Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La fragata Blas de Lezo 'descansa' dos días en el Port de Tarragona

La nave de la Marina partió de Ferrol hace cuatro meses y ahora procedía de una misión de la OTAN. Tras la escala en la ciudad (la primera en Catalunya de esta nave militar), este miércoles parte rumbo a Galicia

ACN

Whatsapp
FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

FOTO: ACN

La fragata Blas de Lezo, del ejército español, ha estado este lunes y martes atracado en el Port de Tarragona, donde ha hecho una parada después de haber estado haciendo una misión en el marco de la OTAN en los últimos meses.

Se trata de una nave de 146 metros de eslora, equipada con misiles y que según los responsables tiene una finalidad defensiva y de protección otros barcos, como portaaviones.

Para acompañar la visita se ha desplazado el almirante de la flota de la Marina, Manuel Garat, que se ha reunido con diferentes autoridades del Estado a la ciudad. Entre ellos el subdelegado del gobierno español, Joan Sabaté. Garat ha expresado que las conversaciones se han producido en un clima de normalidad y que no se ha hablado de la situación política de Catalunya.

El oficial de Relaciones Públicas de la fragata, Carlos Valdés, ha comentado que en la última operación salieron del puerto de Ferrol (Galicia) a finales de agosto y tienen previsto volver a finales de la semana próxima, casi cuatro meses después. La tripulación de la embarcación es de unas 200 personas.

El capitán de la fragata, Juan Carlos Pérez, ha indicado que a partir del 21 de septiembre empezaron unas maniobras con la agrupación permanente de la OTAN en el Mediterráneo y el 22 de noviembre trabajaron conjuntamente con un portaaviones francés.

De hecho, la fragata Blas de Lezo está preparada por este tipo de acciones. Incorpora un helicóptero preparado para, desde el aire, poder detectar movimientos submarinos que se puedan producir en situaciones de conflicto y, así, proteger las embarcaciones. Desde la sala de control, donde hacen guardia una decena de personas de forma continuada, se recibe la información y se toman decisiones.

Generalmente pero, son funciones de tráfico marítimo, como detectar posibles barcos cometiendo irregularidades o ayudar embarcaciones en dificultades, ya sean pesqueros, mercantes o que transporten personas migradas.

Temas

Comentarios

Lea También