La playa de La Móra, patas arriba por la reparación de un emisario submarino

La intervención ha supuesto una inversión de 45.000 euros y se ha alargado quince días, ya que se vio afectada por el temporal

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Ha tenido que cambiarse la canalización del emisario que vierte las aguas al mar. FOTO: PERE FERRÉ

Ha tenido que cambiarse la canalización del emisario que vierte las aguas al mar. FOTO: PERE FERRÉ

La playa de La Móra, en la zona junto al canal, está patas arriba. Las máquinas han estado trabajando para reparar la parte terrestre del emisario marino, correspondiente a la estación de bombeo de las aguas residuales de la urbanización, que desde hacía un tiempo se había roto y presentaba problemas de humedades y filtraciones.

La actuación la está llevando a cabo la Empresa Municipal Mixta d’Aigües de Tarragona (Ematsa), que según informa, ha invertido la cifra de 45.000 euros en la reparación de la infraestructura.

Los trabajos se han prolongado por espacio de dos semanas. De hecho, estaba previsto que finalizaran a lo largo del día de ayer, aunque será en los próximos días cuando se retirarán todos los materiales y la playa podrá recuperar su estado habitual.

El temporal que se registró a mediados de la semana pasada obligó a parar los trabajos, lo que provocó que tuviera que implementarse una solución para que no entrara agua del mar. Asimismo, durante las obras tuvo que «agotarse» todo el agua del nivel freático, para poder cambiar la canalización de la playa. Una operación que se hace mediante well points, que se basa en la extracción de todo el líquido mediante lanzas perforadas conectadas a un sistema de bombeo y a una cañería general.

Este emisario recibe el agua de lluvia y está conectado a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Tarragona Nord, que a la vez también recoge las aguas residuales de La Móra y de Cala Tamarit, procedentes de la estación de bombeo.

Desde la Associació de Veïns de La Móra se asegura que la canalización llevaba «casi dos años» rota, por lo que celebran que se haya solucionado. Pese a ello, su presidente, Francesc Garcia, manifiesta que el principal problema está en que «cuando llueve, el depósito que recoge las aguas es muy pequeño, por lo que enseguida se llena y funciona el aliviadero, de forma que la parte sobrante, tanto de la lluvia como residual, va a parar al canal, que estos días estaba completamente negro».

Los vecinos quieren que se elimine este aliviadero, de manera que pueda llevarse a cabo un proyecto para la renaturalización del canal. El proyecto consiste en hacer subir el agua, procedente del nivel freático, para crear una pequeña laguna en la que puedan habitar especies autóctonas, acabando con los problemas de suciedad, males olores y mosquitos. Este es visto con buenos ojos por parte del Ayuntamiento y se ha trabajado junto con la organización La Sínia. Falta el compromiso de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA) para que pueda llevarse a cabo.

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