La violencia no para, ellas tampoco

Sociedad. Pese a las limitaciones que impone la pandemia, en el SIED se las han ingeniado para seguir acompañando a las víctimas en su proceso de recuperación

NORIÁN MUÑOZ

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Una de las trabajadoras del SIED de Tarragona. Ayer visitó el servicio el conseller El Homrani. FOTO: FABIÁN ACIDRES PONS

Una de las trabajadoras del SIED de Tarragona. Ayer visitó el servicio el conseller El Homrani. FOTO: FABIÁN ACIDRES PONS

El confinamiento cambió las reglas de juego para todos de la noche a la mañana, también para el Servei d’Intervenció Especialitzada, SIED de Tarragona; un servicio público que se dedica a la atención y recuperación de las mujeres que sufren violencia machista y sus hijos.

Su directora, Laura Guxens Badia, explica que fue todo un reto seguir atendiendo, por ejemplo, a las que todavía conviven con sus agresores. «Tenemos que estar evaluando el riesgo que corren continuamente, porque puede cambiar de un momento a otro» señala.

Como durante el confinamiento el seguimiento se hacía por teléfono, tuvieron que adaptar los horarios para no llamar mientras estaba en casa el agresor. Y también hubo que inventarse algunos códigos. Si, por ejemplo, las mujeres no podían atender, acordaban una respuesta del estilo. «No, gracias, no necesito nada de (compañía telefónica)». En el caso de que fuera algún hombre quien llamaba también había una respuesta convenida para no decir que se trata de un servicio de atención a las víctimas.

Actualmente, por limitaciones en el espacio, una parte de la atención se está haciendo por teléfono y otra presencialmente, como las primeras visitas y los casos más urgentes.

A este servicio, que depende del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya, se puede acceder directamente llamando por teléfono o por derivación de distintos servicios, desde un CAP hasta Mossos d’Esquadra o entidades del tercer sector.

El de Tarragona cuenta con psicólogas, educadoras sociales, una jurista, una trabajadora social y una mediadora cultural. El trabajo a realizar depende de cada mujer y de cada niño si lo hubiera, y no hay un límite de tiempo.

Ayer el conseller Chakir El Homrani, de visita en el SIED, defendió el trabajo que realizan estos servicios, especialmente en tiempos de pandemia. El de Tarragona fue de los primeros de Catalunya (abrió en 2009), y el conseller asegura que se les está dando un impulso muy decidido, por lo que han pasado de 8 a 16 en el último año y medio.

El Homrani agradeció el esfuerzo de las trabajadoras de un servicio que, aseguró, lucha contra «la peor lacra de nuestra sociedad, la violencia machista».

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