La rotonda que debe mejorar los accesos a Entrevies, a punto de desencallarse

El incendio en Miasa ponía de nuevo de manifiesto los déficits de este polígono industrial y ahora los empresarios estarían dispuestos a cofinanciar la obra, que compete a la Generalitat

Núria Riu

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La rotonda que debe mejorar los accesos a Entrevies, a punto de desencallarse

La rotonda que debe mejorar los accesos a Entrevies, a punto de desencallarse

La accesibilidad es una asignatura pendiente del polígono Entrevies de Tarragona. Una preocupación que los empresarios de este sector han venido denunciando desde hace décadas, sin que hayan encontrado la complicidad del Govern de la Generalitat para solucionarlo. Ahora, el Departament de Territori i Sostenibilitat estaría dispuesto a abordar el problema. Sin embargo, los empresarios deberán rascarse el bolsillo y pagar una parte de los costes.

La demanda se centra en la construcción de una nueva glorieta en el lateral de la C-31B (la autovía de Salou). Esto debe mejorar las salidas y entrada de vehículos en esta zona industrial, así como la movilidad en el conjunto de la zona, en la que se encuentra también el PP13 y el polígono Francolí. Es una cuestión sobre la que insiste la presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona, Laura Roigé, quien asegura que «no tan solo es la rotonda de los empresarios sino que es un proyecto muy importante también para los vecinos de Ponent, que van hacia Salou, PortAventura y en un futuro a BCNWorld».

 La dirigente del ente cameral manifiesta que este proyecto se ha convertido en una de sus obsesiones. Tal es así que explica que dentro del Departament de Territori ya la conocen como la rotonda de la Laura. Y es que el reciente incendio en la empresa Miasa, el pasado 7 de julio, ponía de nuevo encima de la mesa una necesidad que ya se detectó a finales de la década de los ochenta. «Por suerte pasó a la una de la madrugada, pero si llega a suceder a la una del mediodía, con 500 trabajadores tan solo en la Bic, y ¿qué hacemos? Está lleno de fábricas e incluso una mezquita, ¿cómo sale toda esta gente?», argumenta.

 El empresariado de Entrevies empezó a hablar de esta cuestión en el año 1987, tras los atentados de ETA en el rack de Enpetrol. «La única salida del polígono es la autovía de Salou. No hay una alternativa para casos de emergencias y lo que hay está como está. Esta semana llovió y debajo del puente de Classificació aún está inundado», pone de manifiesto Jordi Quintana, representante de la compañía BIC en la Associació d’Empresaris del Polígon Entrevies.

 En el año 2014 se redactó el proyecto que nunca llegó a licitarse ni se ha incluido en los presupuestos de la administración autonómica. La construcción de la glorieta no implica expropiaciones, pero sí que obliga a construir un muro para superar un desnivel y desviar los servicios. Con todo, la obra tiene un coste de 1,8 millones.

Hace unos dos meses, una delegación de Tarragona encabezada por la presidenta de la Cambra y los representantes de los tres polígonos industriales se reunieron con Territori para desencallar el tema. Al final, dadas las dificultades económicas de la Generalitat, las dos partes se pusieron de acuerdo para que el sector privado contribuya sufragando una parte de los gastos. «Todos estuvimos de acuerdo en que será más fácil si la financiación es compartida», afirmaba el secretario de Infraestructures de la Generalitat, Isidre Gavín. 

Ahora deberá verse cómo puede vehicularse esta colaboración. «Nos comprometimos con que la Cambra de Tarragona hablaría con el Ayuntamiento para acabar de encontrar el mecanismo», indica Gavín. Una de las opciones que hay encima de la mesa es definir un sistema similar a una contribución especial, otra posibilidad para por estudiar si está previsto que se desarrolle el solar contiguo al Makro– que delimita con la futura rotonda– y si puede incorporarse algún tipo de coste al desarrollo de este plan parcial. «La voluntad compartida es la de tirar esto adelante y ahora tan solo nos falta ver el cómo», añadía el representante del Govern. El conjunto de las partes se emplazaron a verse de nuevo este mes de septiembre para acabar de desencallar el proyecto. 

El polígono Entrevies cuenta con unas veinte empresas que en su conjunto suman alrededor de mil trabajadores. La movilidad de esta zona siempre ha sido peligrosa. La rotonda delante del acceso a la Laboral permitió eliminar uno de los puntos negros de la carretera de Salou. A continuación debía abordarse la de Entrevies, pero no se hizo.

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