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La gestión de los servicios públicos locales, a debate en la URV

Más de un centenar de profesionales de la Administración se congregaron ayer en el campus Catalunya de la URV, en Tarragona

Rafael Servent

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La mesa redonda que cerró ayer la jornada sobre gestión de los servicios públicos locales en el campus Catalunya de la URV. Foto: Lluís Milián

La mesa redonda que cerró ayer la jornada sobre gestión de los servicios públicos locales en el campus Catalunya de la URV. Foto: Lluís Milián

«En los años treinta del siglo pasado, los principales partidos nazis de Europa eran profundamente estatalistas. Empresas públicas como Campsa o Telefónica se constituyen en la dictadura de Primo de Rivera. Lo público era la norma en un contexto de regímenes de derecha y de extrema derecha. En los años noventa, gobiernos de izquierdas favorecen la privatización de empresas públicas. Los modelos de gestión no son de derechas o izquierdas».

Éstas fueron las reflexiones con las que ayer Xavier Boltaina, gerente de la Diputació de Barcelona y profesor asociado de Derecho Administrativo de la Universitat de Barcelona, ponía la guinda a una mañana de debate en la que diversos profesionales del Derecho mostraron su hartazgo con el sesgo ideológico que ha tomado un debate que consideran artificial, y que (erróneamente, a su entender) algunos movimientos políticos han simplificado en ‘remunicipalización versus privatización’.

Fue durante la jornada organizada en el campus Catalunya de la Universitat Rovira i Virgili (URV) por la Càtedra d’Estudis Jurídics Locals de la URV, titulada La gestió dels serveis públics locals: entre externalització i internalització, a la que asistieron más de un centenar de profesionales de administraciones locales. Fue una jornada que abominó del sesgo ideológico y reivindicó la visión profesional.

En la mesa redonda que siguió a las diversas ponencias (donde se trataron áreas de los servicios públicos como la gestión de residuos o el suministro de agua), los participantes abundaron sobre lo poco constructivo que resulta situar este debate en el plano ideológico y lanzaron algunas líneas argumentales que, en su opinión, deberían ocupar el talento en futuros debates.

«Yo no estoy a favor de la prestación directa o indirecta de estos servicios –arrancó Joan Anton Font, secretario general del Ayuntamiento de Tarragona y profesor asociado de Derecho Administrativo en la URV–, estoy a favor de la inteligencia. Ninguno de los dos modelos por sí mismo es bueno o malo. Lo que hay que hacer es tomar decisiones en base a la opción más sostenible y eficiente. Y no hablo sólo de medio ambiente, sino también de economía».

«Hay que hacer las cosas –prosiguió– motivándolas. Si decidimos prestar directamente un servicio, ¿tenemos la posibilidad de afrontar un crecimiento en recursos humanos? ¿Tenemos la posibilidad de acceder a la financiación? ¿Podemos repartir los flujos económicos para distribuirlo en la factura del ciudadano y que le impacte lo mínimo? Eso es lo que hay que considerar».

«El agua –añadió Francesc Mayné, director general de SOREA, empresa privada gestora del servicio de agua a más de tres millones de catalanes– es un mundo en el que cada día vemos un debate en los medios con más carga ideológica, en lugar de hablar con datos, apartando la ideología y viendo quién tiene mayores capacidades técnicas y de gestión».

«Ningún modelo –abundó Mayné– es mejor. Se trata de evaluar y ver qué buenas y malas experiencias hay. Es cuando se ve que en municipios como Arenys de Munt, donde se ha decidido prestar el servicio de forma directa, el coste del servicio que paga el ciudadano se ha incrementado un 30%. Usted está pagando más, con un servicio similar».

‘Gobernar no es gestionar’

«Al final –ejemplificó Mayné–, cuando nosotros llevamos a cabo encuestas entre los ciudadanos a los que prestamos este servicio, como en el caso reciente de Ripollet, se evidencia que el debate sobre el modelo de gestión es artificial. Le preguntas, y la gente no sabe el modelo de gestión que tiene, lo que saben es si tienen una buena calidad de agua».

También Joan Carles Ferrater, director gerente de AREMSA (la empresa pública que gestiona el servicio de aguas en Reus) rechazó de plano las simplificaciones y el maniqueísmo en el que algunos actores han querido anclar el debate: «Gobernar no es gestionar. Son cosas diferentes. Por eso en Reus hacemos una gestión directa externalizada. AREMSA gestiona el suministro de agua, pero la limpieza del alcantarillado nos la hace Agbar con Sorigué. No cerramos la puerta a externalizar. Picoteamos las mejores soluciones tecnológicas, de gestión y financieras del mercado».

Cegados con la prirotecnia del debate ideológico sobre la gestión, se escapan otros debates estratégicos. Los apuntó ayer Francesc Mayné: «¿Qué pasa si volvemos a tener una sequía como la de 2007? Desde entonces no se ha hecho nada, y hacen falta inversiones. Hay plantas de depuración que con urgencia necesitan inversiones, con municipios en Catalunya que todavía no tienen depuradora de aguas. Debatamos sobre eso, y no alimentemos un debate artificial como el de la gestión».

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