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La ley de emisiones dispara la venta de coches en Tarragona

Algunos concesionarios doblan el negocio. En 10 días llega una norma que hará aumentar el impuesto de matriculación. Las marcas se deshacen de stock con rebajas de hasta el 40%

Raúl Cosano

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Los concesionarios de Tarragona están viviendo el mejor verano de los últimos años gracias al aumento de las ventas.   Foto: Pere Ferré

Los concesionarios de Tarragona están viviendo el mejor verano de los últimos años gracias al aumento de las ventas. Foto: Pere Ferré

Si está pensando en cambiar de coche este año, apresúrese. Quizás le interese adelantar unas semanas la compra. O, por ser más claros, el momento ideal para hacerse con un automóvil es en estas dos últimas semanas de agosto. Antes del 1 de septiembre, los concesionarios tienen que deshacerse de decenas de vehículos por la nueva ley de emisiones que entra en vigor el próximo mes.

Un paseo por los concesionarios de Tarragona es ilustrador: proliferan ofertas que oscilan entre el 30 y el 40%, descuentos agresivos para dar salida rápida a parte del stock pendiente. «Hemos notado un incremento de gente que viene a preguntar a los concesionarios y de las ventas. Hacemos descuentos que llegan hasta el 40%. Empezó en julio pero sobre todo las marcas decidieron ofrecer rebajas en el mes de agosto», cuenta Joaquim Pons, presidente del Grup Pons, con marcas en Tarragona como Toyota, Lexus o Mazda. En el grupo, las ventas han crecido alrededor de un 10% en las últimas semanas respecto al mismo periodo del año pasado. 

En julio empezó la buena racha

El objetivo de los fabricantes es acabar con la reserva de unos vehículos que, una vez la aplicación del nuevo protocolo sea definitiva, no cumplirán con la normativa. La buena dinámica ya se plasmó el mes de julio, el más positivo para las marcas de los últimos años y el que ilustra la reactivación del mercado tras la crisis. 

En ese mes se matricularon en Tarragona 2.504 vehículos, un 10% más que en el mes anterior pero un contundente 57% más en relación a cinco años atrás.  Hay marcas que creen que la buena marcha es independiente de este momento de frenesí vendedor vinculado a la nueva homologación. «Los meses de agosto siempre son buenos, pero en este vivimos un proceso de aceleración del mercado. Es el mejor mes de agosto de los últimos años», cuenta Santiago Oliva, consejero delegado del Grupo Oliva, que en Tarragona comercializa firmas como Peugeot, Citroën, Onda, BMW o Mini. Eso sí, Oliva matiza: «Nosotros no tenemos ninguna problemática con la nueva regulación. No tenemos problemas de stock, sino que lo que tenemos son campañas comerciales que están yendo bien. No es una cuestión de liquidación de stock». 

Los nuevos baremos, bajo las siglas de WLTP (Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedures), son más restrictivos que los actuales, que se miden con un sistema llamado NEDC, diseñado en 1980 y que ha sido cuestionado en los últimos tiempos. Ahora, el nuevo sistema tiene como objetivo ser más preciso al calcular el consumo y las emisiones que genera un vehículo en conducción real. Es decir, en la práctica y no en la teoría como se hacía hasta ahora. El WLPT dará más información al comprador sobre el CO2 que emiten los coches, el resto de partículas contaminantes o el consumo más cerca de la realidad.

Los test que tienen que superar los vehículos con esta nueva normativa son más rigurosos y más realistas ya que se simulan situaciones que se asemejan más a la realidad, como aceleraciones y deceleraciones más bruscas, que con el NEDC. La prueba es de 30 minutos en un recorrido de 23,2 kilómetros y hay cuatro fases. La velocidad media es de 46,5 km/h y la máxima de 131 km/h, 

Coches hasta 2.000 euros más caros

El objetivo principal del WLTP es que el resultado de las pruebas se equipare así a la realidad del uso de los vehículos. Además, dada la importancia que tienen los niveles de CO2, quieren conseguir la igualdad de condiciones en el mercado automovilístico a nivel mundial. Las mediciones de dióxido de carbono que se obtengan en las pruebas de WLTP serán incluidas en los certificados de los vehículos, de esta manera se comprobará si el fabricante respeta los niveles de CO2 fijados por la Unión Europea.Como los tests de emisiones serán más rigurosos, los coches se encarecerán entre 1.200 y 2.000 euros de media al aplicárseles un tramo mayor del impuesto de matriculación. 

Félix Nicolás, vicepresidente segundo de Astave, la patronal del sector en la provincia, además de gerente de los concesionarios Tarraco Center, añade en ese cambio de paradigma: «Se pagarán impuestos de emisiones de gases en base al funcionamiento de los coches, no a los datos obtenidos en los bancos de pruebas». La política de descuentos empezó tímidamente hace unos meses, pero llega ahora a su momento álgido. 

«Hay un stock sobre el que habrá que hacer muchas promociones, y habrá mucha presión de ventas y buenas oportunidades», insistía hace unos meses Nicolás. «Este esfuerzo es necesario para sacar al mercado estos coches, que aunque pertenecen al anterior ciclo son muy eficientes; en caso contrario tendrían que ir al desguace porque no podrán matricularse», explica Gerardo Pérez, presidente de Faconauto, la patronal de los concesionarios. 

Los volúmenes de matriculación de julio y la primera mitad de agosto son un 21,4% mayores que los del mismo periodo del año pasado en España. En la provincia, algunos concesionarios han percibido un incremento muy notorio. «Hemos tenido un volumen de ventas muy elevado, prácticamente el doble del año pasado. Agosto suele ser muy buen mes, pero esta vez lo está siendo más», sostiene un concesionario de Reus. 

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