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Las variaciones del descontento bailan a ritmo de cabaret en Tarragona

Oriol Grau escribe el texto de ‘Les Variacions Bildelberg’, que, bajo la dirección de Joan Maria Segura, promete volver a incomodar y hacer reflexionar al público sobre la actualidad 

Agnès Llorens

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La nueva producción de la Sala Trono promete ritmo, música y muchas risas. FOTO: PERE FERRÉ

La nueva producción de la Sala Trono promete ritmo, música y muchas risas. FOTO: PERE FERRÉ

El club que reúne a los principales dirigentes mundiales sigue desenfadado, bailado a ritmo de cabaret para no dejar títere con cabeza y ha regresado a los escenarios de Tarragona para seguir pinchando el globo de la actualidad. De paso, incomodará a los espectadores entre carcajadas. 

Este viernes 10 de mayo, la Sala Trono Armanyà estrena la producción Les Variacions Bildelberg, un texto de Oriol Grau −que también participa en el elenco actoral de la obra− que sigue la estela de su predecesor, El Club Bildelberg, en la ardua tarea de explicar las nuevas crisis sociales, económicas y tecnológicas que consiguen desvelar al club de mandatarios mundiales. Fiel al estilo irreverente y corrosivo de la anterior entrega de Bildelberg, la producción se podrá disfrutar en los escenarios de Tarragona hasta el próximo domingo 26 de mayo. 

«Por primera vez, los planes de control global del Club Bildelberg empiezan a fallar i las personas más poderosas del planeta no lo van a tolerar», explican, a modo de resumen del argumento, los responsables de esta producción que promete ritmo, muchas risas y una estética y dirección de arte cuidadas hasta el más mínimo detalle.  

Temas que quitan el sueño
El título de la obrase inspira en la obra musical Las Variaciones Goldberg, que Bach compuso en 1741 para entretener al conde Kaiserling durante sus noches de insomnio, y que, en esta ocasión, la dificultad para conciliar en sueño entre los dirigentes mundiales la provocan hechos como la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos o el Brexit. «Se ve que los integrantes del Club Bildelberg real no preveían que sucediese ninguno de estos dos hechos, que son parte de este montaje», explica Oriol Grau que, en esta ocasión, ha asumido el reto de elaborar en solitario el texto de un montaje que explica la crisis del que es uno de los grandes lobbys mundiales, cuyos miembros desplegaran maquillaje y pelucas el escenario de la Trono Armanyà. 

La producción mezcla la cruda realidad con una estética cuidada y llena de canciones potentes 

A nivel de contenido, el encargado de esbozar el argumento de esta nueva entrega del cabaret político avanza que «la obra trata temas que, seguramente, el espectador se espera, pero también otros que son de son de actualidad pero que quizás provocarán reflexiones que no esperamos». 

«Creímos que seria muy interesante volver a retomar la actualidad que ya tratamos en el Club Bildelberg y retomar, al menos, parte de los personajes que nos encontramos en la anterior producción», explica Grau, que aclara que Les Variacions Bildelberg no deben ser vistas como una mera continuación, sino que es un texto que tienen entidad propia y que se puede disfrutar sin haber visto la entrega anterior de este cabaret satírico. 

En este aspecto, Grau pone de manifiesto la labor que supone redactar totalmente un texto en el que los espectadores no encontraran «ningún número musical que pueda recordar al primer montaje inspirado en Bildelberg». 

El trabajo actoral de Oriol Grau se completa con las aportaciones de Albert Mora y Alexandra Palomo, que despliegan toda su fuerza sobre el escenario gracias al trabajo de dirección de Joan Maria Segura, que se muestra «satisfecho» del trabajo artístico y humano del equipo. El director de la producción destaca la fuerza un «cabaret político y social, en el que asoma el transformismo y que tiene una gran fuerza escénica y social» que el publico tiene tres semanas para disfrutarla. 

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