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«La pandemia ha hecho visibles las miserias de nuestro sistema de salud»

La falta de médicos de Primaria se acentúa en el ámbito rural, donde algunos consultorios se han abierto tras la covid con «menos recursos» según denuncian los propios profesionales

JOAN MORALES

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Atención a una paciente en el consultorio de Freginals (Montsià). FOTO: J.REVILLAS)

Atención a una paciente en el consultorio de Freginals (Montsià). FOTO: J.REVILLAS)

La falta de médicos de Atención Primaria es un déficit que arrastra nuestro sistema de salud desde antes de la pandemia. La fuga de profesionales al extranjero, obligados según denuncia el propio sector por una elevada precariedad laboral, hace que sea muy difícil cubrir las plazas de médicos de familia.

Pero si hay un ámbito donde estas carencias se hacen más palpables y visibles es en el de la medicina rural. En la provincia de Tarragona, según fuentes del Col·legi de Metges de Tarragona, hay 164 consultorios de pueblo (115 en el Camp de Tarragona y 49 en Terres de l’Ebre), que pertenecen a Áreas Básicas de Salud de municipios más grandes. Mireia García Villarrubia, vicepresidenta del Col·legi de Metges de Tarragona, explica que «durante la pandemia, por falta de recursos y porque algunos de estos consultorios no podían garantizar un circuito covid, muchos se cerraron. Los médicos se recolocaron en las ABS y estos pueblos pequeños se quedaron sin consultorio. Los casos más graves se atendieron con médicos a domicilio, mientras que los crónicos se atendían en las ABS».

Pues bien, estos consultorios se han ido reabriendo con la mejoría de la pandemia, pero «con otras condiciones. Con más horas de enfermería y menos de médicos. La enfermera es la que está más presente y si necesita un médico se llama, pero no hay un médico presencial».

Sobre la reapertura de estos consultorios, Lourdes Franco, secretaria de Atención Primaria del ICS del sindicato Metges de Catalunya y médico de familia del consultorio de Freginals, comenta que «los profesionales son insuficientes, se reparten más las carteras de servicios (por el covid), muchos de estos consultorios no cumplen la normativa para atender a pacientes covid y parte de la actividad no se puede realizar. Han aumentado las bajas de profesionales y las jubilaciones. Por eso los médicos que quedan se tienen que repartir y multiplicarse más».

Franco tiene muy claro que muchas de estas carencias ya existían previamente y que «la pandemia ha hecho visibles las miserias de nuestro sistema de salud». Respecto a la medicina rural, la representante de Metges de Catalunya asegura que «es más difícil cubrir las zonas rurales en la Atención Primaria porque no son tan atractivas, ya sea por los kilómetros que tienen que hacer los médicos para ir a trabajar, como por tener menos servicios a su alrededor. Otro problema es el de la dispersión, porque son núcleos pequeños alejados de los grandes».

García Villarrubia coincide con Franco en el diagnóstico de la falta de médicos de familia en el ámbito rural. «El problema es que a los médicos no les atrae ir al pueblo a trabajar. Por eso, algunos de estos pequeños municipios empiezan a hacer algo para incentivar la llegada de médicos, como alquileres sociales, guarderías gratuitas, etc.», asegura la vicepresidenta del Col·legi de Metges de Tarragona, quien añade que «la media de los médicos de familia rurales es muy alta y se han jubilado muchos o están a punto de hacerlo».

Lourdes Franco es de la misma opinión y añade que «falta una cobertura real y no es atractiva, desde un punto de vista de mejoras laborales más beneficios. Por eso los médicos de pueblo se jubilan y no se cubren muchas de estas plazas. Eso supone tener que juntar varios pueblos para un solo médico y más sobrecarga de trabajo. Además, algunos pueblos se cubren con profesionales que no tienen la especialidad de médico de familia».

La medicina rural tiene su parte positiva, pero también negativa. En este sentido, Franco explica que «el contacto más directo con los pacientes o el hecho de poder trabajar con más autonomía es positivo, pero también hay cosas negativas, como tener que hacer labores administrativas o de enfermería, porque la enfermera está haciendo un domicilio».

Atención adecuada

Sobre estas quejas de los médicos, fuentes del CatSalut han explicado al Diari que «los consultorios locales son servicios de atención primaria que dan atención a poblaciones que no disponen de centros de atención primaria, a menudo en poblaciones más pequeñas y alejadas de estos. Para cumplir esta atención hay que valorar en cada caso qué profesionales son los más idóneos para dar la atención más adecuada a la demanda de las personas y en el lugar que lo permita, siempre manteniendo la equidad y la eficiencia. Esto supone una orientación de la atención que, a veces, puede suponer cambios. La falta generalizada de profesionales de medicina y enfermería es un factor a tener en cuenta, pero no es el único motivo de la nueva orientación de la atención».

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