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La parroquia de Sant Francesc reparte más de 4.500 desayunos

En agosto, un grupo de voluntarios dan el almuerzo a los sintechos, para cubrir el servicio de ‘Cafè i Caliu’

Carla Pomerol

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Un total de doce voluntarios han sido los encargados de suministrar los desayunos. Foto: Cedida

Un total de doce voluntarios han sido los encargados de suministrar los desayunos. Foto: Cedida

Durante el mes de agosto, la palabra solidaridad va estrechamente ligada a la parroquia de Sant Francesc. Desde hace tres años, una docena de voluntarios se reúnen cada día de agosto por la mañana y reparten el desayuno a todas aquellas personas sintecho de la ciudad. El punto de encuentro es la rectoría de la parroquia de Sant Francesc, ubicada en la Rambla Vella. Desde el pasado 1 de agosto hasta el 3 de septiembre, los voluntarios han repartido un total de 4.523 almuerzos, lo que significa 133 personas al día han desayunado en la Rambla Vella. «Una cifra récord», explican los organizadores, orgullos de su tarea. 

La iniciativa nació hace tres años, de la mano de monseñor Josep Maria Ribot. Durante el mes de agosto, los voluntarios de Cafè i Caliu, –espacio donde se proporciona el desayuno a los más necesitados, situado en la Casa del Transeünt–, están de vacaciones, lo que significa que los sintechos no tendrían donde ir a almorzar. A partir de ahí, surgió la idea de Càritas de la Parròquia de Sant Francesc, que decidió suplir la actividad y suministrar el desayuno durante el agosto. 

Una de las entidades que colabora tiene previsto abrir un comedor social

El organizador del proyecto, Antonio Rodríguez, se muestra muy contento, «porqué no les ha faltado de nada y nos hemos buscado la vida para que, día sí y día también, los más necesitados puedan desayunar bien».  El servicio estaba abierto de nueve a once de la mañana. Los usuarios se llevaban una bolsa con un bocadillo de media barra, agua y zumo. «A parte, también podían coger yogures y fruta», asegura Rodríguez, quien destaca que «durante los últimos días, los usuarios pudieron también tomar café. Para nosotros, esto era importante». Los organizadores aseguran que es gracias a las empresas, entidades y voluntarios, que se puede llevar a cabo este tipo de actividades. Por último, desde la organización, quieren agradecer a la Associació Solidaritat Activa, –un grupo de feligreses de la parroquia de Sant Francesc–,  su aportación económica y colaboración con el proyecto. Esta entidad, además, tiene previsto abrir un comedor social  en la calle Real, antes de finalizar el año. 

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