Más de Tarragona

Las muertes en residencias de Tarragona se desploman un 90%

Los casos, los ingresos y las defunciones por Covid caen mucho más rápido en los entornos vacunados. El efecto del antígeno es muy claro

Raúl Cosano

Whatsapp
Una usuaria de la residencia de L’Onada Ulldecona recibe una dosis de la vacuna.  Foto: DT

Una usuaria de la residencia de L’Onada Ulldecona recibe una dosis de la vacuna. Foto: DT

Montse Navarro, una ebrense instalada en Barcelona, no dudó en compartir en las redes la estampa más emotiva para ella en mucho tiempo. «Una imagen de optimismo: vacunando al padre», tuiteó el 11 de enero, junto a una foto de la inyección de Pfizer-BioNTech sobre el brazo del abuelo, Francesc, de 83 años y residente en L’Onada Deltebre (Baix Ebre).

«En aquellos momentos en los que había gente dudando de la vacuna, yo quise transmitir algo de positividad, porque lo hemos pasado muy mal. Para mí fue un alivio y una alegría que mi padre estuviera protegido, era una buena noticia y quería levantar los ánimos», cuenta ella. Repitió con la segunda dosis: otra foto en internet que era otra bocanada de aire. «Yo me dedico a la estadística, al tratamiento de datos, así que mi trabajo diario era publicar tablas sobre muertes por Covid-19, de forma que llegó un momento, un cúmulo de tanto sufrimiento, en que tuve que dejar de hacer eso», se sincera Montse.

Ahora su tranquilidad es también la de todos los residentes y los familiares por la contundente mejora epidemiológica y sanitaria en los geriátricos de la provincia. Las defunciones han caído en cuestión de semanas hasta un 90% en Tarragona, al tiempo en que los contagios se han reducido entre un 30% y un 50% en las últimas semanas, cuando la segunda dosis aplicada ha permitido crear una inmunidad generalizada.

Una bajada más perceptible

El antígeno no anula completamente la transmisión del virus pero sí disminuye la virulencia de los brotes y, en último término, los fallecimientos. Así, en los entornos vacunados la incidencia desciende mucho más rápido que en los que no lo están. Los datos de Salut muestran un descenso de los contagios que en Tarragona oscila entre el 5% y el 8% semanal pero que en las residencias alcanza puntas del 50%.

Defunciones semanales por Covid en la provincia. DT
Defunciones semanales por Covid en la provincia. DT

Esa diferencia enseña que, a pesar de que en la sociedad en general el virus está retrocediendo mientras se retira una tercera ola demoledora, en los centros de mayores, donde el antídoto ya protege, la mejoría es mucho mayor. Un informe recién publicado del grupo de investigación de Biología Computacional y Sistemas Complejos (BIOCOMSC) de la Universitat Politècnica de Catalunya es esclarecedor. «La vacunación ya tiene un impacto muy importante, con reducción muy fuerte en las defunciones en residencias. Típicamente el número de fallecimientos en estos centros ha representado el 30-40% del total, ahora es del 15% y bajando rápidamente», indica el grupo, que llega a ubicar ahora ese porcentaje en un 10%. «Eso quiere decir una reducción consolidada del 50% respecto al valor que esperaríamos por la bajada general de la incidencia. Es un efecto muy significativo», añade.

Similar evolución se registra en la provincia. En la semana del 12 al 18 de enero, las 13 muertes en residencias del Camp de Tarragona fueron el 42% del total de 31 fallecimientos. En la misma semana de febrero, una vez adquirido el efecto de la inmunización en una buena parte de las residencias, los dos decesos son el 9% del total de 22. En las Terres de l’Ebre, del 12 al 18 de febrero se notificaron cinco defunciones, ninguna de ellas en residencias.

La evolución es claramente perceptible también en las hospitalizaciones, el otro indicador fundamental para calibrar la magnitud de la pandemia. «El 8% de ingresos eran de personas de residencias antes de la vacunación, ahora está por debajo del 4%. Es prácticamente imposible que sea una fluctuación, es una bajada real y fuerte», diagnostica el BIOCOMSC en su estudio. Parecida proporción se reproduce si se atiende a la provincia de Tarragona. En la semana del 12 al 18 de enero, había 24 ingresados de residencias por los 326 del total, el 7%. En la misma semana de este mes, la última disponible según el balance del Departament de Salut, hay cinco hospitalizados de un total de 160. Es poco más del 3%.

Una última equiparación para entender la dimensión de este progreso: el número de ingresos por coronavirus de personas en residencias es cinco veces menor ahora que hace un mes.

Sin la cobertura completa

El BIOCOMS es concluyente en su informe, que certifica incluso el beneficio de la primera inyección: «No hay ningún otro factor que pueda explicar estas bajadas tan rápidas, fuera de los márgenes típicos de la epidemia, que no sea la vacunación. Es importante que hayan comenzado ya después de la primera dosis». Por lo tanto, ni siquiera ha sido necesaria una cobertura total de las fórmulas para empezar a contener la pandemia en aquellos lugares que la han padecido con más severidad.

En cuanto a los contagios, si bien la incidencia en residencias ha bajado más tras la tercera ola que la media, la diferencia no es tan clara, y los científicos de la Politècnica creen que «casos graves podrían haberse transformado en leves o asintomáticos que ahora no se detectan como antes». Clara Prats, investigadora de este grupo, añade: «Se nota el efecto de las vacunaciones, con una caída en picado de hospitalizaciones y muertos, a la mitad de los valores que tendríamos si no hubiésemos vacunado».

La incidencia acumulada a 14 días de la Covid-19 se ha hundido significativamente. A principios de febrero estaba a 1.600 puntos en las residencias tarraconenses y ahora el dato es de 123. Constituye un contraste mucho más marcado que el de la comparativa general, que en el mismo intervalo pasa de 354 a 156. Pero más allá de esas estadísticas sobre la propagación del SARS-CoV-2, lo más importante es que «los efectos de las vacunas previniendo casos graves ya son claros», según zanja el BIOCOMSC en sus conclusiones.

Este entusiasta balance llega a pocos días de que se cumplan, este próximo sábado, dos meses desde que se puso la primera vacuna en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre. Desde entonces, 5.849 personas han sido vacunadas con la primera dosis y 5.268 han recibido la segunda.

Temas

Comentarios

Lea También