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Las ambulancias llevan a Joan XXIII pacientes que deberían ir al CAP

El Departament de Salut insiste en que el transporte sanitario se hace a partir de criterios médicos, no de forma aleatoria

Núria Riu

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Cinco vehículos esperando para descargar el pasado lunes por la tarde en las puertas de Joan XXIII.  Foto: Pere Ferré

Cinco vehículos esperando para descargar el pasado lunes por la tarde en las puertas de Joan XXIII. Foto: Pere Ferré

Los trabajadores de las ambulancias denuncian que la situación de colapso que se ha vivido en los últimos días en hospitales Joan XXIII de Tarragona y Sant Joan de Reus es porque no se están filtrando bien los pacientes. En este sentido, argumentan que hay enfermos que deberían ser atendidos en los centros de atención primaria (CAPs) o en hospitales comarcales y, sin embargo, son derivados a estos centros de referencia.

El comité afirma también que pacientes con patologías menores, como puede ser un dolor de cabeza o una torcedura de pie, también acaban en estos grandes hospitales. «Hace un par de semanas que la cosa ha ido a más.El día 26 había ocho ambulancias colapsadas en Reus, porque el hospital estaba saturado, con lo que supone prácticamente no disponer de ambulancias, y, sin embargo, se seguía mandando gente de Cambrils,Reus y Valls», argumenta un representante del comité de empresa de Egara-Lafuente.

En cambio, el pasado lunes por la tarde las complicaciones se registraron en el Hospital Joan XXIII, a donde fueron trasladados pacientes de todo el Tarragonès, Alt Camp y Conca de Barberà.

Apuntan que a menudo es en los centros de primaria que, cuando se detecta un caso que puede tener complicaciones, derivan a esos enfermos. Y, en algunas ocasiones, estas personas son las que quedan retenidas en las puertas de los hospitales.

Pero es que, además, estos profesionales han detectado que en los últimos tiempos se están reiterando los problemas con el centro de coordinación. Esto hace que en situaciones como unas almorranas, una torcedura de pie o un dolor de muela se esté mandando una ambulancia. «Para algunos de estos servicios no haría falta ni siquiera enviar a la persona al CAP y en cambio las están llevando al hospital», aseguraron fuentes consultadas por este rotativo.

Más estrictos

Desde el comité de Egara-Lafuente aseguran que la situación de colapso que se ha vivido en los últimos días tiene que ver con la epidemia de gripe. Pese a ello insisten en que «quizás la coordinación sanitaria debería ser más estricta».

Pese a ello, desde el Departament de Salut se asegura que «el transporte sanitario se hace a partir de criterios médicos, no de forma aleatoria». E insisten en que «las derivaciones que solicita un médico se hacen cuando se cree que es necesario, no porque sí».

El personal de de Egara-Lafuente no descarta que puedan vivirse nuevas situaciones de colapso los próximos días. «Dependerá de cómo evolucione la epidemia de gripe, pero en otros años se había reforzado la zona, tal y como se hace en verano, mientras que en esta ocasión no ha sido así», argumenta el comité.

El Camp de Tarragona dispone de 39 ambulancias de Suport Vital Bàsic (SVB), además de cuatro unidades de Suport Vital Avançat (SVA) con enfermero y un técnico, y tres Vehícles d’Intervenció Ràpida (VIR).

Después de un primero de año con muchas complicaciones, las urgencias del Hospital Joan XXIII de Tarragona han recuperado ya la normalidad. Así lo confirmaron los sindicatos ayer por la tarde a este rotativo, los cuales afirmaron que a lo largo del día de ayer no se habían registrado episodios de colapso.

La jornada más complicada fue el domingo, con una quincena de personas en los pasillos. Nueve aún permanecían allí el lunes por la mañana, cuando finalmente se decidió abrir media planta del quinto piso del edificio viejo. Esto sumó seis nuevas habitaciones a las habituales del centro tarraconense.

Además, la dirección del centro decidió reforzar el conjunto de los turnos de urgencias con una nueva persona. Una decisión que, de momento, se desconoce hasta cuándo va a ser efectiva. También el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa tomó la decisión el pasado día 31 de reforzar el personal médico, con una persona por turno, una decisión que se tomó por la elevada incidencia de la gripe.

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