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Las 4.875 piscinas de la provincia que no pagaban impuestos

Creixell, Roda de Berà, Tarragona o La Pobla de Montornès están entre las poblaciones donde se han hallado más piscinas ajenas al fisco, tras el balance definitivo del Ministerio de Hacienda
 

Raúl Cosano

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El plan de regularización catastral de Hacienda ha puesto el foco en las piscinas.

El plan de regularización catastral de Hacienda ha puesto el foco en las piscinas.

Hay, de entre los cuatro tipos de construcciones que escapan al fisco, una especialmente curiosa: las piscinas sin declarar que no pagaban nada a Hacienda. Hay casos que llaman la atención en la provincia, como el de Creixell, con 298 piscinas irregulares detectadas, el 56,94% del total. Eso significa que el 8,5% de los habitantes del municipio del Tarragonès tenían una piscina oculta a Hacienda. 

El año pasado se acabó la inspección en Cunit, una de las últimas poblaciones en ser ‘peinada’ por satélites e inspectores. El 46% del fraude hallado fueron piscinas, un total de 323

Pero hay más. El Catastro se ha puesto las botas a la hora de ‘peinar’ el territorio a la caza y captura de fincas ocultas. Aún hay otros municipios con más piscinas ilegales. En Tarragona capital se hallaron 657 piscinas pero también es notoria la abundancia de estanques ‘invisibles’ en localidades del interior: en Roda de Berà se hallaron 436 mientras que en la Pobla de Montornès la cifra fue de 263. 

Las poblaciones con un gran número de urbanizaciones, a veces de alto nivel, también han sido objeto de estas inspecciones. Hacienda identificó 295 piscinas sin registrar en El Catllar. En Els Pallaresos fueron 275. En total, 4.875 piscinas    –algunas eran balsas de riego reconvertidas– que no pagaban impuestos en la provincia.  

El 8,5% de los habitantes de Creixell tenían una piscina sin declarar a Hacienda

La casuística es muy diversa. No siempre se trata de piscinas que no estén dadas de alta o de nuevas construcciones que nunca se comunicaron. Casas por las que sólo se tributa el suelo, viviendas de un piso que ahora tienen dos o bloques antiguos y en mal estado que han sido sometidos a profundas obras de rehabilitación forman parte de las situaciones detectadas en las ‘batidas’ por tierra y por aire. 

También puede haber, sobre todo en municipios con segundas residencias, casas de campo transformadas en chalets, almacenes que ahora tienen uso comercial, fincas familiares con vivienda adicional levantada al lado, un aparcamiento del que nunca se dio cuenta, una ampliación de la casa para ganar metros al patio o, en la ciudad, un ático con una terraza cerrada para sumar otra habitación. 

En Ulldecona, el 80% de los expedientes abiertos han sido por nuevas obras. En Roquetes, la cifra ha sido del 65%. Las ampliaciones y las rehabilitaciones también han sido objeto de inspección. Garcia, Margalef, Querol, Altafulla, Benifallet, Prades, El Montmell o Calafell han destacado en ese sentido, por tener muchos contribuyentes que no declararon al respecto. 

Las reformas y cambios de uso son otros de los frentes de batalla analizados. Ahí destacan Rocafort de Queralt, Cornudella de Montsant, Santa Bàrbara o el Pont d’Armentera. 

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