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Las orquestas musicales, las otras damnificadas por las cancelaciones

El reclamo de las orquestas desciende y hay quejas de que las rescisiones se están realizando con los contratos ya firmados

JUANFRAN MORENO

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Imagen de la Orquesta Marinada. FOTO: CEDIDA

Imagen de la Orquesta Marinada. FOTO: CEDIDA

No solo el gremio de los feriantes se está viendo golpeado por la crisis del coronavirus. La música también está pagando las consecuencias de la pandemia y de la suspensión de muchas de las fiestas mayores durante el verano pasado y lo que llevamos de estío. Josep Pere, músico y gestor cultural y artístico, es una voz autorizada que está comprobando de primera mano cómo retomar la actividad no está resultando nada sencillo para los artistas. Justo antes de la pandemia dejó la Orquesta Marinada, sin saber lo que se venía encima, un hecho que no consuela que en su papel de gestor esté saboreando la amargura de todas las complicaciones y cancelaciones de eventos que está provocando la Covid.

Josep Pere Juàrez no se muerde la lengua a la hora de definir la dura situación que está viviendo la cultura y en consecuencia los artistas y orquestas durante estos dos últimos veranos: «La música y los espectáculos culturales han sido uno de los sectores más perjudicados por esta crisis del Covid y también por la cobardía de los Ayuntamientos. Nunca se han prohibido las fiestas, si los bailes, pero los conciertos se pueden hacer».

El antiguo guitarrista y cantante de la orquesta Marinada todavía suena más duro cuando explica el procedimiento de cancelación por parte de los consistorios con el que ha tenido que lidiar en los últimos meses y semanas: «Los Ayuntamientos ante la duda han ido a lo cómodo y han anulado conciertos y actuaciones. Lo más grave es que con contratos firmados han dejado de cumplirlos, sin explicación alguna. Imagínate que hubiese sido al revés».

Su enfado es evidente y lanza una afirmación que refleja con fidelidad la impotencia que siente en estos momentos: «No puede ser que un regidor o un técnico de cultura cobre más que lo que se destinará en fiestas en todo el año. Es impresionante y no se entiende, la política con o sin pandemia hace mucho daño».

En todo caso, no todo son malas noticias y Josep Pere confirma que la situación ha mejorado un poco respecto al verano pasado en determinados sectores: «Está la cosa mejor que el verano pasado, pero las orquestas más grandes están peor, ya que se han encarecido los precios. Los consistorios han apostado por grupos más pequeños, tributos, y estos se han salvado más».

Sobre el futuro del sector cultural y audiovisual, Josep Pere lo ve con incertidumbre, pero desea que la situación actual no termine siendo un realidad firme en los próximos años: «Espero que los Ayuntamientos no se acostumbren a esta situación. Ya era un gremio tocado de muerte, ya que en toda crisis los primero que se recorta es en cultura, pues esperemos que no se confirme».

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