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Las sardanas envuelven la Catedral de tradición

La Agrupació Sardanista Tarragona Dansa consiguió reunira más de 500 personas en un evento inédito por sus 40 años

Laura Rovira

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Uno de los tramos que rodeaba la catedral de Tarragona en la sardana multitudinaria.  FOTO: Pere Ferré

Uno de los tramos que rodeaba la catedral de Tarragona en la sardana multitudinaria. FOTO: Pere Ferré

«Estamos de celebración, cumplimos 40 años y lo hemos querido celebrar a lo grande». Estas eran las palabras que expresaban desde la Agrupació Sardanista de Tarragona Dansa instantes antes de que empezara su mayor reto.

Bajo el nombre ‘Envoltem la Catedral’, esta agrupación organizó un hecho insólito en la ciudad y consiguió rodear la catedral con más de 500 personas bailando una sardana. «El año pasado vimos que se organizaba algo parecido en Montblanc y pensamos que era una forma fantástica de celebrar nuestro aniversario», comentaba Alfred Abad, presidente de la Agrupació Sardanista Tarragona Dansa.

A una hora de que empezara el acto, la música ya resonaba en el Pla de la Seu y largos metros de cable rodeaban la catedral para que desde cualquier punto se pudieran escuchar las indicaciones de la organización o las interpretaciones de la Cobla La Principal de Tarragona, encargados de poner la música a este tradicional baile que empezaba con la sardana Capital del Cava’ El primero de tres bailes previos a la gran y multitudinaria sardana que rodearía la catedral. Con esta primera interpretación se demostró que todos los asistentes habían venido con muchas ganas de bailar y es que la redonda inicial con los primeros valientes que se atrevieron a bailar se fue abriendo y extendiendo a los pocos segundos. Anna, Resu, María y María José no dudaron ni dos minutos y fueron de las primeras en unirse a un improvisado círculo de hermandad de personas muy diversas pero que compartían una pasión. «Tenemos que hacer y visibilizar la cultura y aún más si es la nuestra», comentaban las cuatro amigas.

Verde, rojo, amarillo, azul o blanco, estos eran los diferentes colores de las pulseras que repartían a todos los inscritos y que les señalaba a qué tramo les correspondía ubicarse. El tramo verde se situaba enfrente del Claustre, el rojo en el Carrer de les Coques, el amarillo en el Arquebisbat, el azul en la calle del Seminari y por último, el tramo blanco correspondía al Pla de la Seu, justo enfrente de la catedral. 

Un largo envoltorio de aproximadamente 600 metros que requería de mínimo 500 personas para poder conectar todos los tramos. Un objetivo alcanzado por la agrupación y con el que esperan cumplir otra de las metas principales. «Queremos dar a conocer nuestro mundo, es un acto muy potente pero también lleno de valores. La sardana es integradora, está abierta a todo el mundo», declaraba Abad.

También es cosa de jóvenes 

Aunque la sardana se pueda asociar popularmente con personas mayores, la joven Tzatiel rompe estereotipos. «La mitad de los socios de la agrupación somos de la Colla Juvenil, con edades de entre 15 a 19 años», expresaba Tzatiel, quien añadía: «Somos la organización juvenil con más gente de Catalunya». Y es que una de las cosas más especiales y bonitas que se pudo vivir en este acto es ver como personas de todas las edades se unían dándose la mano para compartir una pasión.

 Aunque la mayoría de inscritos provenían de Tarragona, también había participantes de El Morell, La Selva del Camp, Torredembarra o Barcelona. Para Guadalupe y Anna, con pulsera roja, la elección del día no era el más adecuado: «Al ser la noche de Sant Joan, es más complicado que venga mucha gente». Sin duda, este acto fue una manera muy diferente de preparar la verbena de la noche más corta del año.

La Cobla La Principal de Tarragona, encargada de la música de la sardana. FOTO: Pere Ferré

A las 18.45 h y tras las indicaciones de la organización, las primeras notas musicales daban comienzo a la sardana. Centenares de brazos se levantaban de forma coordinada y empezaba el baile. Carme, con problemas de cadera, se movía con todas sus fuerzas emocionada de ver a su nieta, que aunque en brazos de su madre, bailaba riendo al ver a tanta gente saltando con el mismo ritmo. Un momento único que envolvió de magia y tradición la catedral de Tarragona. 

Tras unos minutos de sardana, el silencio de la cobla arrancó los aplausos de los participantes y también de los muchos curiosos que contemplaban con una sonrisa el espectáculo. Abrazos y emoción entre los miembros de la agrupación que no podían parar de repetir: «Piel de gallina, piel de gallina…», sabiendo que habían conseguido su reto.

Para finalizar, se ofreció a todos los participantes la tradicional coca de Sant Joan acompañada de ron quemado para celebrar haber cumplido uno de los deseos del 40 aniversario de la agrupación. Con este inédito acontecimiento, se pudo demostrar que las sardanas son mucho más que baile. Tradición, cultura y hermandad para compartir y que envolvieron la catedral de Tarragona dejando un recuerdo histórico.

Aniversario lleno de actos

La celebración del 40 aniversario de la Agrupació Sardanista Tarragona Dansa continua hasta finales de año con una agenda llena de eventos igual de especiales. Entre los cuales encontramos ‘Puja aquí dalt i balla!’ coincidiendo con las fiestas de Sant Magí y que se realizará el 18 de agosto, y que consiste en hacer una caminata desde la Plaça dels Carros hasta la Plaça de la Pagesia acompañada de una charanga y con una fideuá final. 

Otro de los eventos destacados se lleva a cabo el 30 de noviembre y se trata de un espectáculo en el Metropol llamado Sardansa y que tiene como objetivo representar a la sardana de todas las formas posibles. Esta celebración  terminará el 12 de enero del 2020 con un concierto donde se presentará un disco de sardanas hecho por Anna y Alfred Abad.

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