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La realidad que se esconde detrás de nuestro móvil

Cooperación. Un taller realizado en Tarragona para descubrir la vulneración de derechos en fábricas de producción de teléfonos

LAURA ROVIRA

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El taller ‘Què hi ha darrere dels mòbils?’ se realizó en el Centre Cívic de Sant Pere i Sant Pau. FOTO: Alba Mariné

El taller ‘Què hi ha darrere dels mòbils?’ se realizó en el Centre Cívic de Sant Pere i Sant Pau. FOTO: Alba Mariné

El 20 de septiembre de este año, centenares de personas hacían colas a las puertas de las tiendas de Apple en España para ser los primeros en comprar la nueva versión de uno de los móviles más famosos del mundo.

Ese mismo día y a miles de kilómetros, un grupo de niños del Congo trabajaba en minas para extraer el Coltan, el material con el que se fabrican la gran mayoría de móviles del mercado y que supone la causa principal de una de las guerras más importantes en África.

Esta es una de las muchas reflexiones que se trataron la tarde del martes en el Centre Cívic de Sant Pere i Sant Pau de Tarragona dentro del taller ‘Què hi ha darrere dels mòbils?’ impartido por Aurora Sáez, responsable en el Camp de Tarragona de SETEM Catalunya. «El principal objetivo de este taller es intentar que la gente conozca y comprenda qué hay detrás de un móvil y que después lo puedan transmitir a más personas», comentaba Sáez.

Durante poco más de una hora, los asistentes descubrieron una realidad muy extendida y demasiado grave para caber en un móvil. Antes de empezar con el taller, Sáez explicó un dato que dejó sin palabras a los asistentes y que sirvió como aviso de aquello que iban a escuchar.

En los edificios donde se ubican las fábricas que se dedican a la producción de estos dispositivos, se han instalado redes en los tejados para evitar que la gente se suicide o que su intento quede en fracaso y puedan seguir trabajando. El porqué de esta medida mantuvo el silencio expectante de los asistentes.

Saéz explicó las condiciones en las que trabajan los trabajadores de las principales fábricas de producción de móviles en China. Jornadas laborales de 48 horas semanales con un sueldo base de 0,76 euros la hora y con un descanso máximo de 13 minutos al día. Y por si la red no fuera suficiente, los trabajadores también deben firmar una cláusula en la que se comprometen a no suicidarse. Un drama que aunque empieza con una pantalla, no es ninguna película, es una realidad poco conocida.

La publicidad, la obsolescencia programática o el consumismo fueron los siguientes temas de reflexión y de debate entre los asistentes que se mostraron críticos pero no sorprendidos de los datos alarmantes que iba contando Sáez. «Es una realidad que todos conocemos pero de la que nuestra última aplicación del móvil nos distrae», expresaba Miriam, una de las asistentes a este taller.

Además de datos, debates y opiniones, también se realizó una pequeña actividad donde los asistentes tenían que relacionar las fotografías de alguna de las fases de producción de los móviles con frases como por ejemplo: Para satisfacer las demandas de los países ricos, las personas que trabajan tienen que superar el límite de 36 horas extras al mes llegando hasta 98 horas extras mensuales.

Un final...¿feliz?

El taller terminaba dando una posible alternativa, una manera de poder tener un móvil sin que se vulneren los derechos de ningún trabajador. Sáez presentó una iniciativa impulsada desde Holanda y bajo el nombre de Fairphone, un móvil inteligente producido en condiciones laborales favorables. «Al final del taller la gente se queda esperando una solución, una forma mágica de cambiar las cosas y la mejor manera es concienciarse”, comentaba Sáez.

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