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La URV detecta más demanda laboral de biólogos, matemáticos y sanitarios

La pandemia ya impacta en la ocupación de los universitarios y se convierte en una oportunidad para ciertos perfiles

RAÚL COSANO

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Una clase presencial de alumnos en la URV, con mascarilla, durante este curso universitario.  FOTO: ACN

Una clase presencial de alumnos en la URV, con mascarilla, durante este curso universitario. FOTO: ACN

Más enfermeras, más médicos, más científicos. La inserción de los titulados universitarios ya se está viendo afectada por la pandemia, en algunos casos para bien, en forma de una mayor salida laboral. Ciertos perfiles cualificados pueden ver en el abordaje de la Covid-19, desde el punto de vista de la investigación, una oportunidad profesional bien sea para progresar o para entrar en el mercado laboral. «Ya estamos viendo algunos de los efectos directos. La pandemia ha puesto encima de la mesa la necesidad de algunos perfiles formativos asociados a la investigación médica pero también a la previsión de procesos epidemiológicos. Hablamos, por ejemplo, de personas que hacen análisis matemático de transmisión de enfermedades», explica Ferran Mañé, doctor en Ciencias Económicas, profesor y director del Observatori de l’Ocupació de la URV.

No se trata, según Mañé, de algo coyuntural, sino de una tendencia que puede tender a ser estructural, en el sentido de que ámbitos como la epidemiología podían estar infradotados y ahora tomar relevancia. «Quizás se abre ahora un escenario en el que, como sociedad, podamos demandar más perfiles ligados a la biología, a la ciencia médica, a la predicción de modelos informáticos, y también a una parte no tan científica como la gestión. Todo lo que son matemáticas aplicadas o informática pueden generar oportunidades en este contexto», indica Mañé. El profesor de la URV cree que la pandemia puede «poner en valor ciertos perfiles más científicos, en el sentido de estar preparados para cuando venga una situación similar».

La huella de teletrabajo

Podría suceder algo parecido a lo ocurrido con dos campos de estudio y trabajo en claro ascenso: «Vemos, por ejemplo, que cada vez se dedican más recursos al cambio climático o a la transición energética. Hay perfiles con una demanda alrededor de esas tendencias que han aumentado». Obviamente, profesiones ligadas a la farmacéutica, la medicina o la enfermería también pueden gozar ahora de cierto empuje. Hay nuevos roles asociados a comprender el fenómeno específico de la Covid-19 pero, a su vez, el coronavirus generará, desde un prisma indirecto, otras oportunidades. «La implantación del teletrabajo y la reorganización de las empresas también se van a ver impactadas. Hay una parte de informática que se verá influida, pero también puede haber cambios en los modelos de consumo, en el comercio o en el transporte. La compra on line o las infraestructuras de fibra óptica que se implanten pueden generar nuevas oportunidades», aporta Mañé, aunque sugiere que todo eso está por ver: «Estamos en un momento de hacernos preguntas, de reflexionar. Hay que ver en qué medida, por ejemplo, puede cambiar el ocio o el turismo, que sea más de proximidad, y que esa evolución genere opciones. Por poner una muestra, puede ser que la pandemia haya creado nuevas formas de viajar». Incluso el turismo, un ámbito decisivo para Tarragona y para la propia oferta educativa de la URV, puede aprovechar nuevos modelos de negocio en un futuro.

Àlex Arenas, catedrático de Ingeniería Informática y Matemáticas de la URV, cree que «la pandemia ha marcado la necesidad de una formación científica bastante potente» y, en concreto, apunta a un nicho de estudio: «Se han abierto muchísimas oportunidades en la ‘data science’, que es la ciencia de datos y en la que participan todas las ciencias fundamentales».

El epidemiólogo considera que «en un futuro bastante inmediato necesitaremos muchos científicos de datos y esa formación tendría que venir dada desde el componente de la física y las matemáticas». Arenas califica como fundamental el perfil del informático, aunque plantea nuevos desafíos: «La ingeniería informática es clave pero el aprendizaje en matemáticas y física va más allá, y ofrece, por decirlo de alguna manera, una formación de científico todoterrreno. Lo que tú aprendes en las ciencias duras es a enfrentarte a cualquier problema, lo que te deja como legado más relevante es una manera de pensar, por eso en lugares de responsabilidad de muchas empresas hay directivos que son físicos».

Arenas ve la pandemia como una oportunidad para fomentar «una empreneduría» que cambie en parte el sistema productivo: «La pandemia nos ha mostrado nuestra dependencia del producto exterior, desde las mascarillas a las vacunas. No significa que dejemos de ser un país turístico, sino diversificar para no depender de un mal verano».

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