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La sociedad vista por los jóvenes

'Retrat social' el proyecto del 2015/2016 del Institut Martí Franquès, les ha valido el segundo premio en la décima edición del concurso 'Federico Mayor de Zaragoza', de Unesco Tortosa

Esther Garrido

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Los estudiantes galardonados en el concurso posan en grupo en la biblioteca del Institut Martí i Franquès. FOTO: ALBA MARINÉ

Los estudiantes galardonados en el concurso posan en grupo en la biblioteca del Institut Martí i Franquès. FOTO: ALBA MARINÉ

Alumnos de bachillerato que demuestran que son mucho más de lo que aparentan: artistas. Visionarios, creadores y artífices de un proyecto llamado ‘Retrat Social’, los alumnos del Instituto Martí i Franquès de Tarragona han ganado el segundo puesto en la categoría de educación en la décima edición del premio ‘Federico Mayor de Zaragoza, ciutadans i ciutadanes lliures, responsables i compromesos’, de la Unesco Tortosa. El premio incluye 600 euros, que irán íntegramente al centro.

‘Retrat social’ trataba de realizar fotos con un elemento en común a elegir entre los alumnos, algo que los inspirase o motivase para retratar una parte de la sociedad. Lo esencial era elegir un colectivo cercano que conocieran bien, lo retratasen y lo mostrasen en forma de trabajo. El proyecto consistía en elegir al menos a cinco personas, y trabajaron en ello unos 60 alumnos del curso 2015/2016.

Uno de ellos fue Gerard Àvila, cuyo trabajo fue ‘A què tens por?’. Escogió el tema del miedo porque, según sus palabras, «el miedo nos impide hacer muchas cosas pero también te ayuda a afrontarlas si te das cuenta de lo que te asusta». Para ello hizo fotografías en blanco y negro representando diferentes miedos, con una luz lateral para darle un halo de misterio. Haciendo su trabajo, se dio cuenta de que muchas personas de lo que tenían miedo era de lo que les pudiera pasar a los demás, con lo que concluye que «dependemos de los demás emocionalmente».

Para Jennifer Gómez, su inquietud fue mostrar a la sociedad la realidad del colectivo homosexual y bisexual. Como parte de él, pretendía demostrar que ser homosexual es algo normal. Para ello, les preguntaba a sus conocidos homosexuales qué les dirían a los oprimidos y a la sociedad en general. Y la respuesta de estos siempre era dar apoyo y querer acabar con la discriminación. Para Jennifer, autora del trabajo ‘Equality is not only a word’, «todos somos los mismos» . Con ese trabajo aprendió que todos comparten la forma libre de ver el mundo.

Otra de las estudiantes fue Roser Canyelles, quien hizo el trabajo ‘Somnis’: cinco fotografías en blanco y negro de cinco chicas caminando de espaldas a la cámara, una de ellas ella misma. Con este proyecto pretendía representar los sueños de cada una. Para ello junto a las fotos había un texto con los sueños y esperanzas de las personas representadas. Una cosa que la inspiró y que quería reivindicar con su esfuerzo fue que los jóvenes «estamos muy infravalorados», y que al fin y al cabo «todos queremos ser felices y autorealizarnos». Canyelles reivindica que «la gente piensa que los adolescentes no nos implicamos en la sociedad, pero será nuestra generación la que cambiará el mundo».

Saile Wu Fu se dio cuenta en la escuela de que había muchas barreras sociales, aunque «a pesar de ser diferentes, todos somos iguales y quería que la gente lo viera». Y así se llama su trabajo, ‘Tots som iguals’. Para Wu Fu, ser distintos «es una cosa positiva» y siempre «compartimos cosas en común». «Cuando hacía las fotos, me fijé en el rostro y veía cualidades que antes no había visto», asegura.

‘¿Haces arte?’ es el trabajo de Toni Martínez, quien retrató a un grupo de artistas, haciéndoles fotos de la cara por la mitad y haciendo que un rayo saliera de sus ojos. Afirma con rotundidad que fuera de clase «parece que los artistas no valgan nada pero son muy importantes para la sociedad».

Dolça Alcañiz tituló a su proyecto ‘Tanquem els ulls per olorar-la’. En éste relacionaba la música con el olor. Para Alcañiz, la música «huele a biblioteca» . Porque para ella «una biblioteca engloba muchas experiencias, es un universo, como la música». Ella aprendió que «hay sensación de colectivo porque empatizaba con los demás y se generaba un sentimiento de hermandad». Desde su trabajo quiere reivindicar que «el papel de la música, desgraciadamente, se encuentra bastante aislado».

Clara Esteban y Mar Miret, en ‘El otro lado de la cresta’, retrataron el lado no agresivo y tierno de los punks. Aprendieron con el proyecto «que las apariencias engañan» y querían que los demás lo vieran.

‘Fotos en la piel’ es el trabajo de Natalia Blay, quien buscaba características singulares en la piel de las personas. Pecas, heridas, cicatrices. Para ella elegir un tema fue difícil, pero escogió éste porque «la gente tiene pequeños detalles que le hace ser ella».

Otra estudiante, Alicia Calero, hizo su trabajo sobre gente con camisetas de grupos, para preguntarles su canción favorita. Lo tituló ‘1 canción, 100 sentimientos’ y los fotografió con un vinilo tapándoles la cara. Ha comprendido que «las canciones favoritas dicen mucho de las personas, las identificas y aprendes mucho de ellas».

‘Què és la bellesa?’ es el proyecto de Marina Aldade, quien fotografió a peluqueras.En su trabajo, hacía la pregunta del título al colectivo, y le respondieron que la intención de una peluquera es ‘poner guapa’ a la gente, pero que «la belleza es sentirse bien, es un estado de ánimo».

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