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La construcción de un centro de menores en Reus: Un proyecto del Tripartit que quedó en agua de borrajas

El centro debía tener capacidad para 60 jóvenes y estar listo en 2008, con una inversión de once millones de euros

Àngel Juanpere

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Estos son los terrenos, al lado de la autovía, donde tenía que constuirse el equipamiento. FOTO: J. CARLOS LEÓN/DT

Estos son los terrenos, al lado de la autovía, donde tenía que constuirse el equipamiento. FOTO: J. CARLOS LEÓN/DT

La construcción de un centro de menores estuvo encima de la mesa de la Generalitat. El 22 de diciembre de 2005, el Departament de Justícia anunció su construcción en la autovía de Bellissens, al lado de Sanatori Villablanca, concretamente en el Mas de Llarrard, en el término municipal de Reus. Se dijo que la instalación tendría capacidad para 60 internos, que estarían repartidos en cuatro módulos residenciales para jóvenes infractores en régimen semiabierto y cerrado, y también para internos provisionales. Su entrada en funcionamiento estaba prevista para el primer trimestre de 2008. La inversión para su construcción ascendía a 11 millones de euros.

El entonces conseller de Justícia, Josep Maria Vallès (PSC), declaró que el nuevo centro «suplirá una carencia histórica de estas comarcas», ya que «no disponemos de un centro para menores infractores». La Generalitat había tanteado inicialmente levantar el edificio en Constantí, pero la oposición vecinal le hizo desistir. En Reus había tres opciones y finalmente se optó por unos terrenos en Bellissens.

Incluso en septiembre del año siguiente, la Generalitat anunció que buscaba una empresa que asistiese técnicamente a GISA (Gestió d’Infraestructures SA), dependiente del ente autonómico, para redactar el proyecto, ya que el edificio tenía que estar en funcionamiento en 2008. Se hizo una previsión de 1.398.140 euros para la contratación de la empresa, para una asistencia técnica que tenía que durar siete meses, los mismos que se tardaría en redactar el proyecto básico y ejecutivo, el estudio de seguridad y salud, el estudio del planteamiento urbanístico, la tramitación de las licencias y el estudio geotécnico.

El marzo de 2009, la consellera Tura aseguró, durante una visita a Reus, que el centro no era prioritario.

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