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La instalación de la pérgola de Corsini, aplazada ‘sine die’

La propuesta ganadora presenta incompatibilidades con las actividades del día a día de la plaza, como el mercadillo o las terrazas

CARLA POMEROL

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Imagen virtual del proyecto ‘Umbracle’, ganador del concurso de ideas. FOTO: CEDIDALA PLAÇA CORSINI ESTÁ ENVUELTA DE TERRAZAS, QUE DIFICULTAN LA INSTALACIÓN DE LA PÉRGOLA. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen virtual del proyecto ‘Umbracle’, ganador del concurso de ideas. FOTO: CEDIDALA PLAÇA CORSINI ESTÁ ENVUELTA DE TERRAZAS, QUE DIFICULTAN LA INSTALACIÓN DE LA PÉRGOLA. FOTO: ALBA MARINÉ

La propuesta ganadora de la pérgola de Corsini no es compatible con el día a día de la plaza. Esto significa que su instalación, prevista para este mes de septiembre, queda aplazada hasta nueva fecha. Espimsa, la empresa municipal de Mercats, que capitanea el proyecto, está estudiando cuál es la mejor manera de adaptar la idea a la logística actual del lugar. Según ha podido saber el Diari, las dos principales incompatibilidades tendrían que ver con la proliferación de las terrazas en la plaza en los últimos meses y con la localización de las paradas del mercadillo del martes y el jueves. Ante este panorama, Espimsa ha decidido poner el freno al proyecto hasta saber cómo solucionar las incoherencias. Lo más probable es que la estructura no sea una realidad hasta el año que viene.

«La pérgola se ejecutará cuando todos los trámites sean correctos. No habrá ninguna huida hacia adelante por habernos comprometido a instalarla en hora y día». Así de claro se muestra el presidente de Espimsa, Dídac Nadal, quien reconoce que no puede asegurar que la propuesta presentada sea finalmente la que se lleve a cabo. «Lo único que sabemos seguro es que no haremos nada de lo que luego nos podamos arrepentir», añade Nadal.

Desde la remodelación de la Plaça Corsini, los vecinos y comerciantes han insistido en urbanizar y convertir en un sitio más amable el lugar. Después de un sinfín de encuentros entre administración y vecinos, se llegó a la conclusión de instalar una pérgola –estilo la del Serrallo– para mejorar la imagen de la plaza. Más sombra, más verde, más relaciones sociales. Ayuntamiento y Espimsa se pusieron las pilas y, hace unos meses, se abrió un concurso de ideas para definir cómo debía ser la nueva carpa.

Algunos de los requisitos que marcaba el concurso era que la estructura diera sombra, que su ámbito de actuación fuese la propia plaza y que fuera compatible con las actividades que se realizan a lo largo del año, como el mercadillo, las ferias o las terrazas de los bares. Espimsa, durante todo el proceso, tenía claras dos cosas. La primera, que la pérgola tenía que sumar a la plaza y no restar y, la segunda, que las paradas del mercadillo eran intocables, no se podían reestructurar.

Con estos y otros condicionantes, el tribunal encargado de valorar las propuestas presentadas escogió una de entre las 34 que participaron. Ganó Umbracle, un proyecto que pretendía humanizar la Plaça Corsini, a través de una pérgola con vegetación que diera sombra y de unos bancos de granito con jardineras. Además, la instalación disponía de iluminación de bajo consumo y estaba prevista en uno de los laterales de la plaza. La idea fue planteada por el despacho SEA Arquitectos SLP.

El tribunal, formado por representantes del Ayuntamiento, de la empresa de Mercats, de la asociación de vecinos y del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, valoró que fuera una estructura poco agresiva con el entorno y ligera arquitectónicamente hablando. Además, «parecía respetuosa con las actividades que se hacen en la plaza», dicen fuentes de Espimsa.

El segundo paso en todo este proceso es que el despacho de arquitectos presentara un proyecto ejecutivo, es decir, plasmar la idea a la realidad. Y aquí es donde empezaron los problemas. A principios de verano, el equipo de arquitectos ya había hecho los deberes y, ahora, son los departamentos municipales implicados los que deben llevar a cabo los informes. Por lo que ha podido saber el Diari, algunos de ellos son desfavorables.

A la espera de informes

Por su parte, desde Espimsa explican que «aún no tenemos todos los informes encima de la mesa, pero sí que es cierto que ya hemos detectado que quizás hay alguna incoherencia entre el diseño inicial y la realidad, que entran en contradicción con el día a día de la plaza. Esto nos lleva a no poder tirar adelante el proyecto». A día de hoy, el despacho de arquitectos está tratando de resolver las deficiencias, y Espimsa se encuentra a la espera de recibir los informes que faltan.

La intención de licitar las obras de la pérgola en septiembre se desvanece por completo y, por el momento, el proyecto no es factible. Nadie se atreve a poner fechas, pero todo parece indicar que la estructura no será una realidad hasta, al menos, el año que viene. «Si vemos que hay una sola posibilidad de que la pérgola no es lo que queríamos, paramos y reflexionamos. En este punto estamos ahora», dicen desde Espimsa.

El mercadillo no se toca

«La pérgola debe convivir con los mercadillos, con la accesibilidad de los bomberos y con las terrazas. Y, hoy por hoy, no lo acabamos de ver compatible. Por eso hemos planteado las dudas a los arquitectos», explican los responsables, quienes aseguran que algunas de las propuestas fueron descartadas por no cumplir con estos condicionantes. En el caso de Umbracle, el planteamiento inicial respetaba los requisitos, pero, al plasmarlo a la realidad y adaptar las dimensiones, se ha detectado alguna contradicción. La primera y más importante, según la empresa, es la superposición con algunas de las paradas del mercadillo de los martes y jueves. Espimsa ha dejado siempre claro que la pérgola debía adaptarse a las actividades actuales, y no al revés.

Otro de los handicaps es la proliferación de terrazas en la plaza en los últimos meses. Corsini está envuelta de mesas y sillas, que hacen difícil integrar la pérgola. «La situación ahora es que no hay acuerdo municipal que nos permita tirar adelante la instalación de la estructura», explica el presidente de Espimsa y concejal de Comerç, Dídac Nadal.

Por el momento, ningún responsable se atreve a descartar poner en marcha otro concurso, pero desde Espimsa insisten en que la intención es adaptar el proyecto actual a la situación, una vez solucionadas las incompatibilidades.

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