Las ganas de comprar en TGN se unen al deseo de vender

Un repunte del turismo, las actividades de dinamización y el inicio de la campaña de Navidad estimulan el tejido comercial de la ciudad

GERARD CAÑELLAS

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Las calles y comercios de Tarragona se llenaron ayer de gente pese a ser festivo. FOTO: PERE FERRÉ

Las calles y comercios de Tarragona se llenaron ayer de gente pese a ser festivo. FOTO: PERE FERRÉ

Caras de felicidad y optimismo detrás de los mostradores de las tiendas de Tarragona. El lunes 6, día de la Constitución, y ayer, miércoles 8, día de la Inmaculada Concepción, han sido dos festivos de apertura comercial en Catalunya y en gran parte de España y la mayoría de negocios de la ciudad no han dejado escapar la oportunidad de hacer caja. De hecho, algunos de ellos aseguran al Diari que han sido unos días de mucho trabajo. Un considerable repunte del turismo, la dinamización comercial con un sinfín de actividades por parte del Ayuntamiento y el inicio de la campaña de Navidad han sido los ingredientes perfectos para alegrar la vida a los establecimientos.

Lo cierto es que las calles de Tarragona presentaban un aspecto animado ayer al mediodía. Ejes comerciales como la calle Major, en la Part Alta, o la Rambla Nova, que además acogió el exitoso tobogán de hielo, estaban más concurridas que un festivo cualquiera. En el casco antiguo, E. J., propietaria de la tienda de artículos de piel Corivm, celebraba que «estos días han ido bien», aunque reconocía que «no tanto como antes de la pandemia». En este sentido, señalaba que «por estas fechas solían venir bastantes franceses, pero este año no se están viendo. Eso sí, ha sido un puente con bastante movimiento y ha venido gente de Girona, Lleida, Barcelona y València, no todo el mundo ha ido a esquiar». Unos metros más allá, la trabajadora de Artesanat, un negocio de todo tipo de productos artesanales, confirmaba que se ha notado un repunte del turismo y destacaba que ya ha llegado la campaña navideña. «Estamos vendiendo muchos juguetes ya, sobretodo de estos más pequeños para que los cague el Tió», aseguraba.

Otros negocios de decantaron para abrir solo ayer y no el lunes. Es el caso de la tiendas de ropa Boboli y Ódena by Mónica, ambas en la calle Sant Agustí. Eva Pérez, trabajadora de la primera, señalaba que «solo hemos abierto hoy y hemos tenido mucho trabajo durante toda la mañana, se nota que se acerca la Navidad y que la gente tiene ganas de comparar y de juntarse». Por su parte, la propietaria del otro establecimiento, Mónica Ódena, destacaba que «se ve mucha gente por la calle y que hay ganas de comprar». En este sentido, aseguraba que las ventas van mejorando con el paso de los meses pero que todavía están lejos de los niveles prepandemia y celebraba que «las iniciativas de la concejalía de Comerç están funcionando, cuantas más cosas se hagan mejor».

Una Rambla con mucha gente

Ya en la Rambla Nova, el ambiente era similar. Tanto en las cocas centrales, con los mercados de artesanía y de Nadal, como en las aceras laterales, se veía bastante gente. En parte, gracias al tobogán de hielo instalado por el consistorio, con una cola de decenas de familias que constataba el éxito de la atracción, que ha ido por varios puntos de la ciudad durante estos días.

En la tienda Apple, uno de los trabajadores, David Fernández, comentaba que este miércoles no estaba siendo tan fuerte como el lunes, «que fue una pasada», y añadía que «este año la gente se esta adelantando bastante para comprar los regalos de Navidad». Finalmente, Melcior Bustos, propietario de la tienda El Lloro de la Negrita, ubicada en la calle Governador González, decía que «siempre miramos los históricos de otros años para ver cuanto personal necesitamos y, en nuestro caso, estamos superando cifras de 2020 y 2019», y se mostraba agradecido a la campaña de Bons Comerç, «que nos ha salvado de dos meses muy malos».

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