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La narrativa de Pere Español

Exposición. El Centre d’Art de Tarragona acoge un viaje por la obra de este artista entre la ficción y la realidad

Iñaki Delaurens

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Pere Español (d) y Aureli Ruiz (i) observan algunos desplegable del artista, en el Tinglado 2 del Moll de Costa. Foto: Alba Mariné

Pere Español (d) y Aureli Ruiz (i) observan algunos desplegable del artista, en el Tinglado 2 del Moll de Costa. Foto: Alba Mariné

Rostros que intimidan, desafiantes, buscando encararse con alguien. ¿Con el espectador? ¿Por qué no? Aguante su mirada oscura e inquietante. No muerden pero hipnotizan. Máscaras que parecen esconder secretos terribles. En cualquier caso una invitación al conflicto o al menos a una reflexión profundamente escalofriante.

Este jueves se inauguró la exposición Narratives Particulars de Pere Español en el Centre d’Art de Tarragona situado en el Tinglado 2 del Moll de Costa. Esta muestra, que realiza un repaso por las obras gráficas más recientes del artista plástico nacido en Valls, se encuentra dentro del proyecto ‘Trajectoria’ y ha sido comisariada por Aureli Ruiz.

Según explicó el comisario la exposición «se encuentra entre el relato de ficción y la narrativa personal». Es un encuentro emocional estructurado en seis ámbitos -divididos en tres espacios dentro del Centre d’Art- que muestran una treintena de piezas de Pere Español, desde 2013 hasta 2019, entre las que predominan de 2017 a este tiempo. Un periodo marcado por la actualidad y plenitud de sus últimas obras. 

Pero antes de entrar al mundo artístico de Pere Español, ¿quién es él? Original de Valls, pero residente en Tarragona, es un artista plástico multidisciplinar que abarca diferentes técnicas.

Ha realizado numerosas exposiciones pictóricas tanto individuales como colectivas. Ha editado, con Agustí Domingo y varios escritores, una serie de carpetas de obra gráfica y libros de artista. También ha participado en instalaciones para acciones dramáticas y ha elaborado escenografías de teatro. Las obras expuestas en el Tinglado 2, se agrupan en dos grandes polos: una trama oscila en un relato ficticio y otra verosímil, de narrativa personal.

Como decíamos, la muestra se reparte en seis ámbitos. El primero contiene una serie de desplegables, ilustraciones y portadas de libros obra de la mente de Pere Español. Cuerpos desnudos, muerte y personas sin rostro. Uno de los desplegables surge de un poema que Magí Sunyer escribió para su hija.

La segunda zona se adentra de pleno a la naturaleza. Antes empieza en un par obras cumbre de la exposición. De los pocos cuadros en primer plano que ocultan su cara. Medio de espaldas, una figura se debate entre el blanco y el negro, mientras que a su derecha picos montañosos acompañan a un hombre en soledad. El recorrido por el medio natural continúa por paisajes minerales, vegetales, macizos y personajes furtivos.

El tercer ámbito es el que muestra un vínculo más fuerte con la naturaleza. La piezas artísticas, llenas de rostros desconocidos, se disponen en forma de árbol. Símbolo de elementos enraizados que crecen y empujan hacia arriba como las montañas.

Máscaras temibles

Volvemos al inicio de este artículo en la cuarta parte de la exposición. Al desafío. Cinco máscaras frontales se encaran con el público. Imposible evitar esos ojos, algunos negros, otros blancos, pero siempre amenazantes. Incluso el que lleva una venda parece decir «¿qué estás mirando?». Su contexto lúgubre crea una atmósfera tenebrosa como caminar a altas horas de la madrugada por una callejuela estrecha.

A su lado nos mira quizá el más temible de todos. Una figura encorvada sobre su silla que desafía sin miedo bajo los pies de un macizo. ¿Quién somos nosotros para discutir su existencia? ¿Por qué no dejamos de mirarle? ¿Quién juzga? ¿Él a nosotros o al revés? ¿Cuál es el origen de esa mirada?

En la zona cinco de la muestra nos esperan tres bustos. Acompañados de pinturas cuelgan de la pared como una cabeza de ciervo en el salón de un chalet de montaña. No son trofeos, más bien son espejos. Uno de ellos procede de la naturaleza pues está envuelto de la corteza de un árbol. Otro recuerda la particularidad gélida del mineral. Pero también hablan de nuestra intimidad como ser.

Este intenso recorrido llega a su última etapa. Diferentes personajes abordan desde la soledad de la figura humana hasta la confrontación. Encontramos la soledad en la lectura, una actividad íntima. Pero uno de los lectores nos mira mientras sostiene el libre. Quizá le estamos molestando. Otros están en desolación y como hemos mencionado el desafío vuelve dentro de la pintura. También fuera, pues Pere Español nunca se olvida del espectador.

Un viaje intenso por el fascinante mundo del artista. Máscaras, montañas, figuras humanas, farsas, un camino que discurre por la ficción sin salirse en ningún momento de nuestro mundo. De una realidad compleja.

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