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Tarragona Política

¿Los Juegos del deshielo?

Máxima expectación. La ministra Meritxell Batet (PSC) inaugura la piscina con la vista puesta en la ceremonia del viernes, en la que todo indica que coincidirán Quim Torra, Pedro Sánchez y el Rey Felipe VI

Octavi Saumell

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Imagen del aspecto que ofrece la nueva piscina olímpica del Anillo Mediterráneo. FOTO: Alfredo González

Imagen del aspecto que ofrece la nueva piscina olímpica del Anillo Mediterráneo. FOTO: Alfredo González

Puede parecer contradictorio, pero los caprichos de la política han provocado  que el aplazamiento de los Juegos le haya otorgado a Tarragona  mucha más relevancia mediática de la que habría tenido si se hubieran celebrado el año pasado. Lo que inicialmente pareció un fracaso y un desastre para las aspiraciones de la organización ahora ha convertido a la cita que se inicia este viernes en el epicentro de la actualidad política.    

La vida puede dar muchas vueltas, especialmente en Catalunya y en España. A saber. Si los Juegos se hubieran realizado en 2017 (como tocaba) habríamos vivido una competición deportiva con el protocolo político estándar, enmarcado en los dimes y diretes habituales entre Rajoy y Puigdemont y con el monarca Felipe VI ejerciendo como árbitro. Para resumir, todo muy plano. Y previsible.  

Tarragona 2018 será el epicentro de la actualidad política. Esto no habría pasado, ni de lejos, en 2017

Un nuevo escenario
Ahora, en cambio, la situación ha cambiado. Por completo. La cita de Tarragona llega con un panorama totalmente nuevo. Si los Juegos se hubieran celebrado en julio de 2017 habrían sido antes del referéndum del 1 de octubre; del discurso del Rey de dos días después; de la declaración de independencia del 27 de octubre; del encarcelamiento de los políticos; de la marcha al extranjero de Puigdemont y del resto de exconsellers; de la aplicación del artículo 155 de la Constitución; de las elecciones del 21 de diciembre; del nombramiento de Quim Torra como President; o de la moción de censura que ha llevado a Pedro Sánchez a la Moncloa.      

 Precisamente, la inauguración del viernes llega en un momento clave sobre los dos últimos puntos, ya que puede originar el primer paso para el deshielo en la relación congelada que mantienen desde hace meses el Gobierno Central y la Generalitat de Catalunya. Fuentes de Tarragona 2018 confirman que el protocolo de seguridad activado para la ceremonia cuenta con la presencia de Felipe VI, de Quim Torra y de Pedro Sánchez. Otras fuentes apuntan que es muy posible que el día 26 haya la presencia de algún jefe de Estado. Y hasta aquí puedo leer.  

La inauguración del Nou Estadi puede ser el primer encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra 

Plantón del independentismo
Enmarcada en todo este contexto, este sábado la ministra encargada de la relación con Catalunya, Meritxell Batet (PSC), ha visitado la ciudad de Tarragona para inaugurar la piscina olímpica del Anillo Mediterráneo –bautizada como Silvia Fontana– que ha supuesto una inversión de 1,6 millones de euros y que es, junto al nuevo Palau d’Esports que el President Quim Torra inaugurará el próximo miércoles, la gran joya del Anillo. 

Batet –Meritxell, no el Albert que es alcalde de Valls y que no irá a la inauguración si viene el Rey– ha realizado una apelación al diálogo, una postura apoyada por el alcalde Ballesteros (PSC), y el diputado por En Comú Podem, Félix Alonso.

«Los Juegos son una oportunidad para que todo el mundo haga un esfuerzo para llegar a acuerdos» indica el también alcalde de la localidad sede de Altafulla. Por su parte, Matías Alonso (Cs) exige a Torra que no haga ningún feo al Rey, ya que esta actitud «le descalificaría ante los ojos de una buena parte de los ciudadanos». Elisa Vedrina (PP) considera «imprescindible» el diálogo «si las partes están dispuestas a moverse». 

Ningún representante de JxCAT, PDeCAT, ERC y CUP acude a la puesta de largo de la piscina 

Con todo esto, los Juegos de Tarragona serán el destino de muchos flashes, y no solo de deportivos, sino que la mayoría serán políticos, un extremo impensable si el evento no se hubiera suspendido. 

Será interesante analizar también los gestos que Torra pueda tener el viernes con el monarca. Hace semanas ya negó el saludo al exdelegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, por lo que ahora hay máxima expectación.

De momento, ayer ningún representante de Junts per Catalunya, PDeCAT, Esquerra Republicana y la CUP acudieron al acto. Dieron plantón, mientras que el President del Parlament, Roger Torrent (ERC), también ha anunciado que no tiene previsto desplazarse el viernes a Tarragona. Toda una declaración de intenciones. 

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