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La situación política nacional se ceba con el alcalde Ballesteros

A la renuncia de tres miembros del Senat Tarragoní se añade la del comisionado de la Bienal de Castells

A.S

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Una de las últimas reuniones del Senat Tarragoní. Foto: lluís milián/dt

Una de las últimas reuniones del Senat Tarragoní. Foto: lluís milián/dt

No corren buenos tiempos para el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, convertido en una de las víctimas políticas más visbles de la tensa situación política que vive Catalunya. Pitado y abucheado en los actos más emblemáticos de las fiestas de Santa Tecla –sí, es cierto que también recibió aplausos, ánimos y cariños, aunque éstos resultan menos ruidosos–, ahora se enfrenta a una serie de problemas añadidos que amenazan con socavar la estabilidad con la que venía gobernando la ciudad.

Con una oposición muy crítica y fuertemente enfrentada con el equipo de gobierno, ahora el alcalde se ve obligado a afrontar la que podría ser la primera crisis de cierta gravedad en el seno del pacto que mantiene con el PP y con el único concejal de la extinta Unió. Y es que éste, Josep Maria Prats, a la postre seriamente cuestionado por numerosas entidades y ciudadanos por su gestión en la cartera de Cultura, se plantea abandonar el barco a raíz de los graves sucesos ocurridos el domingo en la ciudad. La ‘deserción’ de Prats, de llegar a producirse, supondría un duro revés para Ballesteros, que se quedaría en minoría y únicamente con el apoyo del PP. Una coalición, por otra parte, sumamente frágil. Y es que, aunque el alcalde se esfuerce por mantener el discurso de la lealtad del PP y de que la ciudad es lo primero, cada vez le resultará más complicado evadirse de la realidad nacional y contener a esos compañeros suyos del PSC que en privado critican la alianza con los populares –más todavía tras los episodios del domingo y la petición de dimisión de Rajoy por parte de Miquel Iceta–. Y, por si fuera poco, su segunda de a bordo –al menos, la segunda en la lista electoral–, la independiente Elvira Ferrando, se desmarcó votando el domingo y exhibiendo su decisión en las redes sociales. 

Ayer el concejal Josep Maria Prats asomó su intención de abandonar el equipo de gobierno

Pero no acaban aquí losdolores de cabeza de Ballesteros; también destacados miembros de la soiciedad civil se están bajando de su barco. Ayer lo hicieron el barítono Àngel Òdena, el periodista Frederic Porta y la profesora de la URV Joana Zaragoza, quienes anunciaron su decisión de darse de baja del Senat Tarragoní (ver la carta en el recuadro superior). A ello se suma la dimisión de Pep Bargalló como comisionado de la Bienal de Castells, argumentando que «la dignidad está por encima de todo». 

No, no tiene ante sí un horizonte sencillo Ballesteros. Dicen sus colaboradores que todo responde a una campaña orquestada en su contra. Es posible. En todo caso, tendrá que echar mano de todo su ‘charme’, que dicen los franceses, si quiere acabar la legislatura. No digamos ya si pretende volver a presentarse. 

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