Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Las familias de Tarragona, las más ahorradoras de España

El crecimiento del ahorro en la demarcación de Tarragona es el triple que la media estatal y el doble que en Barcelona, según un estudio elaborado por Banc Sabadell

Whatsapp
Las familias de Tarragona, las más ahorradoras de España

Las familias de Tarragona, las más ahorradoras de España

RAFAEL SERVENT- RAÚL COSANO

Las familias de la demarcación de Tarragona son las más ahorradoras de toda España. Por lo menos, entre los clientes de Banc Sabadell, que cuenta con una muestra nada despreciable de 6,3 millones de personas. Apenas Granada y Badajoz muestran incrementos en el ahorro superiores a los que acumulan las comarcas del sur de Catalunya, pero su posición destacada en las estadísticas no refleja en estos dos casos un dibujo tan ajustado a su realidad socioeconómica como el que brindan los datos de Tarragona.

En el caso de la provincia de Granada, hay una serie de operaciones muy puntuales que disparan sus estadísticas. En el caso de Badajoz, la baja penetración de Banc Sabadell en esa provincia (y su tradicional clientela original, centrada sobre todo en empresarios y profesionales), hacen que la muestra no sea del todo fiable en esa provincia.

Ahorrar tres veces más

¿Cómo de ahorradores somos los ciudadanos que vivimos y trabajamos en el sur de Catalunya? Pues, si atendemos a las cifras que maneja el Sabadell, nuestro nivel de ahorro es el triple que la media estatal (con comunidades autónomas como las dos Castillas o Andalucía con tasas de ahorro negativas), pero también el doble que en la demarcación de Barcelona.

Mientras el ahorro general en la demarcación de Tarragona creció el año pasado a tasas del 9,70%, en el conjunto del Estado español lo hizo en un 3,3% y en Barcelona en un 5%. La explicación cultural, con el cliché del ‘catalán ahorrador’ como punto de anclaje, no vale aquí para todos de la misma forma. Apenas Girona se acerca algo a las pautas de ahorro que registra la demarcación de Tarragona, mientras Lleida y Barcelona mantienen patrones muy similares a la media estatal.

¿Qué nos hace distintos, entonces? Albert Figueras, director de Banca de Particulares de Banc Sabadell –y nacido en Tarragona– trata de buscarle una explicación: «Pienso que el perfil del tarraconense es más conservador». Cuenta que nuestro afán por el ahorro es relativamente reciente: «Es un perfil de ahorrador post-crisis. Hace apenas dos años y medio que en Tarragona nos hemos puesto a ahorrar».

Más fondos de inversión

«El primer paso –explica Figueras– es dejarlo todo en la cuenta corriente. Con los depósitos a plazo fijo bajando cada vez más su rentabilidad, poco a poco se va moviendo ese dinero hacia fondos de inversión garantizados o con perfiles de riesgo muy prudentes. El susto empieza hace cuatro años. Tras dos años de parón y dinero en cuentas a la vista, se empieza a consumir algo más, y también a ahorrar».

¿En qué ahorramos los ciudadanos de las comarcas de Tarragona? Descontado el dinero en cuentas a la vista, que no suele contabilizarse como ahorro (ver información destacada), pero que en el caso de los ciudadanos de Tarragona aumentó a un ritmo tres veces superior a la media estatal, los fondos de inversión crecieron el año pasado un 25% en la demarcación de Tarragona (según datos de Banc Sabadell), frente al alza del 13% que experimentaron en el conjunto del Estado.

Las cuentas específicamente diseñadas para el ahorro cosecharon también en el sur de Catalunya un incremento del 20% (frente al crecimiento del 6% en España), mientras que los planes de pensiones tuvieron un alza del 3% que, aunque modesta, triplica el 1% de media en el conjunto de España.

Pero no sólo ahorramos más (sea con dinero en efectivo en cuentas corrientes o invirtiendo en productos financieros más sofisticados), sino que nuestro nivel de endeudamiento cae a tasas más elevadas que en el conjunto de España. El ritmo de amortización anticipada de hipotecas en Tarragona es 2,5 veces superior al del Estado español, donde en tan sólo un año las hipotecas a las que les quedaban cuotas por 20 años han pasado a tener pendientes sólo 17 años.

En la bajada del endeudamiento tiene que ver, básicamente, la vivienda. «Es el 70% del endeudamiento, que baja porque se va amortizando deuda. Llevamos varios años en que el Euribor está bajando, así que las familias procuran amortizar la deuda para disminuir carga», concreta el economista Rafael Muñoz, del gabinete de estudios de la CEPTA.

Tarragona consigue escapar, dentro de lo posible, de una deriva generalizada en España en la que, si bien desciende el endeudamiento en la órbita familiar, también lo hace la capacidad de ahorro. La tasa de ahorro de los hogares siguió bajando en 2016. Según el INE, la cifra se derrumbó el año pasado a su menor cifra desde 2007 y es ya la segunda más baja desde el siglo pasado. El mayor consumo puede habitar detrás de esta dinámica, además de en los bajos tipos y los sueldos reducidos. «Puede estar aumentando el crédito al consumo vía adquisición de automóviles, productos electrónicos o tecnología. Hay un desapalancamiento de la deuda de las familias, en lo que antes correspondía a vivienda y otros préstamos. Puede haber una vuelta al crédito de financiación al consumo y por eso disminuye el ahorro. Las familias no van a gastar a lo grande pero sí en cosas más pequeñas», concede el economista Rafael Muñoz.

La tasa de ahorro en la economía española (7,7%) se sitúa lejos de la media en los países comunitarios, que ofrece tasas media anuales del 10,1% en la Unión Europea y de un 12,5% en la zona euro, según Eurostat.

Más allá del ahorro plasmado en la inversión en productos financieros, la escasez general de efectivo puede ser, sin embargo, síntoma de la recuperación económica tras el gran socavón de los últimos años. Si antes no había dinero para un coche nuevo, ahora se compra. Si el frigorífico funcionaba regular, se guardaba el dinero para un momento mejor. Y el momento es precisamente ahora, a pesar de que ese ‘calentón’ con el consumo repercuta estadísticamente en una menor capacidad de ahorro.

Temas

  • TARRAGONA

Lea También