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La distorsión de los Dead Boys

El guitarrista estadounidense Cheetah Chrome visita este viernes Tarragona por primera vez

Javier Díaz

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Cheetah Chrome, en el centro, con Señor No

Cheetah Chrome, en el centro, con Señor No

El icono del punk rock Joey Ramone apadrinó en 1976 a cinco jóvenes de Cleveland que tocaban a un ritmo acelerado y sin ningún tipo de virtuosismo: los Dead Boys. La recomendación del vocalista de Ramones, que vio un enorme potencial en ellos, animó a Hilly Cristal, el barbudo dueño del CBGB, a darles una oportunidad en el escenario de ese mítico local de Nueva York. En julio de ese año ofrecieron su primer concierto allí. Fue el inicio de una leyenda efímera y eterna.

El guitarrista encargado de la distorsión de aquella banda era Cheetah Chrome, un tipo de aspecto rudo que a sus 63 años sigue sin bajarse de la música, aunque ahora va en solitario. Este viernes actuará en la Sala Zero de Tarragona (apertura de puertas a las 22.00 horas). Será su primera vez en la ciudad. Estará acompañado en el escenario por los donostiarras Señor No.


Cheetah Chrome, que en realidad se llama Eugene Richard O’Connor, está de gira por toda España. Es un referente de la primera y más influyente escena punk estadounidense. Empezó en el grupo protopunk Rocket From The Thombs y alcanzó la cima con los Dead Boys, liderados por el cantante Stiv Bators.  Solo grabaron dos discos de estudio en los tres años que duró su aventura -se disolvieron en 1979-: Young, loud and snotty (1977), cuyo primer corte, Sonic reducer, está considerado uno de los himnos del punk rock, y We have come for your children (1978). Ambos salieron con la discográfica Sire, la misma que llevaba a Ramones. 

Para desplazarse de Cleveland a Nueva York, los Dead Boys robaban un coche y chupaban gasolina de otro, contó en una ocasión Bators. Eran unos gamberros, pero lograron tanto éxito que al final tuvieron que mudarse a la Gran Manzana. Sus viscerales e iconoclastas actuaciones, que intentaban reflejar las frustraciones de la juventud de la época, captaron la atención del público. Su lema era Fuck art, let’s rock! (Que se joda el arte, vamos a rockear).

Tras la disolución de los Dead Boys, Chrome vivió una época de excesos combinados con colaboraciones con otros músicos. En los 90 se rehabilitó, se mudó a Nashville y empezó una nueva vida con nuevos proyectos musicales, entre ellos la reunión de Rocket From The Tombs o su participación en la banda Batusis con Sylvain Sylvain (New York Dolls). En 2017 volvió a juntar a los Dead Boys -con la única ausencia del fallecido Stiv Bators- para conmemorar el 40 aniversario de la publicación de su primer álbum.

Una vida de película
Chrome, que no ha parado de tocar y girar, también escribió en 2010 su autobiografía, Cheetah Chrome: A Dead Boy’s Tale From The Front Lines Of Punk Rock, y ha trabajado como director creativo en el sello de Nashville Plowboy Records.  


Como curiosidad, en la película CBGB (2013), dirigida por Randall Miller y que cuenta la historia del ya desaparecido club de Nueva York, el actor británico Rupert Grint (el amigo pelirrojo de Harry Potter) interpreta el papel del guitarrista de Cleveland.

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