Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Las incidencias de seis mesas de TGN no alteran el reparto de escaños

Tres ciudadanos votan en la urna equivocada y obligan a la Junta Electoral a colocar otra para no interrumpir la jornada
Whatsapp
Una madre con su hijo en brazos votando en el local de la Jove. Foto: Lluís Milián

Una madre con su hijo en brazos votando en el local de la Jove. Foto: Lluís Milián

Las incidencias detectadas ayer en seis mesas electorales de Tarragona –de las 142 que hay repartidas en toda la ciudad– no cambiarán el reparto de escaños en la Plaça de la Font. A falta de conocer el escrutinio oficial, previsto para este miércoles por la mañana en el Palau de Justícia –sede de la Junta Electoral de Zona–, las anomalías, que podrían incidir en unos 2.300 votos repartidos en las mesas de los colegios electorales del distrito de Campclar (en la escuela), y dos de Eixample Nord –ubicados en el Cèsar August y en la Facultat de Jurídiques del Campus Catalunya–, no alterarán el recuento oficial.

Fuentes de la Junta Electoral de Zona explicaron ayer qué ocurrió en las seis mesas implicadas y cómo se resolvió para evitar la interrupción del proceso electoral en estos colegios durante la jornada de ayer.

Primera llamada

La primera llamada telefónica que entró en la Junta Electoral de Zona vino de la Escola Campclar. El presidente de una de las mesas de ese colegio explicaba a la Junta que un vecino había emitido su voto en una urna que no le correspondía porque no figuraba en el censo.

Desde la Junta Electoral de Zona se envió una patrulla policial para esclarecer los hechos. Se desconocía a priori si había sido un acto de sabotaje o una confusión del propio votante. Las mismas fuentes aseguraban que el vecino es conocido en el barrio y que no había, en un principio, una actitud de boicot. De hecho, tras comprobar sus datos, se vio que su voto debía depositarse en la urna de la Llar de Jubilats y no en la Escola de Campclar.

La Junta Electoral de Zona acordó colocar nuevas urnas para que el proceso electoral siguiera sin interrupciones y reflejar en el acta del colegio la incidencia. Mañana, en el recuento, se hará constar que hay un voto en una urna que no toca, pero ello no alterará el recuento en ambas mesas electorales del distrito de Ponent.

La hija impaciente

La segunda incidencia de importancia de la jornada se comunicaba poco después de la una de la tarde. En esta ocasión, el problema se detectaba en el colegio electoral del Cèsar August.

Según fuentes de la Junta Electoral de Zona, una madre y una hija emitieron el voto en la misma urna. Sin embargo, la joven –que debutaba en un proceso electoral– insertó su papeleta en la urna sin la previa comprobación de datos. Por ello, se alertó del error. La joven no figuraba en esa mesa y sí en la de al lado.

Al igual que en Campclar, se llevaron nuevas urnas al colegio para proseguir la votación y en el acta se hizo constar que uno de los votos debía pertenecer a la otra urna, aunque este ‘error’ de la joven tampoco altera la validez de todas las papeletas emitidas.

Finalmente, en la Facultat de Jurídiques el problema afectó a una ciudadana francesa. Quiso votar y el presidente se percató de que su nombre no aparecía en el censo del ordenador. Tras alertar de la incidencia en la Junta Electoral de Zona, se comprobaron nuevamente los datos y finalmente sí se certificó que la votante tenía derecho a emitir su papeleta en esa urna.

El enfadado y el despistado

Las incidencias de las seis mesas no fueron las únicas que se registraron en la ciudad. Fuentes de la Junta Electoral de Zona admitieron que el teléfono no paró de sonar a lo largo de toda la jornada electoral y que hubo llamadas de toda clase: desde resolver dudas del funcionamiento de la mesa hasta enfados posiblemente injustificados.

Precisamente, uno de los conflictos también se localizaba en Campclar. Un vecino alertaba en el colegio electoral que no le dejaban votar porque en el programa informático que controlaba el censo de votantes ya figuraba como persona que había depositado el voto.

La queja llegó a la Junta Electoral de Zona poco antes del cierre del colegio y tras comprobar el correcto funcionamiento del censo, no se le dejó votar. Las mismas fuentes aseguran que el vecino sí habría votado en esa mesa y por ello constaba así en el listado que gestionaba la mesa. La queja, que llegó a la Junta Electoral de Zona difícilmente llegará a buen puerto, aseguran fuentes jurídicas.

La última anécdota la protagonizó un presidente de mesa sin vehículo a mano. Tras el recuento de todas las mesas, faltaba un sobre con el acta por llegar al Palau de Justícia. La Junta Electoral de Zona se puso en contacto con el presidente y éste argumentó que se había ido a casa porque no tenía forma de llevar el sobre. Una patrulla policial fue en busca del acta y los votos a la casa particular.

Todas estas incidencias nada tienen que ver con la página oficial del Ministerio, que cerró la jornada con el 95,55% del censo escrutado y ayer todavía estaba en el 99,40. Ayer justificaron problemas técnicos, aunque el escrutinio sí está al 100%.

Temas

  • Municipals 2015

Comentarios

Lea También