Más de Tarragona

Limitaciones de tráfico en la Part Alta de TGN por unas obras de mantenimiento en la muralla

El Ayuntamiento pone en marcha una actuación preventiva para valorar el estado de conservación del tramo que discurre junto a la Baixada del Roser

NÚRIA RIU

Whatsapp
La actuación afecta la Baixada del Roser y consiste en la inspección visual de la fortificación. FOTO:  ALBA MARINÉSE HACE UNA INSPECCIÓN VISUAL CON UNA PLATAFORMA. FOTO: ALBA MARINÉ

La actuación afecta la Baixada del Roser y consiste en la inspección visual de la fortificación. FOTO: ALBA MARINÉSE HACE UNA INSPECCIÓN VISUAL CON UNA PLATAFORMA. FOTO: ALBA MARINÉ

Los vehículos que entran a la Part Alta tienen limitada su circulación desde ayer. Es a causa de una intervención que se está llevando a cabo en la muralla, que afecta al tramo de la Baixada del Roser, lo que ha obligado a cortar el tráfico en el tramo desde Pla de Palau a la calle Salinas. Según informó el Ayuntamiento, hasta el próximo 11 de septiembre, el único acceso al Casc Antic será por el Portal de Sant Antoni, aunque ayer seguían entrando los coches desde el Portal del Roser.

«La actuación se ha programado para ahora, para que no afecte a los colegios y que no se vea perjudicado nadie», apuntaba el concejal de Patrimoni, Hermán Pinedo. Para la ordenación del tráfico interior se han colocado vallas y se ha adaptado la señalización viaria de acuerdo con las indicaciones de la Guàrdia Urbana, según se informó.

Esta modificación en el tráfico está previsto que se prolongue por espacio de diez días. Será a raíz de la actuación que se está haciendo en la fortificación, que en una primera fase afectará al tramo de la Baixada del Roser hasta la Plaça del Pallol. De hecho, ayer mismo ya se iniciaron los trabajos, que se realizan con una plataforma elevadora. Estos consistirán en una inspección visual del estado de la muralla con el objetivo de analizar su estado de conservación y de que si se detectan patologías estas puedan arreglarse.

Pinedo puso en valor que esta es una iniciativa «pionera» en la ciudad que «no se había hecho nunca». En este sentido, especificó que forma parte de una nueva política en materia de patrimonio, cuya finalidad es ejercer un papel «proactivo y no reactivo». A partir de la información obtenida in situ por parte de los técnicos, se elaborarán unas fichas sobre el estado de conservación, que se actualizarán para «prevenir posibles desprendimientos de piedras».

A partir de la información obtenida, se llevará a cabo la recuperación de las partes que presenten un peor estado de conservación. Asimismo, está previsto que este trabajo de inspección prosiga en todo el trazado desde el Fortí Negre hasta la Rambla Vella. De hecho, Pinedo ya avanzó que el objetivo es que «toda la muralla» se someta a esta revisión.

Por el momento, se ha empezado por este tramo teniendo en cuenta que «es el que más nos preocupa» y que «a nivel de plan director era el primero en el que tenían que hacerse actuaciones», concretó Pinedo. De hecho hace tiempo que se había programado una actuación más ambiciosa de rehabilitación que aún no ha empezado. Esta tenía que asumirla a partes iguales la Generalitat y la administración local, que en diciembre de 2019 acordaron una inversión de 140.000 euros. Pese a ello, los trabajos aún no han empezado. «Es una obra acordada con Incasòl y a inicios de 2020 nosotros ya aportamos la partida», indicaba Pinedo. En el plenario que se celebró en mayo del año pasado se aprobó el modificativo de crédito para arrancar este proyecto. Sin embargo, no se ha movido ficha y, por el momento, no hay un calendario. «Esperamos que se desarrolle», añadía Pinedo.

Pese a ello, el responsable municipal especificó que «lo que hacemos ahora no es una recuperación total, sino prevención y conservación para evitar que pase algo más». La inversión actual alcanza los 45.000 euros.

Temas

Comentarios

Lea También