moderación del PSC, del PP y, sobre todo, de Ciudadanos... Los que quieren palos van y votan a los profesionales», dice.

Probablemente no le falte razón con lo de Ciutadans, que en este municipio sufrió una auténtica debacle. En las pasadas elecciones fueron, con diferencia, la fuerza ganadora con el 42% de los votos, mientras que esta vez se han quedado en quinto lugar con el 7,45%.

Fernando, que también tiene 31 años, todavía no sale de su perplejidad: «Duele ser la mancha negra de Catalunya. No me lo creía cuando comencé a verlo en las noticias».

Él comparte la tesis de otros consultados; en su opinión el voto a Vox ha sido más contra el independentismo que por compartir ideario machista o xenófobo. «Creo que es pura incultura, si se hubieran leído el programa no les habrían votado», dice lapidario.

Lo cierto es que, más allá de las percepciones, en el pueblo no hay un porcentaje de inmigración llamativo. Aquí las personas extranjeras representan el 10% del total, frente al 21% de la comarca del Tarragonès o el 17,7% del conjunto de Catalunya.

Tampoco faltó quien, para explicar la subida de Vox, recurrió a la teoría de que los que votaron han venido en los últimos años de fuera del pueblo. Algunos para trabajar en la industria petroquímica.

La culpa, a los de fuera

Es imposible saber si tienen razón, más allá de esa máxima universal de que siempre es más fácil echarle la culpa a otros, y mejor si vienen de fuera. Pero lo cierto es que desde 2006 el municipio gana población de manera llamativa. Entonces había en el pueblo 1.465 habitantes, eran menos de la mitad de los casi cuatro mil actuales. La franja de personas jóvenes es la más grande, con diferencia.

Muy seguramente ha tenido que ver en ese crecimiento la cercanía de ciudades como Tarragona, a 11 kilómetros, y la promesa de una buena calidad de vida en un municipio rico.

Eso sí, el municipio será rico, pero los datos no avalan que los habitantes del pueblo sean especialmente prósperos. La media declara ganar (para la renta) 19.448 euros al año, una cifra por debajo de los 23.240 euros del Tarragonès y los 24.2555 euros de media de Catalunya.

Pero tampoco hay que exagerar; ayer en La Pobla no todo el mundo hablaba de política. Le preguntamos a Sandra, dependienta en una cafetería, y reconoce que la noticia le sorprendió, pero señala que a ella la única política que le interesa es la municipal y, en ese sentido, está «contenta y tranquila».

Y tan tranquila; en La Pobla lleva gobernando desde 1995 Joan Maria Sardà, ahora independiente con una lista confeccionada para el ámbito local, pero que fue diputado por Unió cuando aún formaban parte de CiU. Preguntamos a Sardà por el vuelco en el voto de sus vecinos pero educadamente dice que prefiere no hablar.

Aunque que nadie se llame a engaño; además de las noticias, ayer lo que corría por el pueblo eran los memes, como el del nuevo fichaje del club de fútbol de La Pobla, que resultaba ser Abascal. O el otro que decía que el humo de las químicas «afecta más al cerebro que a los pulmones».

Temas

Comentarios

Lea También