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La compra de viviendas en Tarragona vuelve a ritmos precovid

La cifra de préstamos para la vivienda es la mayor en nueve años y la compraventa en la provincia regresa a niveles de 2008. La retirada de la pandemia es clave en los brotes verdes
 

Raúl Cosano

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El incremento de las hipotecas y de las operaciones de compraventa alumbra la incipiente recuperación económica.  FOTO: alba mariné

El incremento de las hipotecas y de las operaciones de compraventa alumbra la incipiente recuperación económica. FOTO: alba mariné

La vivienda exhibe brotes verdes contundentes. El mercado inmobiliario en Tarragona se recupera al tiempo en que avanza la vacunación y la pandemia remite. Los datos del primer trimestre son más que esperanzadores, tanto en la compraventa como en las hipotecas concedidas. En la provincia se firmaron 2.241 hipotecas, la mayor cifra en ese mismo periodo desde 2012. Es un aumento de un 2,7% respecto al primer trimestre de 2020, un intervalo que aún no estaba apenas golpeado por la pandemia, y un incremento de casi el 10% en relación con 2019.

Por lo tanto, ya se están vendiendo y comprando más casas que antes de la pandemia, según los últimos datos publicados por el INE. La compra ha subido un 21% respecto a 2020 y no solo supera también a 2019 sino que bate récords de la década. Hay que tener en cuenta que el número de hipotecas selladas bajó durante el año pasado, como no podía ser de otra manera, por la incertidumbre generada en torno a la situación sanitaria. En especial, el segundo trimestre, marcado por el Gran Confinamiento Domiciliario, notó más el impacto. Ahora, en el mes de marzo de 2021, se firmaron 906 hipotecas, la mayor cifra en nueve años. 

Una demanda selectiva

Hay que volver a 2012 para ver un dato mensual mayor. «Hay posibilidades reales de hipotecar en los núcleos residenciales que son primeras plazas como Tarragona, Salou o Cambrils, zonas de alta demanda. Siempre estaremos en un entorno de incertidumbre, pero se nota más actividad. Hay una demanda selectiva, no se compra cualquier cosa», explica Diego Reyes, presidente de la asociación de promotores del Tarragonès. «Vemos que hay una reactivación. El ladrillo sigue siendo de las cosas más reales que podemos tener y se aprecia que la gente quiere comprar. No es una época de locura, lógicamente, pero hay recuperación», dice Joan Ramon Martorell, empresario inmobiliario en Tarragona y miembro de la Associació Immobiliària Catalana.

«Hay más actividad en primeras plazas como Tarragona, Salou o Cambrilso. Ha habido capacidad de ahorro» 
Diego Reyes. Presidente de la asociación de promotores del Tarragonès

Martorell apunta a una situación derivada de la pandemia. «Vemos que hay mucho dinero ahorrado. Quizás un 15% de gente lo ha pasado mal, muy mal, pero por otro lado hay quien ha podido mantener su trabajo, y solo por lo que no ha gastado en salir y viajar, por ejemplo, ya tiene un ahorro importante. Los niveles de ahorro familiar son altísimos», indica Martorell. «Todo el que ha tenido un empleo estable y el que ha estado en un puesto fijo, como la administración, ha tenido capacidad de ahorro. Ahora hay que ver si ese colectivo amplio convierte esos ahorros en vivienda. La mayoría de gente que ha ido comprando es la que tiene un trabajo estable», reconoce Reyes. 

Del mismo modo, también ha ido en aumento el importe de las hipotecas sobre viviendas que se han suscrito. El importe total concedido en marzo roza los 156 millones en marzo, un 85% más que en febrero (84 millones). Los 321 millones concedidos en el primer trimestre de este año superan a los 260 de 2020 y a los 236 de 2019 y son también la cifra más alta de los últimos años. 
En síntesis, son datos que alumbran la recuperación y muestran que la rueda económica vuelve a girar a rebufo de la mejora sanitaria y de una perspectiva que, gracias a la vacuna, no contempla en un principio más cierres. «Solo en la provincia de Tarragona, las compraventas de vivienda nueva han aumentado un 57% respecto a los datos del año pasado», asegura Montse Moreno Poza, vicepresidenta de la Asociación Española de Personal Shoppers Inmobiliarios (AEPSI). La experta añade que la provincia registra las mismas tendencias que el resto de España, en cuanto a aumento de compraventas de este tipo de viviendas. 

«Vamos hacia la normalización»

Ferran Font, director de estudios de la plataforma Pisos.com, considera que «después de un año tan difícil las cifras empiezan a mostrar una situación previa a la del coronavirus» y pone algunos ejemplos: «Se han recuperado las 20.000 operaciones en Catalunya, algo que no pasaba desde el segundo trimestre de 2019. Un año más tarde, en el segundo de 2020, la situación tocaba fondo».

«Después de un año muy difícil empezamos a ver cifras previas al coronavirus»
Ferran Font. Director de estudios de Pisos.com

Font cree que la tendencia es ir hacia «una normalización después de siete trimestres de caída», que incluían no solo la huella del virus durante todo el año pasado sino también un 2019 incierto en el que la inercia era ir a la baja. «En Tarragona podemos hablar de una caída del 55% durante el año pasado, por la pandemia, que a finales de 2020 se quedó en un 10%», aclara Font. Esa dinámica no quiere decir, sin embargo, que la construcción se dispare. «Básicamente hablamos de producto de segunda mano. Todas las limitaciones que hemos vivido hacían difícil asumir la construcción de nuevas viviendas, en un contexto en el que era muy difícil, por ejemplo, mover materiales», explica Font. 

El 88% es segunda mano

Los datos de compraventa publicados recientemente por el INE van en la línea. De las 1.061 operaciones en abril en la provincia, 941, el 88% del total, son de viviendas usadas y solo 120, el 12% restante, de nuevas. De enero a abril, se han comprado 3.949 casas. Para ver un dato mayor hay que regresar 13 años atrás, a 2008, cuando se superaron las 4.000. Esas transacciones de abril duplican, claro está, las del año pasado en el mismo mes, en pleno confinamiento y por tanto un saldo poco representativo, pero firman el número más alto desde 2007. 

«No es una época de locura, pero ya vemos recuperación. Hay gente que ha podido ahorrar dinero y eso se nota»
Joan Ramon Martorell. Empresario inmobiliario

En este contexto de auge, las reiteradas reclusiones en casa a los que ha obligado la pandemia tienen su impacto en la demanda, pero solo relativo. «Hemos notado que influye el teletrabajo y el interés de la gente por tener una casa con jardín y de aprovechar el empleo en remoto para alejarse un poco de las ciudades, pero tampoco es algo masivo», confiesa Martorell. «Es verdad que ha habido un cambio, que hay una parte de la población que busca eso, pero la realidad económica general no es esa», cuenta Reyes. 
«En las encuestas que hacíamos a nuestros usuarios, un 70% nos contestaban que echaban en falta más espacios y, sobre todo, más exteriores, como terrazas, jardines. Hemos visto que ahora se buscan cosas diferentes cuando se aspira a un nuevo hogar, han cambiado las prioridades. Habrá que ver si es algo coyuntural o se quedará», zanja Font. 

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