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La urbanización del PP10 podrá empezar después de Semana Santa

Cuando arranquen los trabajos, la empresa Ten Brinke firmará la escritura de compraventa de los terrenos

Núria Riu

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La nueva urbanización se construirá en los terrenos junto a la T-11. FOTO: Pere Ferré / dt

La nueva urbanización se construirá en los terrenos junto a la T-11. FOTO: Pere Ferré / dt

La situación actual siembra muchos interrogantes. Pese a ello, las obras de urbanización del plan parcial 10, junto al barrio de Campclar, podrían empezar después de Semana Santa. Así lo ha confirmado el concejal de Territori, Xavier Puig, quien asegura que «el proyecto está adjudicado y el contrato se ha firmado».

La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Comsa y Rogasa será la encargada de llevar a cabo la urbanización. En esta última fase de la tramitación administrativa no se han presentado recursos ni alegaciones, lo que debe facilitar que no siga dilatándose el calendario y pueda ponerse en marcha la construcción de esta nueva zona residencial y comercial. «Estamos en una situación de expectativa por la situación actual, pero la previsión que tenemos es que puedan empezar las obras durante la segunda quincena de abril», afirma el responsable municipal.

El contrato de adjudicación se ha firmado por valor de 11.406.722,14 euros, cifra a la que, sumándole el 21% de IVA, deja la inversión en un importe total de 13.802.133,79 euros.

El proyecto comprende una superficie total de 302.784 metros cuadrados, de los cuales 68.000 corresponden a la nueva zona comercial que desarrollará la empresa holandesa Ten Brinke. Asimismo se prevé la construcción de más de 4.000 viviendas, de las cuales 400 serán en régimen de alquiler social. 
Puig asegura que «tan buen punto empiecen las obras, se formalizará la escritura de compraventa por parte de Ten Brinke». La firma centroeuropea pagará la cantidad de 14 millones de euros más IVA, una cifra que le sitúa al nivel de los 15,7 millones de euros que se comprometió a pagar IKEA en 2012 si hubiera ejecutado su opción de compra. 

La multinacional aún no ha dado a conocer el proyecto definitivo. En marzo del año pasado acordó con los propietarios la compra de los terrenos y, en estos meses, han mantenido diferentes reuniones con los sectores económicos de la ciudad. «Se ha hecho un trabajo muy importante, recogiendo también las opiniones del pequeño comercio para crear una oferta que cree sinergias», asegura el edil republicano.

Si se cumple con el calendario establecido a mediados de verano del año que viene los terrenos comprendidos entre la T-11 y el Anillo Mediterráneo ya estarán urbanizados

Habrá un hotel
En este periodo de debate, una de las opciones que se propuso y que la firma holandesa habría aceptado es la inclusión de un hotel en el proyecto. La proximidad del Anillo Mediterráneo y la posibilidad de que esta zona pueda convertirse en un polo de atracción en cuanto al turismo deportivo, ha hecho que finalmente haya decidido incluirse esta propuesta. «Tarragona necesita plazas hoteleras y facilitaremos cualquier iniciativa que nos permita generar pernoctaciones», defiende el responsable de Territori.

El Ayuntamiento y Ten Brinke se emplazaron a reunirse «en las próximas semanas» para conocer los detalles del proyecto. Asimismo, la administración local solicitó que se incorporasen medidas a nivel de sostenibilidad y mecanismos de responsabilidad social. «Para nosotros es importante fomentar la creación de empleo en el territorio y que se exploren fórmulas que no entren en competencia con el comercio de la ciudad», añade Puig.

La ejecución de las obras del plan parcial 10 se prolongará por espacio de quince meses, de forma que si se cumple con el calendario establecido a mediados de verano del año que viene los terrenos comprendidos entre la T-11 y el Anillo Mediterráneo ya estarán urbanizados. Este proyecto debe ser una primera fase para mejorar las comunicaciones del centro de Tarragona con Ponent y que la T-11 pueda ir transformándose en una vía urbana.

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