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Tarragona Sanidad

La cámara hiperbárica estará ubicada en un nuevo edificio al lado del CAP Llevant

La Xarxa Santa Tecla todavía no cuenta con la financiación cerrada, pero los responsables del proyecto aseguran que la unidad estará en marcha en 2021. Será la cuarta en Catalunya

CARLA POMEROL

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Responsables de la Xarxa Santa Tecla explicaron ayer el proyecto a los agentes de emergencias del territorio, en El Seminari.FOTO: PERE FERRÉ

Responsables de la Xarxa Santa Tecla explicaron ayer el proyecto a los agentes de emergencias del territorio, en El Seminari.FOTO: PERE FERRÉ

La Xarxa Sanitària i Social Santa Tecla quiere poner en marcha la primera cámara hiperbárica de la provincia en el año 2021. Se ubicará en un nuevo edificio anexo de aproximadamente 300 metros cuadrados, situado en las instalaciones del CAP Llevant, en la Vall de l’Arrabassada. Así lo explicaron ayer los responsables del proyecto al resto de agentes especializados en emergencias del territorio. La cámara tendrá capacidad para diez pacientes y podría llegar a atender a unos 500 tarraconenses al año. La intención es que el servicio esté operativo las 24 horas del día. Por el momento, la Xarxa Santa Tecla está buscando financiación para hacer frente al coste de la cámara. A pesar de que los responsables no se atreven a hacer pública la cuantía, fuentes conocedoras aseguran que el proyecto podría rodear el millón de euros.

Tal como avanzó hace meses el Diari, la Xarxa Santa Tecla quiere poner en marcha una unidad de medicina hiperbárica en el territorio. La función de la cámara es utilizar oxigeno a presiones por encima de la presión atmosférica normal, con el fin de curar y regenerar tejidos dañados. En un inicio, la máquina servía para tratar la enfermedad por descompresión, muy habitual en actividades subacuáticas. También se utilizaba para intoxicados por monóxido de carbono, en caso de incendios. Con el paso del tiempo, se ha demostrado que esta medicina puede tratar otras indicaciones, como por ejemplo, las lesiones por radioterapia, pie diabético, sordera súbita, úlceras y quemadas, entre otras patologías.

Para poder practicar esta técnica se necesita una cámara hiperbárica, un compartimiento hermético, normalmente de acero. El paciente, acompañado de personal sanitario, respira oxigeno puro a una presión superior a la atmosférica, aumentando así los niveles de este en el riego sanguíneo.

Será la cuarta

En Catalunya hay tres unidades de medicina hiperbárica: en el Hospital de Palamós, en el Moisès Broggi de Sant Joan Despí y en el Hospital General Universitari de Catalunya –desde hace un año–. En Castellón, actualmente hay dos. «Estamos en un territorio de riesgo, con el complejo industrial más importante del Estado español y con una destacada actividad acuática por la presencia del puerto. Pero sin embargo, nos tenemos que trasladar a Barcelona o a Castellón cuando necesitamos de la cámara hiperbárica», explicaba ayer el coordinador médico del proyecto y director del Hospital del Vendrell, Josep Mercadé, quien añadía que «con la puesta en marcha del servicio, conseguiríamos equilibrar el territorio. Creemos que es totalmente razonable que haya una cámara en Tarragona».

La previsión es que la cámara hiperbárica atienda a unos 500 pacientes al año

Mercadé aseguraba que se trata de un elemento de seguridad y de confianza para la población. «Saber que disponemos de un equipamiento como este, de manera inmediata y en caso de necesitarlo, da tranquilidad», añadía uno de los responsables de la Xarxa Santa Tecla. La previsión es que la nueva cámara atienda a unos 500 pacientes al año. De estos, un 90% corresponderían a actividades programadas y, el resto, a urgencias, como intoxicados o buceadores accidentados.

Para diez pacientes

La máquina prevista para Tarragona tendrá una capacidad para diez pacientes y se ubicará en un nuevo edificio anexo al CAP Llevant, que tendrá unos 300 metros cuadrados de superficie. Javier Olucha, director de proyectos de la Xarxa Santa Tecla, explicó ayer que este recinto contará con una entrada principal, dos consultas –una para hacer los cuidados y la otra para pasar visita y hacer las valoraciones médicas–, y dos vestuarios, «ya que es imprescindible que los pacientes entren preparados, sin maquillaje ni nada, para evitar la deflagración, uno de los peligros de esta cámara».

Según los responsables del proyecto, todavía no se ha cerrado la financiación, pero se prevé buscar «las máximas complicidades posibles» con el resto de actores sanitarios presentes en el territorio. La institución aún no ha pedido la licencia de obras para empezar a construir el edificio, pero no tardará en hacerlo. El tiempo de ejecución de la actuación será de entre 12 y 14 meses. Los responsables del proyecto aseguran que en 2021, la cámara hiperbárica estará instalada.

De 45 a 5 minutos

La institución quiso ayer hacer cómplices del proyecto a los agentes especializados en emergencias, como es el caso de Creu Roja, Salvament Marítim, clubes de buceo, etc.

Fernando Vizcarro, presidente del Col·legi de Metges de Tarragona, valoraba bien la iniciativa ya que «tal como estamos ahora, queda descubierta una franja importante de la costa. Los enfermos deben desplazarse hasta Barcelona o Castellón, con lo que esto implica. Pensad que hay tratamientos que pueden ser de veinte sesiones o más...». Vizcarro definía como un «misterio» el hecho de que en Tarragona no hubiera ya una cámara hiperbárica, y aseguraba que «en el ámbito de la salud, las infraestructuras son deficitarias».

Por su parte, Maria Ortega, instructora de buceo del Centre de Submarinisme Subkro, reconocía que «actualmente, es muy complicado el acceso a una cámara hiperbárica», y añadía que «debemos reivindicarla por nuestra localización».

Íñigo Landeta, responsable de Salvament Marítim de Tarragona, aseguraba que, después de haber estudiado los tiempos, actualmente es mejor evacuar a los accidentado al Hospital de Castellón que al Moisès Broggi. «Si vamos a Barcelona, el helicóptero tiene que aterrizar en el Prat y, de allí, en ambulancia al hospital», explicaba Landeta, quien añadía que «ahora tardamos 45 minutos hasta Castellón. Cuando la cámara esté en Tarragona, en cinco minutos lo tendremos. Estamos muy satisfechos».

Finalmente, José Luis Jurado, sargento de los GEAS –Grupo Especial de Actividades Subácuaticas– de la Guardia Civil, opinaba que la puesta en marcha del servicio «es necesaria, no solo para nuestro ámbito, sino para las patologías crónicas».

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