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'La gestión de los monumentos es de hace cuarenta años'

El presidente de la Associació d'Hotels de Tarragona, Xavier Jornet, defiende que los trabajadores del sector deben tener buenos sueldos y lamenta la mala imagen que ha dado Tarragona con los Juegos Mediterráneos

Núria Riu

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Xavier Jornet presidente de la Associació d´Hotels de Tarragona. FOTO: Pere Ferré

Xavier Jornet presidente de la Associació d´Hotels de Tarragona. FOTO: Pere Ferré

Xavier Jornet es el presidente de la Associació d’Hotels de Tarragona desde hace cuatro años. Este ingeniero de Caminos, hace veinte años que entró al sector para hacerse cargo del negocio familiar. Hoy es el director del hotel Astari además de presidir la  Associació d’Empresaris d’Hostaleria de la Provincia de Tarragona (AEHT) en los últimos dos años.

– Tras haber alcanzado el récord de turistas el año pasado, ¿cómo se presenta el inicio de la nueva temporada?

– Debemos esperar también una buena temporada. Hay que distinguir entre el turismo puramente de costa, que viene de un muy buen año y esperamos que siga igual, del que tenemos aquí, que es una mezcla de turismo nacional y de empresa, que también se ha recuperado. Tenemos una anticipación en las reservas cuando esto en Tarragona, sin una importante presencia de touroperadores, no acostumbra a pasar.

– ¿Tarragona es un destino turístico conocido?

– Está ganando fuerza especialmente en lo que se refiere al turismo de proximidad y de divulgación de patrimonio, pero evidentemente no es un destino de masas. Nos falta trabajar más para que se nos conozca. En cambio, hay un elevado nivel de satisfacción entre los que nos visitan.

– ¿Cree que debería trabajarse más la marca Tarragona?

– En cuanto a marca veo que desde hace unos años se intenta tener una idea clara de lo que queremos ser. Al final una ciudad transmite un concepto principal y alrededor de éste muchos otros. Se había conseguido crear una imagen y una marca alrededor de la divulgación del patrimonio histórico y de una ciudad junto al mar.

 – Se había conseguido ¿por qué lo dice en pasado?

– Es un aspecto que el anterior gerente estaba trabajando y que ahora esperamos que se mantenga. Turisme tiene un modelo claro, faltaría que el resto de áreas del Ayuntamiento también.

 – El patrimonio debería ser la niña mimada del Ayuntamiento.

– Evidentemente, el patrimonio y su divulgación, ligado después con comunicar el entorno en el que estamos y la gastronomía.

 – ¿Considera que este patrimonio está bien cuidado?

– Ahora mismo no. De palabra quizás sí, pero los hechos no lo demuestran. Como concepto, de repente queremos ser smart city. No podemos serlo todo. Los medios son limitados y debemos focalizarlos.

 – El presidente del Patronat de Turisme reveló que, cuando hicieron el estudio sobre la marca ciudad, sorprendió que mucha gente asociaba Girona como una ciudad con mar y en cambio Tarragona no. ¿Por qué cree que es así?

– Durante muchos años no se ha trabajó suficientemente el vínculo de Tarragona con el mar. Se apostó por una conexión con la química y la industria, en cambio, no se potenció el hecho de estar junto a unas playas excepcionales. Si no tienes muy claro lo que quieres comunicar, al final, el cliente tiene esa percepción. 

– ¿Debería asociarse al concepto Costa Daurada?

– No necesariamente. Los campings se promocionan bajo el nombre de Tarragona porque en su momento vieron que era suficientemente potente. 

– ¿Cree que el sector privado debería tejer una alianza más estrecha?

– Se ha avanzado mucho. Hoteles y campings hace diez años prácticamente no nos hablábamos, y ahora hacemos muchas cosas de forma conjunta. A lo mejor sí que deberíamos aglutinar más, pero no es cierto que no se estén haciendo cosas de forma conjunta. 

– ¿Qué déficits tiene aún la ciudad?

– De palabra nos creemos que hay que divulgar la historia y aprovechar la costa, pero a la hora de la verdad tenemos unos monumentos con una gestión que no ha evolucionado y no está orientado de cara a lo que quiere el turista. No puede ser que estemos operando como hace cuarenta años. Los destinos han evolucionado. Tenemos un ejemplo que funciona muy bien que es Tarraco Viva. Pero, por el otro lado, la gestión del patrimonio está a años luz de lo que están haciendo otras ciudades. En la visita te dan una entrada, paseas y sales. Esto ya no es así. 

– ¿La gestión privada lo mejoraría?

– No lo estoy diciendo. No creo especialmente en una gestión privada, sino en que la ciudad se crea que es un bien que necesita otro tipo de gestión. Es más, en pasar a manos privadas corremos el riesgo de que el interés se focalice en los ingresos y no en la divulgación.

– Una cuestión que no está resuelta es la de los horarios.

– Hemos ido hacia atrás. Hace dos años siempre había algún monumento abierto, cosa que siempre había reivindicado el sector privado y no se había conseguido. Hasta que salió un artículo en el Diari de Tarragona, y ya sabemos que a menudo la política se mueve según lo que sale en la prensa, y se cambió. Como el año pasado no salió ningún artículo se volvió a la situación anterior, incluso peor, ya que la Casa Castellarnau encima está cerrada al público.

– Cuándo sus clientes le preguntan qué pueden hacer los lunes en Tarragona, ¿qué les dice?

– Tienes que invitarle a hacer otras cosas fuera de los monumentos.

– ¿Se siente impotente?

– Bueno, es que además estás en una época del año en la que sería rentable tenerlos abiertos con una gestión mínimamente bien hecha. 

– ¿Los pisos turísticos son un problema en Tarragona?

– Lo serán si no corremos. A día de hoy hay gente que tiene pisos en algunas zonas de la ciudad y prefieren habilitarlos como alojamiento turístico antes que alquilarlos. Es muy peligroso porque podríamos tener una zona de la ciudad en la que habrán expulsado a los habitantes. Y a menudo esta actividad lo que provoca es la generación de empleo precario, con salarios muy inferiores a los que establecen los convenios del sector. Si no ponemos freno, no llegaremos a tiempo.

– ¿Qué puede hacer la administración local?

– Hay algunas medidas que son muy fáciles. Primero, limitar. Estamos hablando de una actividad económica y todos tenemos que pasar unas inspecciones. No puede ser que ahora estemos hablando de la misma actividad, fuera de la regulación, y encima con el perjuicio que muy a menuda genera entre los propios vecinos. Y después yo les diría a estos que pusieran una cláusula en sus estatutos, de forma que no se aceptara un piso turístico en la comunidad sin la aprobación de todos.

– ¿Qué efectos tendrá sobre la evolución en el sector hotelero?

– La cuestión es que en los últimos años en Tarragona no ha abierto ningún nuevo establecimiento, mientras que la última información que tengo es que hemos pasado de 100 a más de 400 pisos turísticos. ¿Qué nos aporta en cuanto a generación de empleo?

– Habla de precarización del sector pero hace unos meses salió el presidente de AC, Antonio Catalán, quien se rebeló contra los tres euros por habitación que cobran muchas camareras. ¿Lo comparte?

– Lo comparto totalmente. Es una subrogación abusiva que se salta de forma descarada los convenios. Se están pagando cantidades que rozan, no diría la esclavitud, pero sí la indecencia.

– ¿Cómo pueden combatir la mala praxis que hacen algunos establecimientos?

– Primero, repensando el tema de los convenios. A día de hoy una persona que trabaja en un horno de pan hace cafés y sirve bocadillos. Al final está haciendo de bar, pero las personas están dadas de alta en un convenio que nada tiene ver con la hostelería. No tiene sentido que, en función de si es un bar o una pastelería, se paguen importes diferentes para hacer lo mismo. Deberían repensarse algunos convenios con algunos aspectos más transversales.

– ¿Hay establecimientos que se aprovechan de esta situación?

– Seguramente, y debemos combatirlo. El sector debe luchar por las subrogadas competencias desleales, los trabajadores que no están dados de alta y los que obligan a hacer más horas de las que marca el convenio. Como sector debemos luchar para evitar que haya quien se aproveche de esta situación. Esto no significa que a menudo la administración es poco flexible.

– ¿A qué se refiere?

– A la obligación que nos han puesto ahora de apuntar todos los horarios. Cualquier persona que trabaje en la hostelería o la restauración lo sabe perfectamente. La administración debe perseguir las malas praxis, no crear normativas que perjudiquen a los que cumplen, porque necesitamos flexibilidad. Los trabajadores deben cobrar por el trabajo que hacen, las horas que hacen, y esto no pasa por perseguir a los que lo están haciendo bien.

– El Estado anunció una inversión de 12,5 millones de euros para los Juegos Mediterráneos si hay presupuestos. ¿Cree que esta vez será la definitiva y que van a hacerse?

– Esperamos que sí, más que nada por la imagen de improvisación que ya hemos dado y que esperamos que podremos corregir.

– ¿Considera que se ha dado una mala imagen?

– Hombre, buena seguro que no. Estamos hablando de un aplazamiento de unos Juegos por la falta de planificación. Estoy absolutamente de acuerdo en que el Estado no ha mostrado su apoyo, pero un año antes de los Juegos ya se veía que no llegábamos. La mala planificación ha dado una mala imagen de la ciudad.

– ¿Qué beneficios aportarán al sector hotelero?

– De forma directa, incluso por las fechas que estamos hablando, no generará un beneficio directo. El tema está en aprovechar la imagen que proyectará Tarragona.Tenemos un handicap. Coincidirá con la Eurocopa, cosa que en 2017 no pasaba, y esto dificultará la proyección de la imagen durante los Juegos. Evidentemente que los hoteles estarán llenos, pero ya estamos hablando de unas fechas en las que la ocupación es muy elevada, por lo cual los beneficios directos no son tan importantes.

– Los que sí que estarán contentos son los hoteles en los que se hospedarán los deportistas...

– Está claro que sí, pero es un beneficio muy limitado en un momento de la temporada en el que la ocupación ya es muy elevada.

– ¿Se ha perdido la oportunidad de incrementar la oferta hotelera de Tarragona?

– No puede diseñarse la oferta hotelera por un evento que dura quince días. Para reforzar la oferta hotelera lo que no se puede es poner palos en las ruedas de los que quieren hacer las cosas bien hechas. La administración no es la que tiene que dirigir, sino que es el propio mercado. Su papel debe ser el de facilitador, cosa que ahora no está ocurriendo.

– Ca l’Ardiaca, Ciutat Residencial, la Savinosa, hay varios inmuebles singulares en la ciudad en los que en algún momento se ha hablado de habilitarlos como hoteles pero que no han avanzado.

– En determinados casos porque el que piensa que debería acondicionarse como establecimiento hotelero es una persona que no viene del sector y después, el que debe impulsarlo, ve que no habría una rentabilidad.

¿Y la Ciutat Residencial?

- Sí que sería un buen emplazamiento. En cambio, yo creo que la Savinosa debería ser para los ciudadanos y, teniendo en cuenta que los edificios tampoco aportan nada, abrirse como un parque en el que la gente pudiera disfrutar de la naturaleza junto a la costa.

– No hay ningún establecimiento singular o un cinco estrellas...

– Es el mercado el que debe decirlo. La administración debe poner las facilidades en cuanto a la tramitación, pero al final es un negocio.

– ¿Por qué cree que nadie se ha sentido atraído?

– Quizás durante muchos años no ha sido suficientemente atractivo, pero si hablamos de un establecimiento singular y pequeño su rentabilidad es mucho más difícil. En una ciudad como Tarragona es difícil que te venga mucha gente dispuesta a pagar 400 euros por habitación. Un hotel de cinco estrellas con treinta habitaciones difícilmente es rentable si no tiene unos precios muy elevados.

– ¿Como empresario hotelero cree que Ca l’Ardiaca sería rentable?

– Lo veo muy difícil. Son hoteles que se pusieron en marcha en una época en la que los que invertían eran empresarios ligados a la construcción, que se lo planteaban como un pequeño juguete. No era gente del sector y esto ya te lo dice todo.

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