Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La espera para el especialista, lo que peor valoran los usuarios de Joan XXIII

Dermatología, oftalmología y alergología tienen pacientes que esperan un año para la visita
Whatsapp
Imagen de la sala de espera de Urgències para mayores de edad, ayer en el Hospital Joan XXIII. Foto: Lluís Milián

Imagen de la sala de espera de Urgències para mayores de edad, ayer en el Hospital Joan XXIII. Foto: Lluís Milián

El tiempo que pasa desde que a un paciente le comunican que debe ser visto por un especialista hasta que, efectivamente, es visitado, es el aspecto que peor valoran los usuarios del Hospital Universitari Joan XXIII. En concreto, a este aspecto le dan un 64,6 sobre 100. Así se desprende del informe que hace público la Central de Resultats del Departament de Salut.

Y, a la luz de los datos, la percepción de que esperan demasiado es acorde con la realidad. El Diari ha tenido acceso a la lista de pacientes con cita concertada en las distintas especialidades. Destaca especialmente dermatología, especialidad en la que, a 30 de junio, había 1.064 pacientes esperando prácticamente un año (360 días) para ser atendidos. Ese mismo período llevaban esperando 42 pacientes de oftalmología y 33 de alergología.

Valga recordar que una orden del Departament de Salut de abril de este año establecía unos ‘términos máximos de referencia’ para las consultas de atención especializada. Este tiempo es de 30 días en los casos de prioridad preferente y de 90 días en los casos de prioridad ordinaria.

Según los datos obtenidos hasta junio, había en el hospital 6.136 visitas al especialista que llevaban más de 90 días de espera. Por contra, 14.900 tenían hora antes de cumplirse ese plazo.

Respecto a la valoración que hacen los pacientes del tiempo de espera, la dirección del hospital argumenta en un escrito que «el tiempo de espera para visitarse con el especialista es muy similar a la media catalana (65,5). Aun así, para mejorar este indicador todos los servicios hospitalarios disponen de planes de actuación específicos con medidas concretas que están mostrando una evolución favorable en la reducción de esas esperas».

La dirección también saca a colación la espera quirúrgica, un aspecto sobre el cual esta encuesta no preguntaba a los usuarios, pero donde el hospital sí ha mejorado sustancialmente el último año, algo que atribuyen a la apertura de los quirófanos de cirugía mayor ambulatoria por las tardes de lunes a viernes.

 

Salas pequeñas

Pero si algo molesta a los pacientes, además del tiempo que tardan en darles hora, es la espera en sí misma el día que tienen la visita.

Basta con recorrer alguna de las salas de espera del edificio de consultas externas para darse cuenta de que muchas salas se han quedado, a todas luces, pequeñas. Un ejemplo es la de otorrinolaringología, donde cualquier mañana es fácil ver a pacientes adultos y niños esperando de pie por la insuficiencia de sillas. De hecho, esta falta de espacio en el edificio motivó que el Departament de Salut convocara un concurso para un nuevo edificio. El concurso se celebró, pero el edificio se topó con la época de recortes y, finalmente, no se construyó.

La dirección reconoce que «el hospital es consciente de que debe mejorar la confortabilidad de los usuarios y por ello dispone de un plan director de obras que desarrollará en los próximos años... Mejorando las infraestructuras se mejorará la confortabilidad de pacientes y profesionales».

Entre los datos también llama la atención que, aunque los usuarios dan buena nota a la limpieza, el hospital de Tarragona es el segundo que obtiene menos calificación, un 86,3 (la media catalana está en 94,2), después de la Fundació Sant Hospital de La seu d’Urgell.

 

Satisfechos con el trato

Más allá de los aspectos negativos, los encuestados dan, en general, al centro hospitalario una nota de 7,9, similar a la media de los hospitales del sistema público de Catalunya, que está en el 7,8.

En lo que se refiere a la fidelidad, el centro tarraconense alcanza un 86,3 sobre 100, superior al 82,9 de la media de Catalunya. Además, el aspecto al que dan mejor puntuación, un 96,2, es el trato personal del médico (92,3 en Catalunya).

La dirección saca pecho: «Dos reconocimientos recientes corroboran la evolución favorable del hospital. Por un lado, el estudio Iametrics de la firma Iasist sitúa al HJ23 entre los mejores del Estado español de su categoría en cuanto a mortalidad y complicaciones, la misma firma que en 2014 le ha otorgado al hospital el premio Top 20 a la gestión hospitalaria global. Por otro lado, el Joan XXIII logró la mejor puntuación (98,54) de todos los hospitales del ICS en el proceso de acreditación del Departament de Salut realizado en 2013 y otorgado oficialmente en 2014».

Temas

  • TARRAGONA

Comentarios

Lea También