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Los bomberos alertan del aumento de avisperos, cada vez más grandes

Desde hace una semana han comenzado los servicios de retirada de enjambres y colmenas de abejas. Las intervenciones se incrementarán en una semana con la floración de las flores

Àngel Juanpere

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Avispero encontrado en La Pineda por los bomberos. FOTO: DT

Avispero encontrado en La Pineda por los bomberos. FOTO: DT

Los Bombers de la Generalitat alertan de un incremento de los servicios de retirada de avisperos, en detrimento de las colmenas y los enjambres, que cada vez van a menos, posiblemente por la importante disminución de estos insectos durante los últimos años. Y no sólo hay más avisperos sino que cada vez son de tamaños más grandes. Y ello es debido, según el sargento Xavier Fau, al acortamiento de los meses más fríos, lo que permite a estos animales aumentar su actividad reproductora.

Hace aproximadamente una semana, las abejas han comenzado su actividad tras un ‘letargo’ durante el invierno. Las lluvias de hace unas semanas ha provocado una proliferación de flores, su sustento. Los bomberos del parque de Tarragona ya llevan tres servicios para retirar colmenas y enjambres. Sus intervenciones comenzaron el pasado 20 de marzo en la calle Ramón y Cajal, siguió el día 25 en la cajetín del contador de agua de una casa de la calle Sol de El Catllar, y finalmente el pasado jueves en la deixalleria del polígono Riuclar.


Baja la población
En los últimos años, los servicios de los bomberos del parque de Tarragona por retirada de enjambres y colmenas han descendido, principalmente por un descenso también de estos insectos y porque muchos servicios se derivan a empresas privadas. Si durante el 2015 realizaron 70 intervenciones, durante el año pasado la cifra bajó a una cuarentena.

Xavier Fau recuerda los cambios que han sufrido en las últimas dos décadas. «Entre 1990 y el 2000 los bomberos del parque de Tarragona que estábamos especializados cubríamos toda la provincia. En un año realizábamos mil servicios, casi tres al día. Tanto si estábamos de guardia como si no, actuábamos». Era además la época en que había mucha actividad porque actuaban en cualquier sitio, público o privado. A partir de 2006 se delimitaron y acotaron las intervenciones, »sólo intervenimos en la calle y edificios públicos y en situaciones urgentes. Si vemos que la situación es dudosa, vamos igual. Y si es un lugar privado le decimos al dueño del terreno o local que contacte con una empresa privada».

En 2013 se dio formación sobre esta materia a todos los bomberos para que actúen en su respectiva zona. Cada parque dispone de un kit básico: un traje y material para retirar las abejas, como humo y una caja.

El sargento de los bomberos remarca que siempre se dan más servicios en la ciudad, «porque en un pueblo cuando el enjambre se mueve un poco ya encuentra el campo, lo que no ocurre en las ciudades». En Tarragona, una de las zonas más problemáticas está situada entre los colegios Carmelites y Teresianes, «imaginamos que debe haber una colmena porque siempre encontramos enjambres por la zona».

La temporada fuerte de retirada de enjambres y colmenas comienza ahora y se alarga hasta Sant Joan. En cambio, los avisperos se dan principalmente en el segundo semestre del año. Tras recibirse el aviso, si es de día, los bomberos van al lugar e instalan una caja al lado de donde están las abejas. Saben que durante el día ellas irán entrando, hasta que por la noche todas estarán dentro porque consideran que han encontrado su casa. Es entonces cuando los bomberos las recogen y las entregan desinteresadamente a un apicultor.


Los avisperos
Una de las características de las avispas es que siempre buscan zonas metálicas o paredes muy calientes. Cada avispero –algunos pueden alcanzar el tamaño de una mesa– puede estar compuesto entre decenas y centenares de ejemplares, aunque pueden llevar a ser miles, como un caso que encontraron los bomberos en una rama de La Canonja, «la cortamos por la mitad –dos metros– y vimos que nos habíamos dejado la otra mitad del grupo». Uno de los lugares que les gusta instalarse es en el interior de las puertas metálicas, que normalmente tienen agujeros para que no se airee por dentro. Por ello, en numerosas ocasiones los bomberos han tenido que acudir a colegios al inicio del curso porque al poner la llave en la puerta han comenzado a salir.

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