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"La química solo es transparente si siente la presión ciudadana"

Josep M. Torres, Portavoz de la Plataforma Cel Net

M.Victòria Bertran

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Josep M. Torres (37), antropólogo de formación, ante el paisaje industrial de su pueblo, El Morell.  lluís milián

Josep M. Torres (37), antropólogo de formación, ante el paisaje industrial de su pueblo, El Morell. lluís milián

Josep M. Torres nació en El Morell y es el portavoz de la Plataforma Cel Net, nacida hace ocho años para ‘frenar el crecimiento de la industria contaminante en la Vall del Francolí’. Acaban de lanzar a través de Change.org una campaña para reclamar un estudio ‘independiente, exhaustivo y veraz’ sobre la calidad del aire en el Camp de Tarragona.

- La Plataforma Cel Net ha lanzado una campaña en Change.org para reclamar saber ‘qué respiramos’ en el Camp mediante un estudio ‘independiente, exhaustivo y veraz’. ¿Por qué? ¿No forma parte Cel Net de la Taula de Qualitat de l’Aire?

- Buscamos formas de presionar a la industria y a la Administración. Esta campaña es una herramienta más, que nos permite también que más gente conozca el problema de la contaminación del aire en el Camp.

- ¿No tendría que ser la Taula de Qualitat de l’Aire el foro donde plantear cualquier reivindicación al respecto?

- Nosotros fuimos los promotores de la Taula de Qualitat de l’Aire, la promovimos a través del Parlament, pero no ha cumplido todas nuestras expectativas. Cel Net trabaja con la Taula, participa y colabora, pero como la Taula no da respuesta a todas nuestras demandas, no renunciamos a utilizar todas las otras opciones.

- ¿En qué sentido la Taula no cumple las expectativas por las que Cel Net la impulsó?

- El objetivo de Cel Net es muy sencillo: pedimos que el aire que respiramos en el Camp de Tarragona tenga una calidad óptima, que no contenga componentes perjudiciales para las personas. Este es nuestro objetivo. La Taula se ha propuesto ahora, a través de diferentes grupos de trabajo, analizar las metodologías de medición, analizar cómo se tendrían que comunicar las incidencias a la ciudadanía...

- ¿No son pasos adelante?

- Sí, pero no hacia nuestro objetivo final, por el que seguimos y seguiremos luchando.

- Su campaña por un estudio independiente, exhaustivo y veraz sobre la calidad del aire va sumando firmas. ¿Qué harán con ellas?

- Haremos llegar las firmas tanto a la Administración como a la industria, pero también pretendemos hacer sensibilización ciudadana. Queremos que nuestra reivindicación llegue al máximo de gente posible, y dejar claro que no nos paramos, que no nos dormimos.

- ¿El detonante de su campaña han sido los últimos episodios de humaredas negras en el complejo petroquímico?

- Las incidencias que más han transcendido, las del 23 y 24 de mayo, y las de los días 7, 8, 12, 17, 18, 19, 20, 25 y 27 de junio, son la punta del iceberg. La propia petroquímica, cuando ocurren estos episodios, dice que ha tenido un problema porque no le ha funcionado el vapor de agua que impide que se vean esas humaredas negras. Lo que les preocupa es si el humo se ve negro o no, no la emisión de los compuestos cancerígenos, que ocurre igual en ambos casos. Es muy serio.

- ¿Por qué dice que esas incidencias son la punta del iceberg?

- Porque ocurren muchas más, y porque aunque la actividad del complejo petroquímico se considere ‘normal’, la población se ve afectada de continuo por episodios de contaminación lumínica y acústica, además de por la contaminación atmosférica.

- La Direcció General de Qualitat Ambiental ha abierto expedientes informativos a Dow y a Repsol. ¿Satisfechos?

- Nuestro objetivo no es que les abran ni un expediente informativo, ni uno sancionador, ni que les pongan una multa.

- ¿Ah, no?

- Lo que queremos es que alguien salga a decir cuál ha sido la causa primera de esos episodios. No las explicaciones técnicas, sino si, por ejemplo, hay una falta de inversión. Y, sobre todo, que digan qué piensan hacer para que no se vuelvan a producir. Y estas explicaciones no nos las dan ni las empresas ni la Administración. No nos interesan las sanciones, sino las soluciones.

- ¿El problema es la legislación actual, demasiado laxa?

- Necesitamos un cambio de legislación, desde luego, pero no todo tiene que reducirse a lo que la ley contempla o no. Las empresas tienen que comprometerse con la sociedad. No con el equipo de fútbol y los Juegos del Mediterráneo, sino con la salud de las personas y el medio. La sociedad ha cambiado. El modelo de ‘ya les pagaremos la fiesta mayor’ que hasta ahora había funcionado, ya no funciona. Las demandas de la gente han evolucionado y las empresas tienen que ponerse las pilas.

- ¿Por qué interpelan en su campaña, además de a Qualitat Ambiental, a los alcaldes de Tarragona, Vila-seca, La Canonja, Salou, La Pobla de Mafumet, Constantí, Perafort y Puigdelfí?

- Cel Net nos centramos primero en el polígono Norte, y conseguimos avances: desde el primer estudio independiente ha habido una disminución de las emisiones contaminantes. Después nos comprometimos también con el polígono Sur.

- ¿Qué opina de la gestión de la fuga de benceno en Repsol el pasado 27 de junio?

- Tengamos en cuenta que más de cien trabajadores fueron evacuados. Los niños de Constantí, por ejemplo, no tenían que haber salido de la escuela. No se les dijo nada para no alarmar a la población. No entendemos por qué ni el alcalde de Constantí ni el de Perafort pidieron públicamente explicaciones al día siguiente.

- ¿Qué piensa del modelo de medición que usa la Administración actualmente?

- Cuando Cel Net financió en 2014 el primer estudio independiente, detectamos compuestos que nunca antes se habían analizado. Como el 1,3 butadieno, altamente cancerígeno, y que superaba 20 veces los máximos recomendados. No puede ser que en el año 2016 no se realicen estudios totalmente independientes, y que los resultados de los análisis oficiales se presenten y se asuman sin más.

- Según la Direcció General de Qualitat Ambiental, todos los datos de las mediciones pueden consultarse en su web.

- No existe ningún dato de 1,3 butadieno. Solo tienen en la web aquello a lo que les obliga la ley.

- ¿Falta transparencia?

- El problema es que la Administración tiene miedo de crear alarma. Juega a la ambigüedad, a la dilación... Piensan que si se realiza ese estudio las empresas se les echarán encima y se creará alarma social cuando se den a conocer los resultados.

- ¿Y en cuanto a las empresas?

- Cuando Cel Net obtuvo los datos del 1,3 butadieno, salieron informes internos de Repsol con los mismos resultados. Cel Net a ellos no les dice nada que no sepan. La novedad es que nosotros los hacemos públicos. Cualquier acto de transparencia de las empresas ha sido resultado de la presión social y mediática.

- ¿La forma de que empresas y Administración sean transparentes es presionar?

- La petroquímica no es transparente si no siente la presión ciudadana. Las redes sociales y los medios de comunicación también desarrollan un papel. Entonces una marca puede resultar muy perjudicada en su imagen.

- La química dice que le preocupa la percepción del riesgo.

- Basan toda la problemática en la comunicación, pero entendida a su manera: cómo influir en la percepción de la información por parte de los ciudadanos. Las empresas no se han dado cuenta aún de que comunicar es algo más que decir que no ha ocurrido nada, de que la solución pasa por reducir las emisiones, y de que la gente espera que digas cómo lo vas a hacer, y que lo hagas.

- ¿Qué ocurre en otros países?

- Hay países que sí tienen legislación sobre el 1,3 butadieno, y hay que decir que también tienen formas de producción diferentes: más limpias. Esto se admite en reuniones privadas, pero claro, para poder ser más limpio se necesita invertir.

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