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Las letras del trap en Tarragona, entre el amor y el egotrip: "Traigo el estilo más personal del milenio"

El hedonismo, los tipos duros y los reproches marcan parte del ideario de la música urbana que se está haciendo ahora en la provincia
 

Raúl Cosano

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El grupo Sadyans, con miembros de Reus, Cambrils y Bonavista (Tarragona).

El grupo Sadyans, con miembros de Reus, Cambrils y Bonavista (Tarragona).

Los músicos tarraconenses que cultivan, con mayor o menor asiduidad, el rap siguen algunos de los patrones del mundillo: tienen carreras versátiles tanto en solitario como en grupos y a veces publican material bajo la etiqueta de algún colectivo en concreto. Un ejemplo son los reusenses Malamute y Char Nego, que se juntan en el proyecto ClanDestinos. Así cantan en el tema ‘I.H.L.Y’., un llanto por la pérdida, con reproche y rabia: «Y si no me quieres, pues vete, no quiero más nada, más folios mojados por lluvia salada / Prefiero morir a verte callar. Fuera de aquí, no me busques más». El amor, el desamor y las relaciones de pareja, unos clásicos del mundo de la música, se reproducen también aquí. 

Hay otra temática de reivindicación y crítica, de reafirmación de la propia identidad. El vallense Zomb91 explora el camino en su tema ‘Tarde’: «Los duros también caen, cayó McGregor, juegan a ser malos, yo me río de ellos. Los malos no están jugando a hacerse traperos, traigo el estilo más personal del milenio».

Sadyans, por su parte, un joven grupo con varios componentes de lugares como Reus o Cambrils, indagan en amoríos y hedonismo en ‘Nena’: «Y en la piscina con mi niña (...) Y aquí solos los dos. Nena, contigo cero problemas, el sol y la playa me quitan las penas. Menea las caderas, tu cuerpo mi quema (...)». El clip de la canción, rodado en Salou, se puede ver a continuación, aunque la letra es sólo una muestra de la variada producción que Sadyans hace del género. «En el trap se habla de drogas, de la realidad de la calle, pero a mí me gusta explicar más la tristeza y ahondar en la denuncia social. Es decir: nuestro mensaje es que la gente se droga porque en realidad está triste», explica Katagi, miembro de Sadyans. 

El término trap procede del argot inglés que hace referencia a los lugares donde se vende droga ilegalmente (o también, a la propia acción de comerciar con sustancias). Buena parte de las letras versan sobre ello, aunque numerosos artistas de Tarragona que cultivan el género se desmarcan de esas temáticas más conflictivas y polémicas, que en parte han colocado al estilo en el centro de la diana. 

El trap es una música surgida de entornos desfavorecidos. Formalmente, explota al máximo las contracciones, deformaciones y emoticones con que se comunica la juventud vía móvil. Hay un uso libre de las normas gramaticales, léxicas y sintácticas. Sólo un ejemplo: uno de los grupos más icónicos en España se llamó Pxxr Gvng (pronúnciese Poor Gang). Los granadinos se llaman ahora Los Santos. 

En las letras abunda el ‘spanglish’, pero también se emplea etimología del árabe o del caló. Palabras como ‘guero’ (barrio), ‘feka’ (tonto), ‘gyal’ (postura) o ‘josear’ (buscarse la vida) son algunas muestras. Musicalmente, algunos músicos de trap reivindican que hacen pop. En todo caso, la fórmula mezcla el rap, el reggaetón, la salsa o el R&B, 

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