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Tarragona Comercio

La Rambla Nova de Tarragona languidece

Comerciantes y asociaciones se muestran preocupados por el cierre de negocios históricos en la arteria principal de la ciudad. Parking gratuito los sábados, tiendas ‘amables’ y declarar Tarragona municipio turístico, posibles soluciones

Carla Pomerol

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La Rambla Nova acogía las mejores tiendas de Tarragona. Desde hace unos años, los negocios más emblemáticos e históricos se han visto obligados a bajar definitivamente la persiana. FOTO: Fabián Acidres

La Rambla Nova acogía las mejores tiendas de Tarragona. Desde hace unos años, los negocios más emblemáticos e históricos se han visto obligados a bajar definitivamente la persiana. FOTO: Fabián Acidres

Preocupación. Eso sienten los principales actores comerciales de la ciudad al ver como, a un ritmo vertiginoso, están cerrando negocios en la Rambla Nova. A pesar de ser la arteria principal de Tarragona, cada vez hay más locales con la persiana bajada y el cartel de Se alquila. Esta última semana, la histórica charcutería Casa Cuadras –Rambla Nova, 65– anunciaba su cierre, tras casi cien años al servicio de la ciudad. También lo hacía la tienda de ropa Adolfo Domínguez –Rambla Nova, 70–. Estos dos se suman a la larga lista de comercios que han bajado la persiana en los últimos meses: el Oysho, la Llibreria La Rambla y el Pull&Bear, entre otros. La Rambla Nova está quedando desierta y las entidades que trabajan por el comercio de la ciudad buscan soluciones para ir al rescate. «No queremos que se muera», decía Laura Roigé, presidenta de la Cambra de Comerç.

«Se ha destruido el tejido comercial  y creo que será muy difícil volver a recuperarlo», explica Manel Chivite, comerciante

Pero a los propietarios de los negocios de la Rambla no les queda casi esperanza. «Se ha destruido un tejido comercial que será muy difícil recuperar», explica Manel Chivite, propietario de la tienda Chivite de la Rambla Nova. «Para poder sobrevivir aquí es necesario hacer muchas promociones y tener poca gente trabajando», asegura este empresario, testimonio de la caída libre de la arteria principal de la ciudad. Chivite pide con urgencia medidas por parte del Ayuntamiento.

En junio de 2018, la Llibreria La Rambla anunciaba su cierre tras cincuenta años de historia. Ahora, se están haciendo obras en el local. Próximamente abrirá una clínica dental. FOTO: Fabián Acidres

Manel Adserà, de la Llibreria Adserà, asegura que no se trata de un problema concreto de la Rambla. «Creo que todo el centro está más o menos igual. Las grandes superficies comerciales se han comido parte de los negocios. No nos beneficia nada que empiecen a cerrar las tiendas de nuestro alrededor», decía. En esta misma línea, desde la Òptica Fullana, concretan algunas de las medidas que son necesarias para reflotar la zona. «Más facilidad para aparcar en el centro, devolver el foco en la Rambla y entorno, que hasta ahora está puesto en las grandes superficies comerciales, y que esta avenida, la más importante de la ciudad, se ponga bonita, con decoración y actividades», decían desde Fullana. Y es que los bolardos estilo New Jersey, sucios y antiguos, instalados desde hace años en el centro de la Rambla Nova por seguridad, no ayudan nada a la revitalización del paseo.

Salvador Minguella, presidente de la Via T –la asociación comercial más importante de la ciudad– opina que es «vital» para la Rambla que se convierta de nuevo en un espacio amable para los ciudadanos. «La situación es muy grave. El pequeño comercio se está perdiendo por momentos. Debemos actuar con urgencia, poniendo en marcha medidas urbanísticas y de movilidad, entre otras», asegura Minguella.

«La situación es muy grave, estamos perdiendo el pequeño comercio. Debemos actuar con urgencia», asegura Salva Minguella de Via T

No es fácil determinar cuáles son los factores que han llevado a esta situación. Que si la presencia de las grandes superficies comerciales –como Les Gavarres, el Corte Inglés y el Parc Central–, que si los cambios de hábitos en el consumo, que si la falta de parking en el centro de la ciudad...Y la lista podría seguir.

Lo que sí tienen claro los comerciantes y las asociaciones es que el alto precio del alquiler de los locales está pasando factura a los inquilinos. Hay propietarios que prefieren tener el local cerrado, antes que rebajar el alquiler. «Vemos día tras día como cierran negocios y no se vuelven a ocupar», explica Florenci Nieto, presidente de la patronal Pimec Comerç de Tarragona, quien añade que «los propietarios tienen un bien, pero también una responsabilidad. No pueden tener cerrado sine die sus locales. Deben cuidarlos, porque sino, contribuyen a la degradación de la Rambla y espantan a los futuros emprendedores». Las entidades y patronales comerciales coinciden en que las administraciones deben velar para que esto no ocurra. Una posible solución sería colocar vinilos en los escaparates de los locales cerrados, por ejemplo. Existe esta experiencia en otros municipios.

Florenci Nieto: "Ahora la Rambla no tiene ningún atractivo para el inversor"

La patronal Pimec Comerç Tarragona trabaja para implantar una serie de medidas que ayuden a reflotar la vida comercial en el centro de la ciudad, sobretodo en la Rambla Nova. Su presidente, Florenci Nieto, cuenta al Diari el plan. ¿Qué esta pasando en la Rambla Nova?

Otro de los motivos que han obligado a cerrar comercios en la Rambla Nova ha sido la falta de continuidad familiar. Los propietarios se jubilan y los hijos deciden tomar otro camino que nada tiene que ver con el negocio familiar. La única salida que les queda es cerrar tras años y años de sacrificio.

La presencia de tres grandes superficies comerciales en las afueras de la ciudad también contribuye a la decadencia del centro, aseguran los comerciantes, quienes añaden que una mejor conexión entre estos equipamientos y el centro sería una solución para el conflicto. Los que venden en la Rambla temen la llegada de otro gigante comercial: Ten Brinke. Otra realidad es el cambio en los hábitos de consumo. La compra por Internet ha ganado terreno, y algunos comerciantes se resisten a adaptarse.

Parking gratuito, por ejemplo

La Cambra de Comerç –con Albert Abelló al frente– presentó hace años al Ayuntamiento un proyecto que hablaba de peatonalizar las cocas de la Rambla más cercanas al Balcó del Mediterrani. La intención era que esa zona se convirtiera en una especie de centro comercial al aire libre, con tiendas y restaurantes. La idea no cuajó. Ahora, la Cambra de Comerç propone un par de ideas para rescatar la Rambla que, a priori, parecen más factibles y menos costosas.

En primer lugar, Laura Roigé, presidenta de la institución, habla de que los parkings municipales del centro sean gratuitos durante las tardes de los sábados, desde las tres hasta las doce de la noche. «Vendrían de todos los municipios vecinos. Primero a comprar y después a cenar», explica Roigé.

«Nuestra propuesta es que el parking sea gratuito los sábados, de tres de la tarde a doce de la noche», expone Laura Roigé, presidenta de la Cambra de Comerç

La segunda medida trata de convertir las tiendas en «amables». La presidente explica que «viajo por toda Europa y he visto cómo en los comercios no solo se compra, también se vive una experiencia. Hay tiendas con una mesita y el periódico, con buena música en el interior y con escaparates que obligan a pararse para mirarlos».

OPINIÓN: Hacia la desertización comercial

Las dinámicas económicas y urbanísticas que las ciudades están viviendo durante los últimos tiempos han provocado diversos cambios disruptivos que comienzan a poner en peligro el papel que los negocios de proximidad han ejercido inmemorialmente en los centros urbanos.

Además, Roigé también se muestra preocupada por la lentitud administrativa a la hora de pedir permisos de apertura de negocios o de obras al consistorio. «Aquí todo cuesta mucho. Debemos agilizar los trámites». Finalmente, aunque no menos importante, Roigé ve urgente declarar Tarragona como municipio turístico. «No será obligatorio abrir los domingos, solo lo hará quien quiera», dice la presidenta de la Cambra de Comerç.

«Si al cierre de comercios le añades las pocas ayudas para rehabilitar edificios, estamos perdidos», señala Núria Sabat, de la Ass. de Veïns Tarragona Centre

Por su parte, Núria Sabat, presidenta de la Associació de Veïns Tarragona Centre, opina que «cerrar comercios es sinónimo de poca vida, lo que nos preocupa y mucho», y añade que «además, si esta desertización comercial va acompañada de cero ayudas para la rehabilitación de edificios, estamos perdidos. El centro se nos muere». Todo parece indicar que el comercio será uno de los talones de Aquiles del nuevo gobierno municipal liderado por Ricomà. Toca trabajar duro para rescatar la Rambla Nova.

Ricomà apuesta por las APEU

El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà (ERC), apuesta por la puesta en marcha de las Áreas de Promoción Económica Urbana (APEU) para reflotar la actividad comercial del centro neurálgico de la ciudad. Así lo asegura en la entrevista que concedió al Diari, en la que resalta la necesidad de una «gestión compartida» entre el sector público y el privado para impulsar el comercio del centro de la ciudad. «No se nos debe hacer extraño que las calles comerciales tengan un gerente en el futuro», afirma el máximo representante municipal, quien se muestra abierto a realizar actuaciones urbanísticas «profundas» para poner fin a la situación actual.  

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