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La peatonalización de la Part Alta va a hacerse en dos fases

Las primeras medidas van a hacerse efectivas antes de verano, a la espera de poder habilitarse un espacio de estacionamiento 

Núria Riu

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La entrada de vehículos por el Portal de Sant Antoni quiere prohibirse antes de que acabe el año.  Foto: Lluís Milián/dt

La entrada de vehículos por el Portal de Sant Antoni quiere prohibirse antes de que acabe el año. Foto: Lluís Milián/dt

La habilitación de una zona de estacionamiento fuera de la muralla es condición sine qua non para empezar a hablar de la peatonalización de la Part Alta. Así lo considera el Ayuntamiento, que está estudiando diferentes alternativas en las inmediaciones. Por este motivo, el Àrea de Mobilitat tiene previsto que la eliminación del tráfico en el núcleo histórico va a hacerse en dos fases.

El concejal de Mobilitat, Josep Acero, avanza que la primera etapa será más «light» y podría ponerse en funcionamiento «en verano». En este periodo se pondrá en práctica la prohibición de que los vehículos entren libremente, como hacen ahora, por el Portal de Sant Antoni durante los fines de semana. «La idea es ir implantando las diferentes medidas de forma progresiva. El verano es un buen momento para probar cómo funciona porque no hay colegio», manifiesta el edil del Partido Popular.

Una de las principales dificultades que hay encima de la mesa es resolver la entrada y la salida de los alumnos del colegio Lestonnac. «Hay la posibilidad de que haya una entrada excepcional para los padres de forma transitoria, pero si lo que queremos es prohibir los coches tendremos que estudiar otras medidas», describe el concejal.

Cualquier medida en este sentido se dejará para la segunda fase

El Ayuntamiento cree que una de las posibilidades sería habilitar una zona de carga y descarga en el Passeig de Sant Antoni, en la que los padres puedan dejar a los niños y que, una vez allí, haya una persona que les acompañe hasta la puerta del centro. Acero reconocía que «es la cuestión más sensible». Por ello, considera que cualquier medida que se tome en este sentido ya se dejará para la segunda fase. En ésta, el tráfico rodado quiere dejarse a la mínima expresión. «Excepto la carga y descarga en unos horarios fijos y los vehículos de emergencias y de seguridad, está previsto que no pueda entrarse», decía Acero. Una idea que es la que ya avanzó el pasado 29 de diciembre el alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, durante un encuentro con los medios de comunicación. 

En cuanto a los vecinos con una plaza de párking en el interior de la muralla, el concejal afirmó que «queremos hablar uno por uno con todos los afectados. Si bien podrán seguir utilizando su plaza, se intentará que lo hagan respetando unos horarios y un nuevo marco de convivencia que es el que queremos para el barrio». 

Cuando la peatonalización entre en esta segunda fase se eliminarán las cerca de 45 plazas de zona verde que hay en el interior del recinto fortificado. Por ello, ahora se está trabajando en diferentes alternativas para facilitar el estacionamiento de los vehículos en el entorno de esta parte de la ciudad. 

Hay dos alternativas para nuevas zonas de aparcamiento en el entorno de la muralla

Encima de la mesa hay dos posibilidades. «Tenemos una de más avanzada que nos permitiría disponer de un párking de tres plantas, con lo que estaríamos cubriendo de sobras las plazas que hay ahora mismo», decía Acero. La idea del Ayuntamiento es que los vecinos puedan tener precios especiales para aparcar en esta nueva zona.

Por otro lado, está la posibilidad del Roqueral, que es propiedad del Arzobispado, y que ya se había puesto encima de la mesa en otras ocasiones en las que se había hablado de la peatonalización de la Part Alta. No sería por tanto la única opción que está estudiando el Ayuntamiento. Finalmente, la posibilidad de habilitar un párking en el Passeig de Sant Antoni ahora mismo se descarta por motivos presupuestarios.

El objetivo es que este mismo año pueda entrar en funcionamiento esta segunda fase. El Ayuntamiento está estudiando los modelos de Toledo y Córdoba como ejemplos.  

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