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La ‘estafadora de Els Pallaresos’, condenada por engatusar al ‘novio’

Decía que estudiaba Derecho y le pedía dinero hasta lograr 63.830 €. Le han impuesto un año y nueve meses de cárcel

ÀNGEL JUANPERE

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Lorena, cuando fue detenida por quince estafas y usurpación de estado civil. FOTO: POLICÍA

Lorena, cuando fue detenida por quince estafas y usurpación de estado civil. FOTO: POLICÍA

Lorena, la vecina de Els Pallaresos que acabó detenida acusada de 15 delitos de estafas y usurpación de estado civil después de haber salido en un programa de televisión, ha sido ahora condenada por unos hechos similares, en esta ocasión por engatusar a un hombre. Le hizo creer que era su novio y le fue pidiendo dinero para pagarse la supuesta carrera de Derecho que estudiaba. De esta manera consiguió 63.830 euros. Ahora, la Sección Cuarta de la Audiencia de Tarragona la ha condenado a un año y nueve meses de prisión por un delito de estafa continuaba. Además de devolverle el dinero, lo tendrá que indemnizar con 4.000 euros por los daños morales. El fiscal solicitaba cuatro años de prisión y multa de 4.320 euros, mientras que la acusación particular rebajó la multa de 3.960 euros. El acusado solicitaba la absolución.

Los hechos se remontan a finales de 2009. La acusada –que tenía 28 años y que aparecía registrada como Clara– y la víctima –de 31– se conocieron a través de una página de contactos. Ella vivía en Els Pallaresos y él, en Móra d’Ebre. La encausada estaba casada con un hombre, que también estaba acusado pero que ha sido absuelto. El denunciante vivía con sus padres y presentaba una personalidad con rasgos de debilidad, dependencia, sumisión, influenciabilidad y manipulabilidad, especialmente en el terreno de las relaciones personales de carácter sentimental por su introversión, bajo nivel intelectual y falta de habilidades sociales.

Una vez ambos contactaron por medio del anuncio, ejecutó un plan engañoso, que se desarrolló desde finales de 2009 a principios de 2011, cuando la situación fue descubierta por la hermana del denunciante y deshizo la ficticia relación.

Mientras tanto, la encausada hizo creer a la víctima que estudiaba Derecho, que era soltera y vivía con sus padres, pero que estos no la ayudaban y necesitaba dinero así como que los 300 euros que pedía en el anuncio era para comprarse libros de leyes. El hombre se ofreció para prestarle el dinero. Realizada la primera entrega, la mujer continuó con la falacia, haciéndole creer que eran novios y que iban a formar una familia.

A medida que pasaba el tiempo, Lorena incrementaba las cantidades que pedía prestadas al hombre bajo el pretexto de necesitarlas para sus estudios y su establecimiento como profesional de la abogacía. Le llegó a hacer creer, entre otras cosas, que tenía que pagar su licencia de abogada a la Generalitat y que, una vez obtenida, tenía que pagar también para conseguir plaza en Tarragona. Ella le hacía creer repetidamente, ante la intranquilidad que se iba acrecentando en el hombre como consecuencia de los desembolsos sin reintegro que iba realizando, que cuando estuviera ya establecida para el ejercicio de su falsa profesión, se lo iba a devolver todo.

Durante todo el tiempo que duró la falsa relación, ambos llegaron a verse unas diez veces, para tomar café o comer, y materializar alguna entrega de dinero. Su comunicación principalmente se realizaba por correo electrónico y también por teléfono, tanto de palabra como por SMS.

Como consecuencia de esta conducta defraudatoria y durante el periodo que duró la ficticia relación, el hombre desembolsó a la mujer un total de 53.830 euros mediante entregas en metálico y operaciones bancarias varias. Algunas de las cantidades fueron a parar a la cuenta que la mujer tenía conjuntamente con su esposo.

Abrir cuenta corriente

Lorena convenció al hombre para que abriera una cuenta corriente on line con el pretexto de que, como vivían en distintas localidades, no tuviera él que desplazarse para las entregas de dinero. Y así lo hizo él el 28 de diciembre de 2010. Ella obtuvo el PIN y las coordenadas necesarias para operar en la misma, las cuales le fueron facilitadas por la entidad bancaria sin que el hombre hubiera dado su consentimiento.

El 25 de enero de 2011 ella pidió on line un préstamo de 10.000 euros a cargo de otra cuenta del denunciante. Lorena transfirió el dinero a una cuenta corriente cuyo titular era un hombre con el que tenía una relación comercial.

Además, la condenada engañó al denunciante para que firmara, en la creencia de que lo hacía como avalista pero que en realidad lo realizaba como comprador –para disfrutarlo ella–, en la compraventa de un turismo Alfa Romero Mito, que se produjo el 5 de febrero de 2011. El precio definitivo del vehículo fue de 28.375 euros.

El hombre ha necesitado asistencia médica psiquiátrica y medicación. Además, se han acentuado sus problemas de introversión y aislamiento. Fue incapacitado para el gobierno y administración de sus bienes mediante sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia de Gandesa el 22 de diciembre de 2011.

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