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"La empresa debe ser más demandante de formación universitaria"

Francesc Xavier Grau Exrector de la Rovira i Virgili

Xavier Fernández

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"La empresa debe ser más demandante de formación universitaria"

Francesc Xavier Grau (Lleida, 1958) es doctor enCiencias Químicas y catedrático de mecánica de fluidos en la Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Química de la Universitat Rovira i Virgili.Fue rector de la URV entre junio de 2006 y junio de 2014. Ahora se dedica también a reflexionar sobre el futuro de la Universidad y hacia dónde debe dirigir sus pasos.

– ¿La universidad del futuro ha de fijarse más en el mundo laboral?¿Ha de adaptar su oferta educativa a las demandas de las empresas?

– Creo que es al revés. El potencial y la capacidad de la universidad hoy en día están por encima de las demandas sociales.

– ¿Por qué?

– El nivel de la universidad está homologado a nivel internacional, mientras que en nuestro país es prácticamente nula la demanda que tiene el sector productivo de formación especializada al más alto nivel, es decir de doctores.

– ¿A qué se debe esa situación?

–A que la economía de nuestro país está poco basada en el conocimiento. Es decir, tenemos una máquina de conocimiento potente y homologada y una demanda por debajo de su capacidad. ¿La universidad más imbricada con la empresa? Espero que la empresa sea más demandante de la universidad.

– ¿No hace falta que se implique más con las empresas?

– Sí, pero no por el hecho de abrirnos más sino porque las empresas nos soliciten más, nos pidan más nuestro conocimiento.

– ¿Cómo se puede lograr que las empresas recurran más a la universidad?

– Es cuestión de política industrial. Hay que promover que el país sea más de producción basada en el conocimiento que en los servicios, que tengamos industrias capaces de competir en el mundo.

– ¿Tiene ser el Gobierno de turno quien impulse ese objetivo o son las empresas las que han de ponerse las pilas?

– Las empresas no tienen otra misión que ganar dinero. Ha de ser la sociedad, como tal, quien exija ese conocimiento. El Gobierno, sin una demanda social, no actúa. Necesitamos empresas que produzcan. No tanto, pero también, empresas de distribución, de servicios o que aprovechen lo que se produce en otros lugares.

– Pero España es cada vez más un país de servicios, que quiere atraer un turismo de calidad.

– Ese es un potencial que no se puede desaprovechar y que hay que explotar con conocimiento. En ese sector se puede innovar y se está innovando. Hay que combinar ambas cosas, no ir en contra de ninguna. California también atrae mucho turismo y es uno de los países más? industrializados del mundo. Pero tenemos una limitación importante.

– ¿Cuál?

– Que tenemos muy pocas grandes empresas que puedan tener un departamento propio de investigación. Proporcionalmente hay un exceso de pequeñas empresas.

– ¿Qué se puede hacer para revertir esa situación?

– Revisar la política fiscal, que provoca que a alguna empresa le interese no crecer demasiado. También las relaciones laborales. Hay barreras que determinan que las empresas tengan pocos incentivos para crecer. Esto es política industrial: incentivar el crecimiento.

– El Gobierno del PP parece ir en una dirección opuesta a la que usted propone. Acaba de subir el impuesto de sociedades. Y se las da de bueno presumiendo de que no ha aumentado ni el IRPF ni el IVA.

– No sé. No conozco el detalle, pero no parece que sea justo el Impuesto de Sociedades que está vigente en España.

– ¿Por qué es injusto?

– He oído a empresarios quejarse del Impuesto deSociedades, no por excesivo sino por injusto. Las empresas más grandes pagan menos que las empresas más pequeñas. Lo dijo el presidente de Pimec:que las medianas y pequeñas empresas pagan un 21% y la gran empresa, un 14%. Quizá todas deberían pagar el 21%. Como sucede en Alemania.

– ¿Las empresas apuestan por la investigación o buscan el beneficio inmediato?

– Creo que en la relación entre administración y empresa hay un enfoque demasiado religioso.

– ¿Religioso?

– Sí. En el sentido de que se dice lo que tiene que hacer cada uno. Cada uno hace lo que hace. Debe surgir la necesidad que conduzca a la demanda.

– Lo que usted decía al principio de la entrevista.

– Claro. ¿Se ha producido alguna vez una demanda desatendida? ¿Alguna empresa ha ido a buscar algo a una universidad y no lo ha encontrado? No. Lo que sí hay es la no demanda.

– ¿Esa no demanda de formación de alto nivel provoca que los licenciados estén sobrepreparados para sus empleos en las empresas?

– Hay sobrecualificación, pero no porque haya demasiados universitarios sino porque la demanda es inferior a la preparación que se ofrece.

– Es como la pescadilla que se muerde la cola.

– Cierto. Si España tiene una economía poco basada en el conocimiento, necesita poco conocimiento.

– ¿Las empresas buscan gente formada para empleos en que les van a pagar menos de lo que deberían ganar? Un ejemplo, buscan licenciados para ejercer de operarios, con sueldo de operario.

– No sé si lo buscan, pero el resultado es ese. Es la consecuencia matemática de que haya pocos puestos de trabajo. Necesitamos una política industrial para que haya más competencia para contratar a las personas más cualificadas.

– La situación que estamos comentando también provoca que haya emigración de jóvenes muy cualificados.

– Sí. Si la situación actual, de un norte industrial y un sur dedicado más a los servicios, se prolonga, estamos condenados a la fuga de talentos. Y eso es un pecado mortal.

– Se critica, con razón, la fuga de cerebros y que los jóvenes tengan que irse a trabajar fuera del país. ¿Pero no es positivo también adquirir experiencia en el extranjero?

– Sí. Hoy en día ni la universidad ni la empresa pueden sobrevivir sin valoración internacional. La experiencia internacional es fundamental para tener una buena formación personal y la relación internacional es básica para tener una buena universidad.

– Y que vengan también estudiantes y profesores extranjeros a estudiar a la URV.

– El objetivo no es ese en sí mimo. Es un indicador de buena salud. Lo que es imprescindible es que los estudiantes tengan una visión global del mundo.

– Las carreras de Letras están un tanto menospreciadas hoy en día.

– Espero que las universidades no hayamos contribuido a ello. La sociedad necesita de todos los ámbitos de conocimiento.

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